
Alternativa: el doctor Muñoz, con veinte años de experiencia en la especialidad avala la aplicación de medicinas naturales en la ganadería.
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La medicina homeopática toca las puertas del mundo rural. Aparece como sistema de curación alternativo para tratar, desde una perspectiva más natural y holística, tanto a bovinos como a equinos, ovinos y caprinos enfermos. Este método, creado por el alemán Samuel Hahnemann en el siglo XVIII, en la actualidad es uno de los pilares de la ganadería orgánica y se abre paso como complemento en los establecimientos que tratan a sus animales con terapéuticas tradicionales.
"La homeopatía, aplicada en vacas, toros, caballos, ovejas y cabras, trae grandes beneficios. No es excluyente de los métodos tradicionales, sino complementaria. Se trata de un método basado en el principio de que la enfermedad se puede curar mediante fármacos que producen en un individuo sano los mismos efectos patológicos que son sintomáticos de la dolencia. Una de las bases de la homeopatía es la ley de los similares; es decir, la que dice lo igual cura lo igual", comenta el doctor Tulio Muñoz, médico veterinario homeopático, con veinte años de experiencia en la especialidad.
Otra de las leyes sobre las que se establece el método de curación del señor Hahnemann es la de potencialidad, la misma que propugna que altas dosis de una medicina intensifican la sintomatología de la enfermedad, mientras que dosis pequeñas fortalecen los mecanismos de defensa. De ahí que la curación no se deba a la cantidad de medicamento que se suministra, sino a su calidad.
De acuerdo con Muñoz, en homeopatía la curación sucede de arriba hacia abajo, de adentro hacia afuera, de un órgano importante hacia otro, menos importante, y en orden inversa los síntomas.
Con esta medicina es posible tratar todo tipo de enfermedades: combatir parásitos, bacterias, virus, enfermedades carenciales y metabólicas. "Su aplicación persigue aumentar el nivel de sanidad de los ejemplares e incrementar la productividad de carnes y leche, y de la miel en las abejas", aclara el entrevistado. Luego comenta que en la Argentina el equipo de veterinarios homeopáticos que se dedican a tratar animales grandes no son más de diez. "Hasta el momento está más difundida en las mascotas, pero el segmento de seguidores se está modificando empujado, en parte, por las reglamentaciones de los sistemas de producción ecológicos. En estos casos, la homeopatía prevalece sobre otras prácticas con muy buenos resultados", aclara Muñoz.
Y esto no sólo se comprueba entre los productores de carnes orgánicas, sino además en los casos presentados en el Congreso de la Federación de Asociaciones Médicas Homeopáticas Argentinas realizado en Huerta Grande, Córdoba, del 30 de septiembre al 3 de octubre último.
Experiencias instructivas
Cuatro fueron las experiencias que se dieron a conocer entre los participantes. Muñoz, por ejemplo, contó el caso de curación de un grupo de terneros recién destetado afectado por neumonía con mortandad en el cual el tratamiento homeopático resolvió la situación. "Esto da por tierra con la creencia que sostiene que la homeopatía no actúa positivamente en el caso de infecciones agudas", aclara el especialista.
También expuso el éxito obtenido en un campo de Gigena, Córdoba, en un rodeo de novillos a corral, tratados con un alimento de simple formulación e inyectados con un fármaco homeopático. "Engordaron más que los del lote testigo", dice el profesional consultado.
Los medicamentos homeopáticos poco se parecen a los de la alopatía. Son drogas puras de origen vegetal, animal y mineral que se emplean diluidas en agua o alcohol, sin el agregado de sustancias químicas. Si bien pueden administrarse por vía oral Muñoz aconseja, por tamaño y cantidad de los animales, hacerlo por vía inyectable. "De esta manera, aumenta la eficacia y si bien el homeópata trata a los pacientes como una individualidad, en el caso de la ganadería observa el conjunto para emitir un diagnóstico", acota el especialista. Según el problema por tratar, los fármacos también se aplican en forma de tópicos y cremas.
A modo de ejemplo, Muñoz comenta que la medicina homeopática es excelente en los cuadros de stress, frecuentes en los establecimientos rurales durante el traslado de los animales y agrega que hasta es posible usarla para combatir el miedo que sienten algunos caballos de carrera cuando tienen que salir a la pista.
Una especialidad poco difundida en el ámbito campestre, no se dicta en las facultades de veterinaria. En Buenos Aires se estudia en la Escuela Médica Homeopática Argentina, Tomás Pasquero; en la del doctor Mazzi Elizalde y en la Asociación Homeopática Argentina. "Los cursos duran dos años y se egresa como médico veterinario homeópata", culmina el entrevistado.
Vedemécum
Lo médicos seguidores de la metodología del creador de la homeopatía, Samuel Hanehmann, usan brionia, para combatir procesos infecciosos, y aconitum, para la fiebre. Cuando desean desinflamar emplean arnica y tratan con licopodium los cambios hormonales. Al sulphur echan mano si quieren sanar pieles lastimadas, calcárea carbónica ante la falta de calcio y ortiga para mejorar la calidad de la leche.






