Recurso: la regeneración espontánea de pinos elliottii puede transformarse en una fuente de ingresos.
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Desde 1938 se cultiva en el país el pino elliottii (Pinus elliottii), conífera originaria del sudeste de Estados Unidos. Actualmente existe una superficie implantada de unas 300.000 hectáreas en expansión.
Después de varios ciclos productivos se viene observando, en particular en la Mesopotamia, un fenómeno de regeneración natural que normalmente se da en las especies que son nativas del bosque.
Debido a la magnitud y a la potencialidad del recurso, que todavía los productores ven como una maleza, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires en convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Concordia lleva adelante un proyecto de investigación y experimentación para darle a la regeneración de pinos un uso racional y económico.
Sobre detalles del tema se refirió el ingeniero agrónomo Daniel Cabrelli, profesor adjunto a cargo de la cátedra de Dasonomía de Agronomía, que aclaró que el término "regeneración" de pinos implica un concepto más abarcativo que la mera existencia de plántulas en el bosque. "Se trata de un recurso potencial al que se quiere manejar para que se reproduzca en condiciones de un bosque adulto", señaló.
Esto no sucede con otras especies forestales, ya que muchas no pasan de la primera etapa de plántulas y mueren. El pino elliottii, adquirió un grado tal de adaptación que se ha podido regenerar. "Este es un indicio muy importante, muy fuerte para proceder a investigar en profundidad", destacó Cabrelli.
Un primer panorama
Para desarrollar el proyecto actual fue importante la primera etapa de relevamiento iniciada en 1987, donde se realizó un censo dirigido por el ingeniero agrónomo Domingo Cozzo, que fue profesor titular de la cátedra de Dasonomía junto a Cabrelli.
Fue entonces que se dieron cuenta de que el fenómeno -que puede considerarse nuevo en términos forestales- adquiría una potencialidad como recurso aprovechable, particularmente en la zona Mesopotámica.
"Hasta hoy es un recurso que el productor no aprovecha, por el contrario, lo toma como una maleza. Hay un "stand" muy grande de plantas que están creciendo y se lo toma como una suciedad del terreno que hay que limpiar para volver a forestar", explicó el ingeniero.
Se ha comprobado que la regeneración bajo la plantación tradicional no prospera; llega hasta el estado de plántula y luego se interrumpe. En cambio, la regeneración posterior a la tala registra un crecimiento que ha sido cuantificado y que desde el punto de vista productivo es significativo. Precisamente hacia ese aspecto se encamina la investigación.
Educar al productor
Para darle una utilidad racional a este recurso, en 1994 se inició una etapa experimental en convenio con el INTA Concordia y el campo El Alambrado. Se instalaron parcelas permanentes con subsidios de la UBA y de la Secretaría de Agricultura por medio del Fondo del Banco Mundial.
"El objetivo del proyecto es estudiar este proceso de regeneración y demostrar que se trata de un recurso que puede ser manejado y aprovechado, para posteriormente transferir los resultados al productor, para que éste los utilice", puntualizó Cabrelli.
Esta transferencia implica darle al productor todos los elementos de manejo para que el fenómeno termine y no sea una mera rareza biológica. Esta función la desarrolla el INTA, según las condiciones del convenio.
En el INTA Concordia se han establecido las parcelas demostrativas donde productores y técnicos pueden ver el impacto de la regeneración. "Esta información resulta de gran valor, ya que muchos productores no aprovechan este recurso por no saber cómo manejarlo", acotó el especialista. En cursos y seminarios se percibió una buena recepción del tema, e incluso, hubo varios productores que ofrecieron campos para ser utilizados como unidades de experimentación.
Con respecto a la pregunta: ¿cuál rinde más, la plantación o la regeneración?, lo que importa realmente según Cabrelli es que el recurso está sin necesidad de invertir en la instalación forestal.
"En última instancia, no importa si con una plantación o con una regeneración vamos a obtener más o menos rendimiento. La idea es que si el recurso se produce naturalmente, hay que aprovecharlo porque no se están haciendo los gastos para volver a plantar. Ese es básicamente el criterio general del proyecto", finalizó Cabrelli.





