
A la mitad: investigaciones realizadas en el Chaco revelaron que puede explotarse a los 50 años y no a los 100, como se estimaba.
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RESISTENCIA.- Ya no habría que esperar cien años, sino 50, para explotar el quebracho colorado chaqueño, siempre y cuando se lo plante en terrenos adecuados y con manejo acorde con la especie, concluyó sus investigaciones el ingeniero Wilfredo Barrett.
Barrett considera esta especie como una de las más importantes del país, porque es una de las pocas cuyos productos pudieron ser exportados. Pero siempre fue castigada por ser considerada de crecimiento lento.
El especialista comentó que mucha gente no conoce las propiedades del quebracho, porque no sólo se lo utiliza para la elaboración de tanino, sino que es una especie muy valiosa en cuanto a su madera, que, aunque difícil de trabajar, es muy noble.
Además, con un manejo adecuado en cultivo, es una especie de la que se pueden ir extrayendo postes en los raleos. Con 150 o 200 plantas por hectárea es más que suficiente.
Advirtió que no crece dentro del bosque, a no ser que el hombre lo ayude. Se desarrolla en los bordes y es muy castigado por la ganadería si no se lo protege.
Destacó Barrett que una vez que el quebracho se instala permite el crecimiento de otras especies del bosque nativo.
Reforestación
La empresa Unitán, con sede en Puerto Tirol, está realizando un ensayo de reforestación y produce en estos momentos 400.000 plantines anuales paraa distribuir a los productores y asociaciones.
Consideró Barrett que la región del Gran Chaco tiene gran futuro en cuanto a las especies naturales y al quebracho chaqueño y santiagueño. Si bien el tanino, por ahora, es el principal producto, también puede ser utilizado en carpintería, postes, durmientes y otros usos industriales.
El profesional observa con satisfacción que, después de bregar por muchos años, la Argentina está haciendo algo por la forestación aprovechando su enorme territorio.
Defiende las especies nativas señalando que es necesario enseñarle a la gente que el cultivo de las mismas no es sólo ecológicamente el más lógico sino que es de alta calidad, lo que no ocurre con las implantadas mediante la forestación.
Sin duda, la especie nativa tiene el contratiempo de un crecimiento más lento. Barrett considera fundamental la investigación para sostener la riqueza forestal, pero lamenta que esté en un momento sin presupuesto que lo respalde.






