
Erosión: según los laneros, la responsabilidad del deterioro del suelo patagónico es de las compañías petroleras
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Son muchos los que le atribuyen a la erosión del suelo patagónico lo que consideran una "explotación irracional de la ganadería ovina".
La Federación Lanera Argentina sale al cruce de esta acusación. Para su presidente, Julio Aisenstein, la responsabilidad de la desertificación patagónica no es de la oveja: "Ese diagnóstico es incorrecto, los que así opinan se olvidan de las políticas gubernamentales de cercenamiento de los ingresos de los ganaderos que son llevados a situaciones extremas que pudieron impulsarlos al sobrepastoreo como única alternativa coyuntural para equilibrar las cuentas de la explotación".
Aisenstein considera asimismo que para echar luz sobre el tema de la desertificación de la Patagonia es preciso atender otras consideraciones.
"En primer lugar -asegura- no debe descartarse que lo que hoy se define como zona desértica siempre lo haya sido, aún antes de la aparición de los ovinos en el Sur."
A ello agrega la opinión de que "la magnitud del problema de la erosión suele evaluarse comparando la cantidad de ovinos que poblaban la zona décadas atrás con la de la majada actual".
A su juicio, la comparación no tiene validez, pues debería evaluarse simultáneamente la acción de la sequía, los vientos, la erupción del Hudson y las mejores pasturas cedidas al vacuno en desmedro de la hacienda ovina.
Aisenstein cree que pensar en la responsabilidad de la explotación petrolera es más acertado: "El ingreso en los campos de personal, automotores y equipos de transporte suele degradar tanto el suelo como las explotaciones; los caminos internos que genera la actividad petrolera puede ser un importante factor de erosión".
Desde el satélite
Llama la atención acerca de la importancia de la tecnología satelital que provee imágenes cromáticas que, combinadas con relevamientos en el propio campo, permiten formar un diagnóstico preciso sobre la situación de los suelos, su flora y las posibilidades de explotación.
Estima que la carencia, antaño, de tal tecnología, bien pudo ayudar a prácticas incorrectas sobre el uso de los campos, al margen de toda actitud irresponsable por parte del productor.
Añade que hoy es posible contar con herramientas tecnológicas que permiten planificar el más eficiente uso de los recursos (flora, aguas, reparos) y evitar al mismo tiempo todo exceso que deteriore el campo.
Respecto de la reconversión del agro patagónico no ve bien que se la describa como la panacea para superar la situación crítica del ganadero, al margen de la explotación ovina: "Si bien es cierto que emprendimientos ajenos a la oveja pueden ser encarados en el Sur, existen grandes limitantes que indican que la reconversión, entendida como reemplazo de la oveja, sólo puede ser vista como la excepción y no la regla para diseñar el futuro del Sur".





