
Celulosa para los chilenos
Alto Paraná le compró Celulosa Puerto Piray al CEI-Citicorp
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POSADAS.- La compañía Alto Paraná (APSA), con la denominación de Industrias Forestales, que desde 1996 forma parte del holding chileno Angellini, adquirió recientemente el paquete mayoritario de Celulosa Puerto Piray, en manos del CEI-Citicorp Holdings, un fondo de inversiones del Citibank y el Banco República.
La transacción incluye maquinarias e instalaciones industriales que nunca se pusieron en funcionamiento, y aproximadamente 40.000 hectáreas, de las cuales 15.000 están forestadas con especies maderables, una vasta franja que se extiende desde Piray, sobre el río Paraná, hasta la localidad de San Pedro, en el centro de la provincia de Misiones.
Asimismo, APSA compró otras 10.000 hectáreas colindantes con las anteriores, pertenecientes a Celulosa Argentina. Ambas adquisiciones se hicieron por aproximadamente 48 millones de dólares.
Como es sabido, el Citicorp se había quedado con Celulosa Puerto Piray y Celulosa Argentina, al absorber papeles de la deuda externa lanzados al mercado de valores a comienzos de la década actual.
Proyectos en marcha
Directivos del grupo transandino, a su regreso de un viaje por Australia y Nueva Zelanda, adonde fueron a inspeccionar maquinarias, confirmaron a La Nación la radicación de nuevos capitales que apuntan a ampliar sus activos en Misiones. Angellini se había quedado con Alto Paraná en 1995.
Entre los proyectos en marcha figuran, en lo inmediato, la instalación de un aserradero en Piray para producir 500.000 metros cúbicos anuales de madera. Posteriormente, se radicará una fábrica de tableros de mediana densidad (MDF).
Las dos industrias funcionando brindarán alrededor de 220 puestos de trabajo en la zona y demandarán inversiones del orden de los 80 millones de dólares.
Por otra parte, se contempla la ejecución de programas para incrementar plantaciones de pinos y eucaliptos, habida cuenta de la necesidad de materia prima que existirá en los próximos años.
Un informe del Ministerio de Economía consigna que actualmente sólo se aprovecha el 4 por ciento del potencial forestal del país, algo así como 800.000 hectáreas cultivadas sobre un total de 20 millones de hectáreas aptas para plantar árboles.
Inversiones crecientes
Crecientes inversiones provenientes de capitales nacionales y extranjeros ubican a las provincias de Misiones y Corrientes a la vanguardia de esta dinámica actividad, con 480.000 hectáreas plantadas. Entre las llegadas más importantes -y sorpresivas- hay que contar la de la petrolera Shell, que, tal como lo adelantó La Nación , compró tierras en Corrientes para cultivar dos millones de hectáreas con pinos y eucaliptos. El proyecto tiene dos objetivos: explotar los recursos forestales en madera y celulosa, y compensar los efectos contaminantes de la explotación petrolera y gasífera.
Otra operación importante fue la concretada por la también chilena Masisa, que se quedó con cinco mil hectáreas forestadas en las zonas de Paso de los Libres y Virasoro. Hace dos años se instaló con un aserradero en Concordia, Entre Ríos, donde invirtió 42 millones de dólares. En un corto lapso absorbió el 40 por ciento del mercado argentino con la colocación de aglomerados, puertas placas, tableros de partículas y otros productos.
A título personal, Raúl Moneta, titular del Banco República y socio del CEI-Citicorp Holdings, absorbió hace unos meses un moderno aserradero que pertenecía al grupo Bridas, de los hermanos Bulgheroni.
El comercio mundial de productos forestales crece aceleradamente y hay proyecciones que permiten aventurar un déficit de oferta cercano a los 900 millones de metros cúbicos de madera rolliza para el año 2010, por lo que las perspectivas para el sector argentino son ampliamente favorables.





