
Mientras se espera la licitación de los tramos que faltan entre Río Cuarto y Villa María, productores y dirigentes del agro se quejan del mal estado de la ruta 158, una de las vías de comunicación más relegadas
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RIO CUARTO.- Las pretensiones de las localidades del sur de la provincia de Córdoba de formar parte del Corredor Bioceánico (que une Brasil y Chile) chocaron siempre con el mal estado de la ruta nacional 158.
Una ruta que, si bien traslada buena parte de la producción granaria de esa zona del país y actúa como nexo entre Brasil y Chile, fue constantemente relegada de los planes de infraestructura oficiales.
Mientras se espera la licitación de los tramos que faltan entre las ciudades de Río Cuarto y Villa María, por Cabrera ya se debió emparchar el nuevo pavimento. "Y pensar que con los impuestos que se pagan por los granos cosechados en las 20 hectáreas ubicadas a cada lado de su trayecto, la ruta se podría haber pagado tres veces cada año", dice al respecto Sergio Giorgetti, director del Ente Movilizador y de Contralor Pro Ruta 158.
Giorgetti encabezó con otros vecinos las movilizaciones y cortes de rutas que derivaron del trágico accidente ocurrido el 19 de octubre de 2002, en el que perdieron sus vidas los integrantes de una familia de Cabrera.
Fueron necesarios varios días de corte y de cubiertas quemadas para sacar a las autoridades de la indiferencia.
Fue el por entonces presidente Eduardo Duhalde quien por entonces se comprometió a reconstruir la ruta y permitir que actuara como lo que siempre los habitantes de la zona creen que debió ser: la puerta de salida de la producción agropecuaria hacia el puerto de Rosario y canal natural de comunicación internacional entre Brasil y Chile.
"La 158 es la ruta del Mercosur, la ruta que conecta la Mesopotamia y Mendoza, el camino más directo para la salida de toda la producción", dice Delfor Maldonado, presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto. "Por eso no se puede creer que la ruta esté en este estado, cuando es tan importante para el desarrollo de la región Centro".
Según Maldonado, "si bien hay un tramo de la 158 que está hecho", el resto es "prácticamente intransitable, lo cual encarece el transporte de granos y ganado y, lo que es peor, pone en riesgo la vida humana de los que pasan por ahí". Entre los defectos que tiene la ruta, Maldonado cita la falta de banquinas y señalización, sus múltiples baches, y lo que considera su peor peligro: que esta vía cruza todos los pueblos.
Según un estudio realizado por el ente que dirige Giorgetti, por esta ruta transitan diariamente unos 4500 vehículos, de los cuales el 60% son camiones cargados con granos, fundamentalmente soja, maíz, maní y girasol. "En época de cosecha el tránsito aumenta hasta los 5200-5300 vehículos, lo que tiene un gran impacto económico para la región", aseguran desde el ente.
Por la licitación
En estos momentos, se aguarda la aprobación del nuevo proyecto de reconstrucción de la obra por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que ya otorgara el financiamiento necesario en el 2002.
Esto se debe a que al proyecto original se agregó ahora la construcción de un nuevo puente sobre el arroyo Chucul, que tendrá 15 metros de ancho por 25 metros de largo.
Este será un puente adaptado para una futura autovía entre Río Cuarto y San Francisco, que conectará a las rutas nacionales 8 (que viene de Mendoza), con la 9 hacia Rosario (en Villa María) y la 19 en la ciudad cabecera del departamento San Justo, para continuar a Santa Fe y Brasil.
"En el proyecto que nosotros promovimos, ese puente debe tener 15 metros de ancho, porque se estima que en unos 10 a 15 años la ruta podría transformarse en la autovía prevista en la segunda iniciativa del denominado Plan Laura, de 15.000 km de autopistas", comenta Giorgetti.
Salvado este detalle por parte del BID, todo estaría listo para el llamado a licitación de los tramos Río Cuarto - Chucul y General Deheza - Villa María, con lo que se completarían los 135 km de trazado entre Río Cuarto y Villa María.
