
Cartas con ocho dígitos para el nuevo código postal
Las grandes empresas de servicios públicos ya lo están incorporando a su correspondencia; está previsto que se generalizará en un plazo de tres años.
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A partir de marzo, los argentinos comenzarán a recibir las cuentas de gas, luz y teléfono con un nuevo código postal, formado por ocho dígitos alfanuméricos.
A los cuatro números actuales se le sumará una letra por delante (que identificará la provincia, y será la misma que las viejas patentes de los automóviles) y tres letras detrás, que ubicarán la cara de la manzana donde se encuentra el domicilio del destinatario.
Desde octubre último el Correo trabaja con las empresas de servicios públicos para que actualicen sus bases de datos. Y desde marzo, tanto las pequeñas y medianas firmas como el público contarán con la información necesaria para incorporar el nuevo código alfanumérico a la correspondencia.
Mientras que la gente se acostumbra al nuevo código, en el Correo aseguran que las cartas llegarán igual a destino, gracias a las máquinas que compraron en Alemania, que permitirán una reclasificación automática en caso de que el código falte o no coincida con la dirección.
En el Correo esperan lograr el 100% de la adhesión de las empresas en un plazo aproximado de 24 meses, mientras que para el público ese lapso se estirará a tres años.
"En los Estados Unidos y en Canadá llevó unos tres años para que el 70% de la población adoptara el nuevo código", señaló Marcel Avargués, gerente de marketing y servicios integrales del Correo. "Por eso insistimos en que no es un cambio compulsivo", dijo.
Reclasificación
El cambio de código viene de la mano de nueva tecnología. En la localidad de Monte Grande, Macri está montando una planta con una inversión de 35 millones y con capacidad para procesar dos millones de piezas diarias. Allí se instalarán las máquinas con lectores ópticos que chequean la coherencia entre el código postal y la dirección del destinatario.
"En caso de que no coincidan, desde una pantalla, un operador puede cambiar el código a distancia", señala Mary Teahan, directora de marketing. "Si la cartas vienen sin código postal- añade-, automáticamente son reclasificadas."
Durante las últimas tres semanas en el hall del Correo Central hubo un stand para testear cómo la gente escribía las direcciones y los códigos postales. Esos sobres se escaneron y se enviaron a Alemania para ajustar al máximo la calibración de los equipos y el software. Según los estudios propios del Correo Argentino, el 98%de los que envían cartas utilizan el código postal. Y el 80% lo escribe en el 4º reglón, a la izquierda.
Junto con el cambio postal -que será convenientemente publicitado y hasta tendrá un teléfono permanente de consulta- el Correo Argentino va a editar el diccionario de las calles de todo el país, con sus respectivos códigos. Las localidades con menos de 500 habitantes tendrán uno solo.
"El nuevo código va a permitir una ubicación geográficamente muy exacta. Si alguien llama a los bomberos o a la policía, le van a preguntar cuál es su código postal, porque así será muy fácil ubicar la cara de la manzana y cuál es el camino más directo para ir", dice Teahan.
Según los datos del Correo, entre el 10 y el 12% de la correspondencia de las grandes empresas es devuelta por errores en la dirección o el código.
"El cambio del código postal es un compromiso que existía en los pliegos de la privatización del Correo", advierte Teahan. Hoy, existen diez mil códigos postales (todas las variaciones con cuatro dígitos), y en el futuro serán dos millones y medio.
Por resolución de la Secretaría de Comunicaciones, a partir del 10 de abril, los otros correos privados van a tener acceso a la base con los nuevos códigos.
-Que el Correo Argentino sea el encargado de instrumentar el cambio y cuente con todo el know how de la logística del nuevo código, ¿va a representar una ventaja frente a sus competidores?
-En principio calculo que sí, pero ¿cuánto tiempo pueden tardar en sistematizarlo? Lo que sí tendrán que tener en cuenta es cuál es el volumen de correspondencia diario que justifica la compra de las máquinas que nosotros tenemos, dice Teahan. Este año, el Correo cerrará el ejercicio fiscal con 500 millones de facturación, y una participación del 35 del mercado.





