
Mediante la cruza de la Frisona y la Texel, científicos del Sur lograron un animal con grandes posibilidades económicas
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COMODORO RIVADAVIA.- Una nueva raza ovina creada mediante un proyecto genético en Chubut alienta el futuro económico de los productores rurales de la región.
Mediante la cruza de las razas Frisona y Texel, se obtuvo un ejemplar absolutamente patagónico que se utiliza principalmente para la producción de leche en los tambos instalados en Trelew y Puerto Madryn.
Aunque los resultados finales de la investigación estarán listos el año próximo, las primeras experiencias están en marcha: actualmente existen 500 ovejas genéticamente preparadas para procreación y alrededor de 900 para el ordeño. El año último, el proyecto permitió ubicar 2000 kilos de queso producido con leche ovina en las góndolas de los comercios chubutenses, una cifra que se espera duplicar durante este año.
El proyecto fue posible a partir de un convenio rubricado entre la municipalidad de Trelew, la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y Corfo, un organismo provincial abocado al desarrollo regional.
Cada institución tiene un aspecto para aportar: Corfo y municipio financian la iniciativa, INTA está dedicada principalmente a la coordinación de tareas, y la cátedra de Biología Molecular de la sede Trelew de la Universidad analiza los procesos de calidad de la leche y en la elaboración de los quesos.
El nuevo biotipo lechero ovino ya dio los primeros pasos en suelo chubutense. Un total de nueve productores rurales del valle se dedican a la producción de leche utilizada, por el momento, para la fabricación de quesos.
"Para esta experiencia se cruzó a la raza Texel, conocida por la producción de carne, con la Frisona, que es lechera. De este modo obtuvimos un nuevo ejemplar de rendimiento cárneo y lácteo, abriendo un nuevo abanico de posibilidades para los productores rurales de la región", aseguró Raúl Giacone, titular de Corfo.
Chubut cuenta con una población ovina diseminada en su territorio cuyo principales productos en el mercado son la lana y la carne.
Según Giacone, la lana de este nuevo biotipo "no es de la mejor, es gruesa y se puede usar para hacer artesanías o manufacturas de hilados. Pero sobre todo se apunta a la leche y la consecuente producción de quesos".
Sin embargo, el mayor desafío del proyecto es la posibilidad de encontrar nuevos mercados interesados en este producto. "Esta nueva unidad productiva tiene un horizonte realmente interesante en lo que hace a la cuenca lechera para la producción de carne y queso", aseguró el intendente de Trelew, Gustavo Di Benedetto, durante la presentación del biotipo lechero ovino.
Ventajas
Los nuevos ejemplares obtenidos son de características lecheras, pero mantienen sus ventajas carniceras, con un ingreso importante en los tambos ovinos. La raza Texel es carnicera y tiene un alto grado de aceptación en los mercados de Europa. La Frisona es productora de leche, un aspecto esencial que el proyecto aspira a enfatizar para ofrecer una alternativa a la decaída economía del sector rural.
Los datos que arroja la experiencia son, hasta el momento, alentadores. La producción potencial de leche en 6 meses de ordeño del nuevo biotipo lechero es de 170 litros. Los lugares en donde se desarrollan estas experiencias son explotaciones intensivas bajo riego con pastoreos racionales rotativos, "que nos permiten tener una carga de unas 10 ovejas por hectárea por año. Hay que tener en cuenta que consumen el doble que una oveja merino", explicó Edgardo Salgado, ingeniero agrónomo del INTA.
Los corderos son destetados a los 35 días de vida con un peso vivo promedio que va de los 15 a los 17 kilos. Salgado explicó que, "éste es un emprendimiento que se desarrolla junto a los productores, donde en forma asociativa se procesa la leche que ellos nos entregan en la planta que posee el INTA en Trelew. Esto hace que los productores reciban en promedio unos 85 o 95 centavos por litro de leche. El queso que aquí se produce se presenta en góndola a un precio final de 20 pesos por kilo. Para hacer un kilo de queso hacen falta alrededor de 6 litros de leche".
En el campo, funciona
Cada establecimiento rural apunta a tener de 150 a 200 hembras para ordeño. Roberto Toranzo es uno de los 9 productores que apostaron al nuevo proyecto de tambo ovino. Explicó que "la cruza de estas dos razas no es caprichosa. La oveja Frisona es susceptible al frío. La unión con la Texel da al híbrido robustez y mayores posibilidades de superviviencia. Con semen Texel se insemina a la Frisona y viceversa", explicó.
Toranzo es propietario de un terreno de 25 por 50 metros localizado en Puerto Madryn, en donde está el tambo. "En mi caso, los animales consumen forraje adicional. Creo que el proyecto vale la pena porque puede convertirse en una buena salida a la crisis que vive el sector rural. Hay un mercado latente en el que se pueden ubicar los quesos producidos a partir de leche ovina."
Según explicó, una oveja lechera otorga entre 700 y 800 centímetros cúbicos de leche diarios y el rendimiento es del 20 por ciento. Esto quiere decir que con un litro de leche se elaboran alrededor de 200 gramos de queso.
Toranzo, que tiene en un lote 20 hembras, comparó estas cifras con la leche de vaca: "El rendimiento en este caso está ubicado en el 10 por ciento. Quiere decir que con un litro de leche se elaboran 100 gramos de queso. Esto deja muy bien posicionado al producto ovino".






