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THEOBALD, Santa Fe.- La industria de la maquinaria agrícola nacional tuvo un muy buen 2004. Se vendieron "fierros" por un valor de casi 1000 millones de dólares. Un mercado que tres años antes había alcanzado la menor cifra de los últimos diez años, esto es 400 millones.
La empresa Vassalli, presente en ExpoChacra 2005 con varios modelos de cosechadoras, casi como ninguna otra de sus colegas, sorteó las crisis económicas de nuestro país y numerosos cimbronazos en la composición de los socios. "Murió y resucitó varias veces", dicen algunos. "Es la crónica de una muerte anunciada", comentaban en 1988.
En la actualidad, Vassalli revivió y compite con empresas de la talla de John Deere, Agco Allis y CNH.
Vaivenes de este tipo fueron frecuentes desde el nacimiento de esta industria en la década del 50. Vassalli, desde su fundación, representó un bastión entre las máquinas trilladoras de aquí y de todo el mundo, de la mano de su fundador "don Roque Vassalli", como gustaba que lo llamaran. Esta firma, por esos tiempos, era considerada una pionera en el mundo. Muchos de los componentes de las cosechadoras fueron copiados por otros fabricantes del mundo desarrollado.
Algunos productores añosos recuerdan, con nostalgia, como esta compañía repartía repuestos de cosechadoras con un avión, cuando aún el concepto de servicio al cliente era algo desconocido y los vuelos en avión eran muy infrecuentes en el campo.
En los últimos tiempos, Vassalli pasó por muchas crisis. "En la década del 80, Roque Vassalli fue vendida al Grupo Koner Salgado, más tarde esa compañía quebró. Años después, Vassalli Fabril recuperó la fábrica y comenzó una etapa de crecimiento", comentó Raúl Díaz, gerente general de Vassalli Fabril.
Hoy, después de numerosos cambios en la estructura societaria, está viva. A tal punto que se considera que cuenta con el 16 por ciento del mercado de cosechadoras.
En la actualidad, la dirigen Miriam Rossi Vassalli y Jorge Martín Vismara Vassalli, nietos del legendario don Roque. "Ambos tomaron la decisión en marzo de 2003 de relanzar la firma en el mercado local. Y reabrieron la histórica fábrica de Firmat. Apenas doce meses después de esta iniciativa, se lanzó al mercado la nueva cosechadora Vassalli 1550 E", destacó Díaz.
Un productor del sur de Santa Fe comentó: "Vassalli resucitó varias veces y me alegro de que esté viva. Lo cierto es que cientos de familias de Firmat viven, directa o indirectamente, de ella".
Buenas ventas
Según sus directivos, esta firma vendió en el último año unas 220 máquinas sobre un total de 600 de todo el mercado. Para Raúl Díaz, esta empresa cuenta con el 20 por ciento del mercado de las máquinas pequeñas (180 HP y 130 milímetros de ancho del cilindro cóncavo), un 12 por ciento de las medianas (234 -250 HP y 130-150 milímetros) y un 10 por ciento de las grandes (más de 280 HP y más de 15º milímetros de cilindro cóncavo).
"Los vaivenes de la industria de la maquinaria agrícola están íntimamente ligados a la evaluación de los precios agrícolas. Cuando los precios de los granos suben aumentan las ventas, cuando caen, bajan las ventas. Esa es una tendencia simple y clara y que guarda una correlación histórica", agregó Díaz.
"Nuestros verdaderos competidores son las empresas multinacionales de maquinaria agrícola, no los chicos que están creciendo. Aunque nosotros tenemos la suficiente flexibilidad para sortear escollos. Nuestro marketing se asienta sobre el pilar del boca en boca. Es decir, estamos seguros de que nuestros clientes son nuestros mejores comunicadores de la capacidad de nuestros productos. En eso confiamos ciegamente", finalizó Díaz.






