
El equipo liderado por Jorge Olmedo identificó en su tambo, ubicado en Castelli, 15 procesos productivos que protocolizaron con objetivos de excelencia
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Si bien la mejora continua no es un concepto ajeno a las actividades del campo son muy pocos los que lo llevan realmente a la práctica.
En el tambo La Polvorilla, en Castelli, Jorge Olmedo generó una organización que además de medir en forma constante los distintos procesos productivos busca la forma de superarlos. Lo logra más a fuerza de organización y gerenciamiento que del brazo de la agronomía.
Consciente de la complejidad del negocio lechero, que obliga a administrar eficientemente un sinnúmero de procesos, hace siete años comenzó junto a su equipo de La Polvorilla a describir cada uno de ellos y a protocolizarlos. Primero hicieron un trabajo de campo para sondear las tareas y describir minuciosamente en papel cada posición en la operación. Les resultó una etapa muy fructífera en la cual identificaron muchos planteos operativos que tenían la inviabilidad de los tiempos, de la estructura o a veces de la gente. Así se fueron generando los protocolos que contienen los horarios, las tareas, los procedimientos y las respectivas metas para las distintas actividades.
Hoy los operarios de fosa, arrieros, ayudantes en reproducción, boyeros, responsables de la guachera y maternidad, veterinarios y tractoristas ya se han consustanciado con esta forma de trabajar que incluye un sistema de bonificaciones.
Cada empleado es evaluado en diferentes ítems cuali y cuantitativos y de ello sale un porcentaje de logro, que se aplica a un monto predeterminado de cada posición. Hoy tienen la posibilidad de sumar a su sueldo entre 1500 a 3000 pesos adicionales según la evaluación.
El momento de pagar la bonificación, 20 días a mes vencido, es una oportunidad para que los operarios expresen los inconvenientes que puedan llegar a tener. "Uno de los temas más complicados en los agronegocios es la comunicación dentro de la organización, entonces, además de los canales orales, ayuda mucho tener un medio escrito. Y también nos ayuda para definir qué es lo que pretendemos de cada posición", afirma Jorge Olmedo, ingeniero agrónomo y Master en Dirección de Empresa (MBA) del CEMA.
Hoy todas las posiciones en La Polvorilla se observan y evalúan mensualmente. Los protocolos son dinámicos y factibles de ser reformulados. "En la mesa de profesionales, los operarios aportan cantidad de cosas útiles que vamos sumando a los protocolos en la medida que entendemos que son interesantes y viables", explica Olmedo.
Una producción semiintensiva
El tambo en cuestión ordeña 650 vacas en un sistema que combina el pastoreo de alfalfas puras con el confinamiento de aquellas categorías que mayor impacto tienen en la totalidad del negocio. Así obtienen índices como los 21.000 litros de leche por hectárea, producciones promedio de más de 26 litros diarios por vaca total y una carga animal en las 300 hectáreas dedicadas al tambo de 2,5 vacas por hectárea.
"Nosotros, en la lechería actual, no somos ni un tambo pastoril ni uno confinado. Nuestro sistema tiene un poco de todos. Podría ser un semiintensivo en el sentido que buscamos intensificar alguna etapa, pero lo que más me interesa es hacerlo desde el punto de vista del gerenciamiento", explica Olmedo.
Su idea es, ante todo, llevar adelante un sistema plástico que pueda adaptarse al contexto socioeconómico del país, tan variable e impredecible. "Entramos en la intensificación convencidos de que lo necesitábamos, pero sobre la base de entender que en la Argentina, tanto por el alto costo del capital, uno de los talones de Aquiles de la lechería nacional, como por la inestabilidad de las relaciones de precios y los niveles de incertidumbre sobre los cuales se desarrolla la actividad, nuestro planteo debía intensificar aquellas etapas de la vaca que mayor impacto tienen en la totalidad del negocio. Al tener las categorías más delicadas encerradas nos podríamos manejar con protocolos y tener un control de la operación bastante más fino que un esquema tradicional", agrega.
