
Sus tierras, que fueron de Juan de Garay, vieron pasar ejércitos criollos e invasiones indígenas; hoy busca revivir tras la debacle económica sufrida en el pasado
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SANTO TOME.- La ciudad de Santo Tomé se encuentra ubicada en el departamento La Capital, en las costas del río Salado y en el centro de un nudo carretero y ferroviario donde convergen las rutas nacionales N° 11 y 19, la autopista Santa Fe-Rosario Brigadier Estanislao López y los ferrocarriles Belgrano y Mitre.
En tiempos de la conquista, fue visitada y explorada por los españoles, incluso antes de que se fundara Santa Fe la Vieja, en Cayastá, en 1573. La presencia del río Salado despertaba expectativas de poder navegarlo, hacia el norte y el interior del país, y pensaban que podía ser una vía de comunicación entre el Río de la Plata y el Perú.
Es que Santo Tomé se sitúa en un lugar que siempre fue considerado "el paso", por estar rodeado de ríos. El principal curso cercano es el viejo Salado del Norte, que nace en la ladera sur del nevado de Acay en Salta, y viene desde allí cruzando provincias norteñas, hasta desembocar en el río Coronda y luego en el Paraná.
El Salado confluye también allí con el arroyo El Vado, que no es más que un brazo del Paraná. Frente a Santo Tomé se conecta con la gigantesca cuenca que viene bajando de las entrañas de América, el Paraná, a través de este riacho interior.
En 1573, cuando se fundó Santa Fe, las tierras del distrito de Santo Tomé fueron asignadas a Juan de Garay, y llamadas por él "la estancia de la boca del Salado Grande". Esta estancia luego fue de su hija, doña Jerónima, casada con Hernando Arias de Saavedra, más conocido como Hernandarias.
Posteriormente se produjeron sucesivas ventas de estas tierras, hasta que en 1666 la compañía de Jesús compró la estancia y la trabajó hasta su expulsión en 1767. De allí surge su nombre, pues los jesuitas construyeron una capilla en la estancia, y la pusieron bajo la advocación de Santo Tomé.
El traslado de Santa Fe la Vieja hacia su lugar actual, entre 1650-1660, hizo que Santo Tomé quedara al lado de la capital provincial y, por ende, su historia muy ligada a ella.
Los antiguos caminos reales a Buenos Aires y a Córdoba pasaban por el vado del río Salado conocido como "el paso de Santo Tomé". Tras la expulsión de los religiosos, el gobernador Buccarelli confirmó en 1770 a Francisco Solano Frutos como propietario de esas tierras.
Transcurrirían cien años luego de eso, en los que no faltaron invasiones de indios, la construcción de un fuerte, el paso del ejército de Belgrano y las sucesivas ventas de parcelas que fueron generando el "caserío del Paso de Santo Tomé"
Fue así que los habitantes sintieron la necesidad de organizar ese núcleo de población en forma de pueblo y así lo pidieron al gobernador Simón de Iriondo, quien en 1871 dispuso la mensura del sitio y la proyección de su trazado. El 12 de septiembre de 1872 un decreto reconoció al pueblo de Santo Tomé como tal. Sólo en 1962 un decreto del gobernador Carlos Silvestre Begnis elevó a Santo Tomé a la categoría de ciudad.
Actualmente, Santo Tomé es una ciudad en la que sus más de 60.000 habitantes luchan por mejorar luego de la desindustrialización de los años 80 y 90. Nunca se pudo recuperar del cierre de la fábrica que Fiat tenía en Sauce Viejo, y que daba empleo a más de 4000 personas.
Un golpe a la ciudad
La decisión de cerrar esta importante fuente de trabajo para la ciudad derivó de la política económica aplicada en los años 70, que impuso la apertura de la importación e hizo con esta medida inviable la competencia para los tractores y camiones construidos en Sauce Viejo.
Para 1983 la declinación de esta industria fue total, y la fábrica debió cerrar. Las políticas económicas de los 90 terminaron de sepultar a las pocas industrias que quedaron en la zona, y cortaron a la población de Santo Tomé toda posibilidad de recuperarse económicamente.
Otra presencia que imprimía movimiento económico a la ciudad era la presencia de los cuarteles del Batallón de Ingenieros Anfibios 601, por la cantidad de oficiales y soldados que alojaba. Después de las reestructuraciones operativas efectuadas en las Fuerzas Armadas, este batallón también redujo su presencia en la ciudad.
En la actualidad, la ciudad esta viviendo una lenta recuperación de la mano del parque industrial de Sauce Viejo, y otras industrias asentadas al oeste de la ciudad, que le dan una nueva esperanza a Santo Tomé. Además, luego de las inundaciones de 2003 , muchas personas prefirieron mudarse al margen derecho, por lo que muchos santafecinos se afincaron en la ciudad.
La economía local muestra signos de reactivación por la instalación de varias cadenas comerciales y también las actividades culturales y deportivas se han visto incrementadas, a través de los museos, centros culturales y competencias deportivas.
Ficha técnica
- Ubicación: está emplazada a una longitud 60º 56´ Oeste, y una latitud: 31º 30´, limitando con el Empalme San Carlos, Sauce Viejo, el Río Salado y la Colonia San José.
- Población: unos 60.000 habitantes.
- Fundador: el 12 de septiembre de 1872, el gobernador Simón de Iriondo le da categoría de pueblo a Santo Tomé.





