
Interés por las implicancias económicas de esa práctica
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La densidad de siembra es la práctica de manejo que determina la capacidad del cultivo para captar recursos. Impacta sobre la captura y la utilización de radiación, agua y nutrientes, y afecta el poder alcanzar coberturas uniformes desde etapas tempranas, especialmente en períodos críticos del cultivo. Además produce efectos directos sobre el rinde e incide en la proliferación de plagas. Todo esto se debatió en la Primera Jornada sobre Densidad de Siembra en Soja, organizada por la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
El ingeniero Diego Pérez, de CREA, clasificó las variables que influyen en el rinde del cultivo de soja: fecha de siembra, grupo de madurez, variedad, espaciamiento entre surcos y densidad de siembra. "El mecanismo de respuesta a la densidad por parte del cultivo es la competencia por satisfacer una demanda. La densidad de siembra impacta sobre la radiación incidente sobre el cultivo, lo que determinará el área foliar. Esa radiación interceptada por las plantas impactará sobre la materia seca acumulada por el cultivo y directamente en el rinde."
El ingeniero Palle Pedersen, gerente técnico de tratamiento de semillas de Syngenta, se refirió al incremento en la mortalidad de plantas cuando se utilizan densidades demasiado altas. "Es un error estratégico optar por una alta densidad, ya que esto no impide tener que resembrar por la alta mortandad de plantas. En las etapas iniciales el cultivo está expuesto a enfermedades como Rhizoctonia, Phytium o Phytoptora. Todas ellas necesitan ser controladas desde la semilla", dijo.
El doctor Lucas Borras, de la UNR y del Conicet, explicó: "No es bueno que los productores siembren densidades altas, es una decisión antieconómica. Como manejo de riesgo no es una buena opción".