La obra debería continuarse luego hasta San Francisco para completar la repavimentación que -según prometió el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota- estará listo para el fin de su mandato, en 2007.
El presupuesto necesario para las obras está estimado entre 45 y 50 millones de pesos, tanto por la construcción del puente sobre el arroyo Chucul como por las exigencias del BID de dar mayor espesor a los 87 km de nueva carpeta asfáltica.
Condicionamiento
Para los responsables del Ente Pro Ruta 158, el aspecto político está condicionando el avance de las obras. "Si hubiera elecciones todos los años ya se habrían construido todas las rutas de la provincia", enfatiza Giorgetti, para quien el Gobierno va dilatando los llamados a licitación para adecuarlo a los tiempos electorales.
Así, al menos, ocurrió con el tramo ya habilitado entre Chucul y General Deheza, de 48 km de extensión. La apertura de los sobres se realizó el 9 de abril de 2003, pero la firma del convenio con la empresa adjudicataria recién se concretó el 16 de septiembre en Río Cuarto, con la presencia del presidente Néstor Kirchner, porque el 5 de octubre había elecciones legislativas. Y la empresa empezó a trabajar el 18 de noviembre.
Ahora, dice Giorgetti, están haciendo lo mismo. Cuando se acercan nuevamente las elecciones de octubre están acelerando los pasos para la licitación de los dos tramos que faltan. Por estos días, destaca Giorgetti, los miembros del Ente concurrirán nuevamente a Buenos Aires a analizar la marcha de la obra con directivos de Vialidad Nacional, a quienes informan permanentemente sobre lo que sucede en la ruta 158.
Las noticias siempre tienen el mismo tenor: en las últimas semanas hubo un choque múltiple que involucró a cuatro camiones y a un automóvil, y una colisión frontal entre dos autos, que dejó el triste saldo de tres personas muertas entre Río Cuarto y Chucul, uno de los tramos faltantes.
A pesar de haber sido habilitados hace poco más de un año, los 48 km de nueva ruta entre Chucul y General Deheza ya presentan problemas.
Herminio Antinori, director también el Ente Pro Ruta 158 mostró a LA NACION las rajaduras que presenta la ruta en el tramo que cruza la ciudad de General Cabrera, fundamentalmente en los cruces con calle en donde los semáforos obligan a detenerse a los camiones. "Esta situación había sido advertida por nosotros a Vialidad Nacional y motivó nuevas exigencias del BID para los dos tramos que faltan, en el sentido de agregar varios centímetros de espesor a la carpeta asfáltica", precisó Antinori.
Antinori y Giorgetti acompañaron a LA NACION en una recorrida por parte de la ruta, en donde evidentemente se observa el deterioro de la misma. Incluso enfrente de la Terminal de ómnibus de General Cabrera puede verse un parche colocado para cubrir las rajaduras del asfalto.
Los miembros del ente comentaron, al respecto, que estos problemas son causados por los camiones que transitan con exceso de peso. Mientras que el máximo permitido es de 30 mil kilogramos de carga, con 2 mil de tolerancia, se han detectado camiones con hasta el doble de carga transitando por la ruta.
"Lo que los camioneros aducen es que, con las tarifas actuales, no les conviene tomar viajes con la carga normal. Pero no tienen en cuenta que así se reduce la vida útil de sus unidades", explicó Antinori. En este punto, Antinori destacó que las autoridades realizan permanentes controles, no sólo de la carga sino también de la velocidad con que transitan los camiones, sobre todos los internacionales, y la documentación y el estado de los transportes.
En los últimos días trascendió en los medios de comunicación regionales la demora sufrida por varios camiones de empresas internacionales por exceso de velocidad.
"Ese es un aspecto que esta gente no respeta para nada, crucen o no por ciudades. Pero en el peso sí son cuidadosos porque a lo largo de sus viajes pasan por varios controles. En materia de peso los que se exceden son los camioneros de la zona", concluyó Antinori.





