Logran conservar hasta un 50% más los alimentos con hierbas aromáticas

Plantaciones de orégano y romero en Villa Las Rosas
Plantaciones de orégano y romero en Villa Las Rosas Fuente: Archivo - Crédito: Diego Lima / LA NACION
Gabriela Origlia
(0)
24 de septiembre de 2019  • 11:34

Las hierbas silvestres o cultivadas en Córdoba tienen propiedades que permiten conservar por más tiempo los alimentos. Un equipo multidisciplinario de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) incorporó estos aditivos en nanocápsulas que probaron -con éxito- en pescados, nueces y leche de soja. El resultado: mantienen los productos en buen estado hasta un 50% más de tiempo que los conservantes artificiales.

El equipo está integrado por especialistas de agronomía, medicina, ingeniería y química y el proyecto cuenta con financiamiento del Programa Institucional y Multidisciplinar (Primar) en Temas Prioritarios que instrumenta la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC.

Para las nanocápsulas emplearon orégano, romero, laurel y menta, de las que extrajeron los aceites esenciales cuyas propiedades como antioxidantes y antimicrobianos fueron examinados. Rubén Grosso, coordinador de la iniciativa, explicó a LA NACION que apuntan a la "liberación controlada del principio activo; que no sea totalmente al inicio porque va perdiendo efectividad; en etapas hay una prolongación de la acción".

Las pruebas se hicieron en diferentes matrices para comprobar los efectos: nueces, maníes, almendras, tienen un alto contenido de aceite y se vuelven rancias con rapidez. La microcápsula se ensayó como conservante y antioxidante.

En carnes, pescado y chorizos apuntaron al ataque como antioxidante y antimicrobiano y en una leche vegetal (de soja), controlaron los microorganismos.

Plantaciones de orégano y romero en Villa Las Rosas
Plantaciones de orégano y romero en Villa Las Rosas Fuente: Archivo - Crédito: Diego Lima / LA NACION

"Los resultados en general fueron buenos -agregó Grosso-. Hay problemas a resolver, como por ejemplo el sabor y aroma invasivo de las hierbas". La pared que recubre la microcápsula también es de compuestos naturales y apunta, precisamente, a regular ese efecto.

Las nanocápsulas también se emplean en productos farmaceúticos para disminuir el impacto sensorial. "El objetivo es reducirlo al mínimo porque aunque algunas combinaciones funcionan, no a todos les gusta", apuntó.

El núcleo de la nanocápsula es una solución de apariencia similar a una harina fina; son microesferas cuyos núcleos contienes el principio activo (con capacidad antioxidante y antimicrobiana).

En los alimentos secos se agregan con películas comestibles con las que se "pinta" o "barniza" el grano, mientras que en la leche de soja y el bife se añaden bajo la forma de harina. Siempre la inclusión es en la última etapa del proceso.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.