
Federico Boglione invirtió US$1 millón
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NOGOYA, Entre Ríos.- El 3 de este mes fue un día lleno de significado para el sector lácteo argentino. Unas 650 personas se dieron cita en la ex planta de leche en polvo de Nestlé para acompañar a Federico Boglione en la inauguración de la misma luego de cinco años de inactividad.
La lechería volvió a ser buena noticia después de años de aparecer anunciando cierre de tambos, baja de precios y piquetes en las fábricas. En la primera mitad de la década de los 90 el sector lácteo se caracterizó por una altísima inversión y dinamismo. Hace más de dos años que no se contaba con decisiones importantes de inversión entre los industriales y menos entre los productores.
Hoy, en su gran mayoría, la industria láctea está abocada a la disminución de sus pasivos y a la búsqueda de incrementar la captación de leche para disminuir su capacidad ociosa. La inauguración de la ex planta de Nestlé por parte de SA La Sibila, de Boglione, da "nuevos aires" y quizás sea un quiebre en la imagen del sector hacia la sociedad.
Boglione realiza una apuesta importante con una inversión de un millón de dólares en la modernización de la planta, además del capital puesto en la compra. La misma fue adquirida a fines del año pasado y en tan sólo 130 días fue desarmada en su totalidad para su acondicionamiento.
Boglione, con 85.000 litros diarios de producción de leche de sus tambos, es uno de los cuatro productores de leche más grandes del país, y ahora, con la adquisición de esta planta de leche en polvo se convierte en uno de los diez industriales lácteos más importantes.
El empresario se suma a los nuevos jugadores que entraron en los últimos años, como Perez Companc con la compra de Molfino y La Paulina, y Baggio, con su planta en Gualeguaychú. Esta sangre nueva en el sector ha generado la esperanza por parte de los productores de que se vaya impulsando una mejora en la cuenca entrerriana.
La planta inaugurada cuenta con una capacidad de procesamiento de 500.000 litros diarios y en la actualidad procesa 310.000 litros que provienen de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, y unos 25.000 litros de Uruguay.
"Hicimos una prueba para conocer la capacidad de la planta y la semana pasada procesamos en un día 520.000 litros sin ningún problema", aseguró Pedro Vacca, director y colaborador de Boglione por más de 30 años en sus emprendimientos industriales.
La apertura del puente Rosario-Victoria potenció enormemente las posibilidades de captación de leche de las provincias vecinas. De todas formas su gerente general Jorge Estévez, afirma que la cuenca lechera de Entre Ríos tiene enormes posibilidades de crecimiento y esperan sumar esfuerzos para desarrollarla.
Boglione quiso inaugurar la planta un 3 de julio, el mismo día, pero de 1881, en que llegaba a la Argentina su abuelo, oriundo de Cuneo, Piamonte, Italia. Comenzó trabajando la tierra y luego compró un molino harinero y después abrió junto a sus hijos un almacén de ramos generales. Uno de ellos, el padre de Federico Boglione, fundó en 1939 la Fábrica de Aceite Santa Clara, que en la década de los 80 se posicionó como la número uno del país, con su conocida marca de aceite Patito.
Ante la pregunta de por qué invertía en el sector lácteo cuando casi nadie lo hacía afirmó: "Siempre me gustó la producción y cerrar el círculo dándole valor agregado. Pienso que para nuestro país también ésa es la forma de salir adelante, transformando los bienes del agro y agregándoles valor. Si nosotros los argentinos no invertimos, ¿cómo se nos ocurre que vendrán a hacerlo los extranjeros?"






