
Delta Dock suelta las amarras
La terminal intentará competir con los puertos de Zárate, Buenos Aires y Rosario.
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En los primeros días de diciembre, cuando comience a recibir buques, la empresa Delta Dock se sumará con un nuevo puerto, al complejo de terminales que conforman la oferta portuaria bonaerense.
Ubicada sobre la margen derecha del Paraná de las Palmas, en la localidad de Lima, Zárate, la estación marítima está preparada para recibir cargas generales y a granel, y apuesta a captar parte de las 300.000 toneladas de pellets que salen del puerto de Buenos Aires al año. La gran extensión de terreno disponible es una de las ventajas con las que cuenta este puerto, lo que llevó a los empresarios a diseñarlo como una terminal multipropósito con una fuerte actividad logística. "En el proyecto le dimos prioridad al mercado automotor porque hay una gran necesidad de las automotrices de predios con capacidad de almacenaje", dijo Angel Padilla, director de la firma.
El río baja cargado de negocios
La firma Delta Dock inaugura una terminal en Zárate y mejora la oferta portuaria.
Emplazada en 288 hectáreas sobre la margen derecha del Paraná de las Palmas, en la localidad de Lima, Zárate, Delta Dock se prepara para su gran jugada: hacerse cargo de gran parte de los negocios que navegan en el río.
Esta nueva terminal portuaria de cargas generales y a granel, que ya comenzó a funcionar recibiendo automóviles, saldrá en diciembre a competir con los puertos de Buenos Aires, Zárate y Rosario.
Pensado como una salida a los mercados externos de los productos que se originan en el Gran Buenos Aires, los empresarios de la firma apuestan a captar un importante volumen de mercadería embarcada por el puerto de Buenos Aires, que en el período que va de enero a noviembre del año último exportó 300.295 toneladas de pellets.
Los productos que se pueden transbordar son: madera en rollo, chips y aserrada, pasta de celulosa, algodón, cereales, oleaginosas, subproductos y aceites vegetales, entre otros.
Con una infraestructura que se despliega en un muelle de 170 metros con una profundidad de 38 pies que permite operar con buques tipo panamax; una estructura de hormigón armado con 38 pilotes y 11 defensas de goma, y una dársena para barcazas de 16 pies de profundidad que permite la operación de cuatro barcazas simultáneamente, el puerto suma a sus instalaciones la ventaja de tener una amplia geografía en la que extenderse.
A punto de completar la terminación del total de las obras, ya se está trabajando sobre una de las dos playas de estacionamiento para autos de la terminal. "En una primera etapa le dimos prioridad al sector automotor, tenemos dos playas, con un área de 5 hectáreas para depósito fiscal. Creemos que la gran extensión de terreno que hay disponible nos permitirá crecer rápidamente en un futuro, ubicándonos en una posición ventajosa en el mercado, ya que la mayoría de los exportadores necesita grandes áreas en el puerto para reducir costos de traslados y minimizar los riesgos de averías", explicó en diálogo con La Nación Angel Padilla, director de Delta Dock, durante una recorrida por el puerto.
La playa, que se muestra alfombrada por unidades de General Motors, tiene 51.500 metros disponibles con capacidad para más de 2600 automóviles. Dentro del predio, cada unidad está identificada con una etiqueta con código de barras que permite su ubicación en un orden de 40 unidades. Y para fin de año se espera incorporar el sistema de código de barras internacional que contiene 17 dígitos con todos los datos del automotor. Además, habrá disponible una playa de carga, de una hectárea, para recibir y entregar vehículos que llegan por vía terrestre.
La inversión
Este proyecto, que a partir de 1994 fue dejando el plano de lo intangible para pasar a ser la base de un cronograma de construcción, que demandó una inversión de US$ 45 millones de dólares, fue diseñado para que su fuerte fueran las cargas generales, y dentro de este sector el tráfico de autos, con posibilidades de adicionar algunos servicios como control de stock de mercadería, manipuleo en playa y mantenimiento de vehículos, entre otras actividades logísticas.
Más allá de los objetivos a corto plazo, los empresarios no descartan la presencia de contenedores. "No dejamos de lado la carga y descarga de contenedores. Estamos hablando con los dueños de la carga, las agencias marítimas y las terminales para poder hacer acuerdos", precisó Padilla al referirse a la operatoria del puerto.
Dentro de la estrategia de la empresa, y sin perder de vista los negocios que surgen de la relación entre la Argentina y Brasil, los ronda otro pensamiento: los depósitos en zonas portuarias. Se están evaluando distintas alternativas para que las empresas interesadas puedan contar con depósitos exclusivos para sus mercaderías. En ese sentido, existe la posibilidad de afectar una parte de los terrenos para desarrollar un centro logístico adyacente a la zona primaria aduanera. "Estamos conversando con los clientes para conocer en profundidad sus necesidades y así poder considerar o no la posibilidad de una inversión en este terreno", dijo el director de Delta Dock.
Por agua, el acceso desde el Atlántico se realiza por los canales Punta Indio, Emilio Mitre y Paraná de las Palmas. La terminal se encuentra sobre la margen derecha del río Paraná de las Palmas en el km 132,5, en la denominada "vuelta de las Limas". Se puede llegar con buques de hasta 230 metros de eslora con un calado máximo de 32 pies. El viaje de llegada demanda doce horas de navegación desde la zona común y no es necesario utilizar remolcadores para la maniobra de atraque.
En tanto que por vía terrestre se accede por el km 100 de la ruta Panamericana (R-9, autopista Buenos Aires-Rosario) y luego se sigue un camino asfaltado de 10 km que rodea la localidad de Lima hasta llegar a la terminal.
"Después de buenos precios, lo que más se demanda en el mercado es calidad en el servicio", sintetiza Padilla al resumir los requerimientos que se repiten en las negociaciones con clientes que, a partir de ahora, tienen otra opción a la hora de detenerse en la hidrovía.
Potencial
En su hinterland se encuentra la zona productora de frutas de la costa norte de la provincia de Buenos Aires, que comprende los partidos de Baradero, Ramallo, San Nicolás, San Pedro y Zárate con una superficie en producción de 17.000 has. de cítricos y frutales de carozo. Dentro del mismo rubro se puede captar la producción de exportación de Tucumán, Corrientes y Entre Ríos.
En la hora de largada
A pocos días de comenzar a recibir los primeros buques, una de las playas de estacionamiento del puerto, de más de 5 hectáreas , ya se encuentra totalmente ocupada por unidades de General Motors que llegaron, por vía terrestre, desde la fábrica o desde otros puertos sin capacidad de almacenaje. Allí se ofrece estacionamiento, servicio en playa (incluye control de baterías, neumáticos y provisión de combustible), y control de seguridad. Este último, es uno de los requerimientos que más tienen en cuenta las automotrices.




