
Carrefour venderá carne de la Argentina en su red mundial
La cadena francesa prevé exportar desde el país a partir del año próximo
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La carne argentina sigue deparando sorpresas. En un mal año para la ganadería y la industria frigorífica, por la aparición del virus de la aftosa y el recrudecimiento del "mal de la vaca loca" en Europa, un supermercado se prepara para ofrecer un dato positivo. Carrefour exportará a partir de 2001 carnes argentinas a 28 países en los que la cadena está presente.
El primer paso lo dará el próximo martes cuando lance oficialmente su programa de calidad de carnes mediante un partido de polo entre jugadores de diez handicap en el Jockey Club de San Isidro al que fueron invitados el presidente Fernando de la Rúa y el ministro de Economía, José Luis Machinea.
"Pensamos vender carne con certificación de origen argentino", explicó a La Nación Heraldo Blasco, gerente de Carnes del supermercado. Brasil, Chile, Francia y los países asiáticos son los destinos con mayores posibilidades de captar los primeros envíos.
La cadena francesa, principal supermercado del país, factura en todo el mundo cerca de 48.000 millones de dólares al año. La estrategia consiste en aprovechar todos los cortes del animal para colocarlos según las preferencias de cada mercado. "Utilizamos el ciclo completo", dijo Blasco.
El ejecutivo admite que éste no es el mejor momento en el comercio internacional de carnes. Ni siquiera para que la Argentina difunda al producto como libre de cualquier riesgo respecto del "mal de la vaca loca", como sí lo tiene la hacienda europea. "Esto no beneficia a nadie", consideró.
De local
En verdad, Carrefour no es el supermercado precursor en la exportación de carnes. Coto, que nació como una red de carnicerías, vende en Alemania y prevé colocar sus productos en otros países de Europa y en Estados Unidos.
"A pesar de las dificultades internacionales el producto argentino tiene grandes posibilidades; para nosotros se trata de ampliar el espectro del comercio", sostuvo Hans Herda, gerente de Relaciones Internacionales de Coto.
Desde el punto de vista del mercado interno, la jugada de Carrefour significa un nuevo paso de los supermercados por ganar mayores porciones en la venta minorista. Disco, Coto, Jumbo y Norte venden carne con marca propia o con marca de terceros (Las Lilas o Hereford, entre otas) mediante acuerdos con ganaderos y frigoríficos.
De esa manera compiten con las tradicionales carnicerías mediante la oferta de un producto estándar. La estrategia apunta a que los consumidores se hagan fieles a un nombre a cambio de que se les asegure calidad en el sabor y en la terneza del producto. Es decir, que un lomo sea siempre un lomo y no que parezca otra cosa.
Crecimiento
Esa política les está dando resultados. De hecho, las carnes van ganando cada vez más importancia dentro de la facturación total de los hiper y los súper. Según el especialista Miguel Schiariti, la participación de las carnes en las ventas de supermercados se elevó de 10,9% en 1999 hasta 11,4% en los primeros siete meses de este año. "Esto demuestra que el supermercadismo aumentó la atención que le prestaba a un commoditie; lentamente lo ha tomado como un producto definido, como marca propia o de terceros y ha incrementado notoriamente sus márgenes unitarios de ganancia", explicó.
"Adoptan una política de precios inteligente", añadió. Consiste en vender un corte de marca de calidad un 14 por ciento más alto que el producto sin nombre. Aun eligiendo la opción más barata el ingreso del supermercado es elevado. "Trabajan con un margen del 30 por ciento entre el valor mayorista y el minorista", indicó el especialista.
Sobre un promedio de 3000 productos que maneja un supermercado la carne representa uno de los rubros que mayor ingreso les reporta.
Se frenó la venta de carne Hilton
El fatal regreso de "la vaca loca" al escenario europeo motivó la desconfianza de los consumidores en el Viejo Continente y, por añadidura, un duro golpe a las exportaciones de carnes argentinas con ese destino.
Los precios de los cortes de alta calidad tipo Hilton cayeron en los últimos días de 7600 dólares la tonelada a 5800 y las ventas argentinas a las distribuidoras alemanas quedaron súbitamente paralizadas. En definitiva, este efecto casi inmediato tira por tierra las especulaciones de que el mal beneficiaría a la Argentina.
"Es gravísimo, hoy no se puede vender carne porque no hay quien compre", explicó Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). En este contexto, Schiariti estimó que posiblemente se produzca una retracción compradora en los mercados abastecedores locales por parte de los frigoríficos exportadores.
"El consumidor europeo fue estafado y la Unión Europea debe repensar su modelo productivo", se quejó Schiariti.





