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El impacto de la crisis en el campo aún no encuentra una salida a corto plazo. La expectativa está demasiado atada a medidas y cambios de tendencia, que según el jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Rural, Ernesto Ambrosetti, no aparecerán este año.
"El agro ha enfrentado su peor crisis, porque ninguno de sus productos ha podido escapar de la caída de precios internacionales, la pérdida de competitividad por el aumento de la presión tributaria, la insuficiente desregulación económica y el alto grado de protección de que gozan otros sectores económicos", sostuvo el economista, consultado por La Nación .
Para Ambrosetti, "no hay una sola medida que pueda resolver los problemas del campo, sino que debe ejecutarse un conjunto de disposiciones para corregir la distorsiones generadas por ese escenario negativo y ninguna medida tiene efecto a corto plazo".
Una medida para el campo
Advirtió que quizá, si el Gobierno decidiera eliminar el 12 por ciento de retención a los granos, como se practica actualmente, esto podría generar un alivio para el agricultor, pero consideró que será muy difícil de alcanzar porque permite una recaudación mensual de 80 millones de dólares.
Ambrosetti advierte que "debido a los problemas internos, en especial en las economías regionales, y a los internacionales no se vislumbra a corto plazo una recuperación importante para el sector agropecuario", porque la rentabilidad del campo está muy ligada al precio de los productos.
Y en ese sentido citó lo que ocurre con las oleaginosas. "Como los Estados Unidos las subsidia, esto genera un aumento en el stock y ello repercute en el valor del producto."
La posibilidad de lograr alguna modificación en la estructura fiscal no parece ser una tarea sencilla, y éste es un obstáculo importante para el negocio del campo.
Si bien Ambrosetti advierte que el agro necesita de cambios en las políticas tributarias, también reconoce que los tiempos del Congreso no son los mismos que los del sector agropecuario. "Sería oportuno eliminar impuestos distorsivos, como la renta presunta o el de los intereses sobre los préstamos", sostuvo el analista.
Las perspectivas para el campo en el corto plazo tienen muchas barreras para superar. Ambrosetti cree que este año aún se sentirá el impacto de la crisis que vive el sector, porque tanto en el mercado interno como en el internacional no hay señales que permitan ilusionarse con un gran golpe de timón.






