La apertura de nuevos mercados y el cambio de trabajar con pieles de animales de criadero o llamadas pieles ecológicas influyeron en el aumento de la demanda.
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Al sumar el aumento del 23% registrado en marzo de 1997 a los acumulados en los últimos 20 meses se conforma un alza de 84 % en el precio de las pieles de chinchillas en un nivel nacional e internacional.
Según informó la Asociación Argentina de Criadores de Chinchillas, este ascenso tan marcado en los precios de las pieles se puede apreciar en el entusiasmo generalizado de los Productores, Acopiadores y Curtidores.
El productor, porque logra obtener hoy como precio promedio de su producción valores que alcanzan los 50 y 60 dólares cuando tiempo atrás con el mismo esfuerzo y costo obtenía 35 y 40 dólares.
Producir una piel en la Argentina sigue costando 9 dólares aproximadamente con un año de trabajo.
Los acopiadores, porque el aumento de precios es el fiel reflejo de suba muy marcada de su producto. Y los curtidores porque tienen más pieles para curtir y más continuidad en su trabajo.
Tres razones
Las tres razones fundamentales del gran aumento de la demanda de estas pieles son los siguientes:
- La apertura al mercado capitalista de países, como China y Rusia (sólo en China existen 4 millones de nuevos millonarios, que no existían 5 años atrás).
- Ahora la chinchilla se luce también en TRIMS (recortes) mezcladas con materiales más económicos como seda, cuero, ectcétera y apunta a un sector de la población de menor poder adquisitivo que el tradicional, pero que es mucho mayor (antiguamente, una peletería de prestigio en Milán, Franckfurt o New York, vendía mensualmente dos o tres tapados de ciento veinte pieles cada uno, ahora venden 50 tapados con ´Trims de chinchilla., donde cada prenda tiene por lo menos 20 pieles).
- Las grandes casas de peletería no quieren trabajar más con pieles salvajes o de animales en peligro de extinción, sólo lo hacen con pieles de animales de criadero o llamadas pieles ecológicas. Estas últimas no pueden ocupar todavía el espacio que ocupaban las anteriores. Esto ha repercutido no sólo en el aumento de precio de las pieles de chinchillas sino que también en todas las de criadero como los zorros, los visones o las nutrias.
Estas tres grandes razones obedecen al ámbito internacional pero además existe en nuestro país otras situaciones propias de nuestra economía que tornan aún más atractiva la cría en Argentina.
Producir una piel en nuestro país cuesta como ya dijimos alrededor de 9 dólares (come 25 gr. diarios de cereales, alfalfa y agua). En los EE.UU, (primer país productor) el costo de producción de una piel duplica el costo argentino y en Alemania (segundo país productor) lo triplica.
Estos números tan diferentes en la producción de un mismo animal obedece a las economías internas de cada país y la microeconomía en general. Los Estados Unidos es un país productor de materias primas, productos elaborados y tecnología, Alemania lo es principalmente de productos elaborados y tecnología. En la Argentina por ahora somos sólo un país exportador de materias primas.
Los cereales en la Argentina son y serán siempre muy económicos como así también la mano de obra, sin embargo en Alemania, por ejemplo, estos dos eslabones necesarios para la producción de pieles siempre ha sido un rubro pesado, hoy más que nunca donde los cereales han aumentado como así también la mencionada mano de obra. Los acopiadores de pieles son quienes primero se han percatado de los cambios que se avecinan. Ellos ven en Sudamérica (con la Argentina a la cabeza, cuarto país productor) como el ámbito de mayor desarrollo futuro. Hoy todos los compradores quieren venir a Sudamérica en especial a la Argentina que es considerada internacionalmente como el país que tiene más y mejor calidad en el Cono Sur, con una Industria altamente desarrollada y de una envergadura interesante.
Sólo rumores
El rumor que no es tan rumor y que corre por todos los pasillos de las ferias de pieles y exposiciones de pieles y animales en todas partes del mundo es la necesidad de captar el mercado Sudamericano lo más pronto posible. Ellos entienden que quien pisa primero pisa más fuerte y nadie quiere perderse a quien consideran al futuro mayor centro de producción de pieles del mundo.
Hasta hace poco los acopiadores venían dos y tres veces por año a comprar la producción local, ahora vienen cada sesenta días a pesar que ellos saben que todavía no hay una producción tan interesante en tan cortos plazos. En la administración de la Asociación (Venezuela 3956 (1211) capital, teléfonos (01) 981-0034/909), llegan cantidades de pedidos de diferentes acopiadores para venir al país en muchos casos de gente y compañías desconocidas para los directivos de la entidad.
Todos están invitados pero la Asociación no les puede garantizar una cantidad determinada de pieles cuando son tantos los que quieren acercarse.
Otro gran cambio que se ha producido es la aparición de una gran cantidad de nuevas curtiembres especializadas en chinchillas, tal es el caso de la curtiembre más prestigiosa del mundo Sullivan Fur Dressingde California que ha instalado una licenciataria en la Argentina en Olavarría.
Entusiasmo Entre tanto furor y buenas noticias, hay que explicar que la gente y el público en general ha tomado con mucho entusiasmo el estudio de esta actividad como futuro de medio de vida.
La Asociación Argentina de Criadores de Chinchillas, (entidad sin fines de lucro) quien tiene el deber de proteger y difundir la industria, explica, que si bien es una actividad altamente rentable, de bajos costos de mantenimiento, sin plagas ni epidemias, el rinde esta directamente relacionado con la calidad de los reproductores con que se trabaja. El interesado y futuro criador debe estudiar antes de hacer la inversión ¿Qué es calidad? ¿Cómo diferenciarla? Y su influencia en los precios de su futura producción para no caer, como en épocas pasadas, en el error de comprar a cualquier improvisado, sin estructura capacitación y conocimientos.
Hoy la Industria de la chinchilla tiene una base firme, sólida, fruto de muchos años de esfuerzo y de dedicación interna, pero esta actividad no se debe separar del contexto general, sin trabajo, dedicación y calidad no funciona. En todos los centros de producción de pieles de chinchillas del mundo coinciden en que 1996, fue el primer año de siete años de vacas gordas.






