Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que los resultados en maíz muestran rendimientos que superan los 105 quintales en el oeste de la zona núcleo y caen hasta 70 en el este
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Con rindes iniciales que rondan los 100 quintales por hectárea [qq/ha] y fuertes contrastes entre zonas, comenzó la cosecha de maíz temprano en la región núcleo, que estuvo afectada por un período de sequía. Con apenas el 10% del área trillada, los primeros resultados muestran un promedio que se ubica en línea con los niveles históricos, aunque con una marcada disparidad territorial: mientras el oeste supera los 105 quintales por hectárea, en gran parte del este los rindes caen a entre 70 y 80 qq/ha. En paralelo, el temor a nuevas tormentas intensas aceleró el ritmo de las máquinas en los últimos días.
Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las primeras 150.000 hectáreas recolectadas permiten delinear el escenario productivo de la campaña 2025/26. De acuerdo con el reporte, “la primera ‘foto’ de la cosecha del maíz de primera, con un 10% de avance, muestra dos componentes que, al parecer, caracterizarán al ciclo”.

El primero de esos rasgos es que el promedio regional se ubica en torno a los 100 quintales por hectárea. “El promedio de la región, 100 qq/ha, parece satisfactorio, ya que cumple con el nivel promedio de la región (97 qq/ha)”, señalaron los técnicos de la entidad.
El segundo elemento que sobresale es la fuerte dispersión de resultados entre zonas productivas. “Salta a la vista que la distribución de rindes es muy dispar: una amplia zona de la región núcleo ha quedado muy por debajo de los promedios”, advirtió el informe.
Esa diferencia se observa especialmente entre el oeste y el este del área agrícola. Mientras en el primero los rindes superan los 105 quintales por hectárea, en amplias zonas cercanas a Rosario y hacia el sur los resultados se ubican entre 70 y 80 qq/ha, en gran parte por la falta de agua durante etapas clave del cultivo.
La disparidad también aparece dentro de una misma región productiva. En el centro-sur de Santa Fe, donde la cosecha avanza sobre el 13% del área, los resultados se mueven en torno a los 100 qq/ha. En la localidad de Carlos Pellegrini, los primeros lotes cosechados muestran rendimientos que oscilan entre 90 y 120 quintales por hectárea.

Más al sur de la provincia, en Bigand, el progreso de la cosecha ya alcanza el 35% del área. Allí los resultados se ubican cerca de los 90 quintales por hectárea, aunque con variaciones según el manejo y las condiciones ambientales de cada lote.
En el sudeste de Córdoba, particularmente en la zona de Marcos Juárez, los rendimientos promedio rondan los 120 quintales por hectárea. Sin embargo, los técnicos detectaron brechas muy amplias entre los mejores y los peores lotes. Allí, la diferencia entre pisos y techos de rendimiento puede alcanzar los 95 quintales por hectárea: los registros van desde 70 hasta 165 qq/ha.
En el norte de Buenos Aires, en cambio, los primeros resultados generan expectativas positivas. En la zona de Colón, con apenas el 5% del área cosechada, los técnicos remarcaron el potencial productivo de la campaña.
“Los primeros rindes vienen muy bien, todos arriba de 100 quintales”, indicaron en esa región. Incluso mencionaron lotes con promedios de entre 125 y 145 qq/ha y picos que llegaron hasta los 210 quintales por hectárea en planteos con alto nivel de manejo.
La aceleración de la cosecha también estuvo vinculada al clima. En varias localidades de la región núcleo se registraron tormentas intensas con fuertes ráfagas de viento, caída de árboles y cortes de energía, aunque el granizo se presentó de forma aislada.
Ese antecedente reforzó la decisión de avanzar con la trilla para evitar riesgos mayores. “El recuerdo del fenómeno está muy presente en la región y se está trabajando en largas jornadas para anticiparse a las nuevas tormentas pronosticadas para los próximos días”, detalló el informe.
Desde el punto de vista económico, los técnicos también subrayaron que los rendimientos iniciales se ubican muy cerca del umbral de rentabilidad para muchos productores. Según cálculos de la BCR, el rinde de indiferencia para maíz temprano en campos alquilados se estima en 98 quintales por hectárea.
Con el avance todavía incipiente y gran parte del área pendiente de trilla, la campaña de maíz temprano en la región núcleo comienza a mostrar un promedio que se mantiene dentro de los parámetros habituales, pero con un mapa productivo marcado por contrastes cada vez más pronunciados entre zonas y lotes.
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