
Acusan a Migraciones por trabas burocráticas
Consideran que el ente restringe injustificadamente el ingreso de extranjeros que quieren invertir en el país
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La Argentina está realizando grandes esfuerzos para convertirse en una plaza atractiva para los inversionistas del exterior, pero la burocracia complica el establecimiento de empresarios extranjeros y provoca que se desaprovechen cuantiosas oportunidades.
En esa apreciación coinciden el abogado especialista en Derecho Migratorio Jorge Ale Iturralde y ejecutivos del exterior. En diálogo con La Nación , el jurista aseguró que la Dirección Nacional de Migraciones "está paralizada, y sus funcionarios se caracterizan por un pensamiento restrictivo".
El letrado envió una serie de cartas al presidente de la Nación, Fernando de la Rúa; al vicepresidente, Carlos Alvarez; al jefe de Gabinete de Ministros, Rodolfo Terragno, y al director de la Oficina de Control Administrativo del Ministerio de Justicia, José Massoni, en las que expone presuntas negligencias en el funcionamiento del organismo.
"Es común que un expediente quede paralizado por la inactividad de la administración, que no se otorguen vistas de las actuaciones y, cuando se llega a la instancia judicial a partir de una acción de amparo por mora, inmediatamente se dan por extraviadas. Son comunes también la prepotencia y las improvisaciones", destaca un documento de Ale Iturralde enviado a funcionarios de primer nivel que caracteriza el supuesto mal desempeño de la Dirección, dependiente del Ministerio del Interior.
El abogado reconoció que las restricciones en el ingreso de empresarios del exterior al país son previas a la gestión De la Rúa. Aseguró que "se endureció el procedimiento migratorio" durante la administración del ex presidente Carlos Menem, con Carlos Corach como ministro del Interior. No obstante, consideró que hoy la situación "está agravada. Hay un nuevo director de Migraciones, pero sus colaboradores son funcionarios de la administración anterior".
En una reciente visita, el empresario naviero número dos en el mundo y titular del grupo taiwanés Evergreen, Chang Yung-fa, se mostró disconforme con las trabas burocráticas que tienen los ejecutivos de su firma para ingresar en el país. Evergreen quiere abrir en la Argentina un hotel y una universidad, y evalúa inversiones en el sector naviero y aerocomercial.
Ale Iturralde mencionó que un empresario textil coreano, Won Dong Woon, quiso establecer una fábrica de tejido de punto y constituyó una sociedad de responsabilidad limitada con un capital de $ 102.000. El ejecutivo adjuntó a su petición de ingreso, presentada en septiembre último, un certificado de experiencia.
"El primer dictamen del departamento jurídico del organismo fue analizar si constituyó la sociedad en condición de turista y afirmar que esa condición no le permite realizar ningún acto jurídico. Aconsejaron que el permiso de ingreso sea denegado, a pesar de que vendió sus bienes en Corea y constituyó una sociedad aquí para demostrar su solvencia", protestó el abogado. La afirmación fue corroborada por el coreano Fabián Won, que realizó las gestiones en calidad de gerente de la firma.
Otros ejemplos
Otros dos naturales de ese país, que pidieron mantener su anonimato, aseguraron a La Nación estar en una situación similar, después de constituir sociedades para producir textiles y alimentos. Un matrimonio británico de apellido Carrington no pudo acceder a la radicación bajo la categoría de rentista a pesar de que, según Ale Iturralde, demostró contar con un inmueble de 138 m2 por un valor de US$ 180.000, y un certificado bancario acreditó fondos por 1,5 millón de libras esterlinas y un ingreso mensual de 8000 pesos de la misma moneda. "Se los conminó a abandonar el país bajo apercibimiento de expulsión", enfatizó.
Otros casos son el de un brasileño, gerente de un hotel de cinco estrellas, que no puede finalizar su trámite de radicación 209 días después de iniciado, y el de una ciudadana china, que aún no ingresó en el país pero a la que ya le exigieron "documentación nacional, como fotocopia del CUIT y declaración de ganancias. Es un verdadero disparate jurídico", agregó. En tanto, en la Dirección Nacional de Migraciones relativizaron las críticas y aseguraron que simples migrantes ingresan como hombres de negocios, pero terminan desocupados o en trabajos precarios. "Detectamos 170 casos de ese tipo", dijo un funcionario que prefirió el anonimato.
La fuente atribuyó los resquemores a que "la gente de poder no está tan acostumbrada a cumplir con las normas para ingresar en el país". Sin embargo, destacó que el organismo "trata de atender bien en todos los casos", y aseguró que recibe entre 500 y 1500 personas al día. Según afirmó, las gestiones pueden demorarse por la falta de cumplimiento de requisitos, como el del certificado que acredita la inexistencia de antecedentes penales.