Las etapas con mayor impacto a las que se refiere Olmedo son sin dudas los 20 días preparto y 80 días postparto de la vaca. Por su experiencia el 70-80% del partido productivo que juega la vaca se decide en 100 primeros días mientras que hay otros 300 días en los cuales lo que necesita es que no se generen eventos extraordinarios que estresen a la vaca y deriven en una caída de la producción y de los parámetros. En ese período la vaca, según lo que observan en el tambo de Castelli, lo que necesita es básicamente estabilidad.
El tablero de comando
Hace tres años, en La Polvorilla comenzaron el armado de lo que ellos denominan un Tablero de Comando, donde concentran quince índices que los ayudan a ir ajustando las tecnologías y los procesos, según la época del año y del negocio.
Este tablero, que no es más que una planilla de Excel, debe ser alimentada y completada por los jóvenes profesionales y el encargado del tambo con los datos del mes cerrado, de manera que entre el día 10 y el 15 se puedan poner a debatir.
"No sirve casi de nada tratar de analizar la gestión de hace dos o tres meses porque es muy lejana y puede llegar en casos extremos a ser una autopsia. Lo importante es poder detectar los desvíos del plan lo más pronto posible para poder hacer los ajustes y correcciones necesarios y que esos planes tengan viabilidad", agrega Olmedo.
Así, el seguimiento mes a mes del plan por medio de estos quince indicadores o "relojitos" como los denominan en La Polvorilla, les permite evaluar la búsqueda de los objetivos planteados y una vez alcanzados volver a replantearse nuevas metas. En el último año le han dado una vuelta de tuerca más a esta metodología incorporado asesores a la mesa de evaluación.
El esfuerzo está puesto en transmitir a los operarios el valor que tiene la información y que la tarea de registrarla se debe realizar desde el primer día de trabajo. "Uno tiene que mostrarle a toda la organización que vivimos de la información y que nuestra toma de decisiones depende de la calidad de la misma y de qué tipo de intercambio tenemos entre cada uno de los miembros del equipo. Hoy realmente siento que hemos armado un sistema de mejora continua", subraya.
Los limites para intensificar
Con este nivel de gerenciamiento alcanzado la pregunta que importa es ¿cuál es el límite de intensificación? ¿Instalarán un free stall?
El equipo de La Polvorilla está convencido que se puede intensificar aún más, no obstante la dirección de la empresa opina que no están las condiciones dadas. "El problema es que en la Argentina, con las dificultades de disponibilidad de capital y el escenario económico actual, se hace muy complicado acceder a muchas cosas son necesarias para poder convertir mejor en leche y que nos duren más nuestras vacas. Hay una infraestructura que se usa en el mundo y a la que uno normalmente no accede. Esto se traduce en una sumatoria de ineficiencias que se suelen ver en muchos planteos", señala Olmedo.
Antes que la agronomía está la gestión
- Que hay ciertas distracciones que los empresarios agropecuarios y en particular los tamberos terminan pagando caro, es una de las convicciones de Jorge Olmedo. "Nos olvidamos que en el centro del sistema productivo no está la vaca sino el productor. Por supuesto que para lograr competitividad deberemos tener en cuenta las condiciones agronómicas de nuestra zona pero a la hora de diagramar el negocio lo central son otras cuestiones", dice.
- "Debemos saber no sólo cuáles son los objetivos sino quien los llevará adelante y que capacidades tiene para hacerlo. Además conocer la situación financiera de la empresa, la necesidad de retiros, la infraestructura que se cuenta, que disponibilidad de gente hay en la zona y si tengo comodidades dignas para el personal. O sea que capacidad tengo para llevar adelante una organización en forma eficiente. Y no hablo de recursos humanos, sino de organización porque va más allá de las personas. Cultura, valores, diseño, comunicación", concluye.
Consignas para fijar el rumbo
Se puede saber mucho de vacas y pasto.
Pero si no se tiene la capacidad de generar una organización que vaya a buscar el logro de los objetivos es muy posible que el futuro sea adverso
Los que discuten la foto y se olvidan de la película
Las relaciones de precios cambian permanentemente. Así, cuando la relación con los granos es favorable todos encerramos pero cuando la leche baja y el grano sube y somos todos neocelandeses
La lechería necesitadel management
A futuro, la actividad incorporará estas herramientas de manera creciente porque son imprescindibles
María Luz Urruspuru
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