
Condenas por evasión en Santa Fe
Por primera vez, la Justicia ordenó penas de prisión para cinco empresarios del sector cerealero
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SANTA FE.- En el primer fallo condenatorio que se dicta en el país por evasión fiscal, la justicia federal santafecina condenó a cinco empresarios locales a penas de hasta cinco años de prisión.
A partir de la acción de la Dirección General Impositiva (DGI) se determinó que la presunta evasión llegaba a unos 4 millones admitidos en prueba, aunque se cree que la cifra debió ser por lo menos diez veces superior, según fuentes judiciales.
El Tribunal Oral Federal de Santa Fe, integrado por los jueces José Escobar Cello, Rodolfo Hintermeister y Ramiro Puyol, declaró culpables y condenó a cinco años de prisión a Mario Daniel Bardina y Héctor Huguenet, por los delitos de evasión simple y evasión agravada por la utilización de interpósitas personas.
Los nombrados fueron considerados responsables de crear empresas fantasmas, como La Cúpula, Cereales San Francisco y Los Campanarios, que compraban cereales en negro y, al venderlos, retenían de los compradores un porcentaje que debía destinarse al pago del IVA, pero que utilizaban en beneficio propio.
El grupo tenía bajo control la operatoria, ya que al conocer la fecha de una posible verificación de la AFIP, la "empresa fantasma de turno era dada de baja, creándose otra de similares características, por medio de terceros que hicieron las veces de prestanombres". Además de Bardina y Huguenet, quienes se encontraban detenidos desde el comienzo de la causa, en 1999, fueron condenados como partícipes necesarios y con penas en suspenso, Gino Balasi (3 años), Miguel Aragón (2 años y 8 meses) y Orlando Serafini (2 años y 6 meses). Hubo tres involucrados absueltos.
En medios judiciales no pasó desapercibida la actitud de la DGI, que aunque determinó los montos evadidos para que los implicados pudieran ser condenados, omitió intervenir como actor civil. En consecuencia, no quedó establecido en el juicio que los evasores deban reintegrar al fisco las sumas evadidas, ni se adoptaron medidas para asegurar bienes de los imputados que pudieran servir para cancelar la evasión en una nueva instancia.
Los antecedentes
Las investigaciones sobre irregularidades en la comercialización de cereales comenzaron a principios de 1997, a partir de la información originada en empresas exportadoras y procesadoras de cereales y oleaginosas. A partir de estos datos, se detectaron importantes ventas de granos de Bardina y Huguenet, que "llamaron la atención porque no presentaban movimiento u omitían hacer sus declaraciones juradas de IVA", según fuentes fiscales.
Según las fuentes, presuntamente se detectó "una modificación en las maniobras con la incorporación de personas insolventes o que no poseían capacidad para producir y comercializar los grandes volúmenes involucrados".
La AFIP destacó que desde octubre de 1998 la firma Los Campanarios "actuó como vendedora de cereales y efectuó importantes ventas en el período octubre de 1998 a abril de 1999 (cuando se produjo el allanamiento) y cuyo manejo financiero realizaron los involucrados.
En abril de 1999 se realizaron numerosos allanamientos, que permitieron avanzar en el proceso, que ayer culminó con las penas dictadas por el tribunal oral de Santa Fe.
Las fuentes destacaron la tarea de la fiscalía para obtener las pruebas contra los acusados.




