
Cierre masivo de chequeras
En julio inhabilitaron a más de 9500 cuentacorrentistas; la mayoría fue castigada por librar cheques sin fondos; crece la tensión en la cadena de pagos
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La caída de la actividad que enfrenta desde hace largos meses la economía local está a punto de producir una ruptura en la cadena de pagos.
Al menos así parece demostrarlo lo ocurrido durante julio, mes en que los bancos procedieron a inhabilitar entre 9500 y 9800 cuentas corrientes (según las distintas fuentes), ocho de cada diez fueron cerradas por la reiterada emisión de cheques sin fondos.
La cifra total es 45% superior a la acumulada en junio último y 84% más alta que la registrada durante julio de 1998, en valores promedios. Y es aún más preocupante porque implica que una significativa cantidad de agentes económicos deberán operar fuera del sistema financiero durante los próximos 5 años. Esto quiere decir que, a menos que logren reingresar por medio de un tercero, estarán obligados a operar marginalmente y, por lo mismo, a pagar mucho más caro el financiamiento.
El dato muestra a las víctimas de la recesión. Básicamente se trata de pequeñas y medianas empresas (Pyme) que no pueden hacer frente a una combinación letal: caída de ventas, fuerte incremento en el costo del dinero, cobros a proveedores cada vez más espaciados y egresos fijos (impuestos, gastos por servicios, etc), inflexibles a la baja.
El incremento en las inhabilitaciones era un dato que se esperaba ( La Nación había anticipado la suba en su edición de ayer). Pero sorprendió la magnitud de la suba.
La explicación es sencilla. En el último día de operaciones del mes el Banco Central (BCRA) blanqueó de golpe 2200 cierres. "Es una cifra inaudita", admitió un operador.
En lo que va del año, suman casi 47.900 las inhabilitaciones bancarias, lo que representan 11.400 casos más que los contabilizados en el mismo lapso del año anterior. Pero lo que más intranquiliza a empresarios y banqueros es que estas cifras tienden a seguir creciendo por el arrastre que muestran las deudas en situación irregular que aumentaron un 30% en el primer semestre de 1999 respecto del último semestre de 1998, según datos oficiales.
Las cifras del mes
Según los cálculos de la consultora Decidir.com, en julio fueron cerradas 8702 cuentas corrientes pertenecientes a personas físicas (particulares) y otras 826 de empresas. Esta última cifra es la más elevada desde el peor momento del efecto tequila.
Para la central de riesgo crediticio Fidélitas, en cambio, son 8997 y 863 las inhabilitaciones, respectivamente.
Ambas empresas coinciden, sin embargo, en adjudicar al libramiento de cheques sin fondos y al aumento en los cierres motivados por falta de pago de las multas que los bancos aplicaron a los titulares de las cuentas. En cualquiera de los dos casos adjudican el brusco salto en la estadística a una misma raíz: la aguda recesión económica.
"Los números demuestran las crecientes dificultades que para honrar sus compromisos están afrontando actualmente los tomadores de crédito en el país, dificultades para las que no se vislumbra una solución en el corto plazo", evaluó Raúl Ramírez March, director ejecutivo de Fidélitas.
El informe de Decidir.com destaca por su parte la ausencia de rehabilitaciones de cuentas en masa que "se esperaban tras la implementación por decreto de un plan de reingreso para los cuentacorrentistas inhabilitados hasta abril último". Repara también en el hecho de que ya son más de 22.000 los afectados por nuevos cierres que, sin embargo, no cuentan con el beneficio de un retorno al sistema (previo pago de sus deudas impagas y una multa proporcional).





