
Roedores: la rata de vientre blanco amenaza los cultivos de la ribera del río Paraná en las cercanías de Rosario.
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SANTA FE.- Una nueva preocupación se sumó a las inquietudes cotidianas del productor agropecuario de esta provincia.
La rata colorada de vientre blanco, que apareció hace unos meses en la costa ribereña entre esta capital y Rosario, lejos de desaparecer parece haber encontrado un hábitat ideal en la zona rural, donde amenaza con arrasar los cultivos de temporada.
Como ya ocurrió en las islas del Paraná medio, donde terminaron las pasturas de los albardones, y mataron a decenas de vacunos, esta rata exótica que en América se detectó por primera vez en suelo brasileño, ataca ahora los cultivos de trigo y rastrojos de maíz y sorgo, en una amplia franja entre Sauce Viejo y Puerto Gaboto.
Pero también, miles de éstas han ingresado en explotaciones donde existen granos húmedos, que se utilizan para alimentación "feed lot" de vacunos.
"Si llegan a pasar definitivamente las barrancas del río hacia el interior, puedo asegurar que no va a quedar cultivo sano en pie", advirtió Angel Girardi, presidente de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Arpocaboa).
Los problemas también aparecieron en la zona de los departamentos costeros de Garay y San Javier, entre Santa Fe y Reconquista, al norte de esta capital. Según comentarios de funcionarios comunales de la región, miles de roedores arrasaron un centenar de hectáreas cultivadas con arroz, que esperaban ser cosechadas luego de un período de lluvias continuadas. "Desaparecieron en dos días", explicaron.
Pero éstos no son todos los problemas. Ya se llevan registrados 20 casos de leptospirosis, una enfermedad producida por una bacteria que se encuentra en la orina de estos roedores y con síntomas de cefaleas, fiebres altas y hasta hemorragias múltiples de hígado y riñones. Uno de ellos resultó fatal en la costa entrerriana, jurisdicción de Victoria.
Arrasa
La voracidad de esta variedad de roedores -Holochilus brasilienses u Holochilus chacarius-, de unos 35 centímetros de largo y membranas en las patas, fue suficientemente comprobada en las islas. Se estima que unas 9 mil hectáreas de terrenos fiscales y privados fueron arrasadas. Productores ganaderos que alquilan esos sitios para alimentar los planteles denunciaron que centenares de vacunos murieron de hambre y fueron devorados por los ratones.
Frente a Puerto Gaboto, "las ratas atacan al ganado cuando está débil y comienzan a devorarlo cuando aún está con vida", denunció Jorge Tournier, un productor que realiza desde años este trabajo y que asegura no recordar un hecho de similares características en los últimos 30 años.
Conocidos estos hechos, ya no queda hacienda en las islas, lo que complementa el perjuicio para los criadores, teniendo en cuenta que debe utilizar potreros antes destinados a siembra y atender gastos extras de alimentación.
Desde el gobierno provincial recién ahora se advierte preocupación. En el Ministerio de la Producción se aclaró que combatir las ratas será complicado porque no existe un producto químico que se pueda utilizar exclusivamente para roedores. Además, si se intentara una fumigación aérea, se dejaría expuestos a todos los animales de sangre caliente. Es decir; sería peor el resultado que la actual situación.





