
Construcción, otra apuesta de BISA
La compañía inversora en la que participa el grupo Bemberg se quedó con las firmas Barugel Azulay e Hydra
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Los fondos de inversión siguen absorbiendo compañías y ganando terreno en la economía local. La última jugada de avance fue de Bemberg Inversiones SA (BISA), en el que participa el grupo Bemberg, que acaba de cerrar las compras de las firmas Barugel Azulay e Hydra.
Las negociaciones llevaban más de tres meses y finalizaron esta semana. Ninguna de las partes involucradas quiso dar cifras sobre la operación.
Por otra parte, y en sociedad con Zucamor, BISA quedó sola en la carrera por la empresa estatal Papel Misionero. Ayer se supo que su competidora, la brasileña Orsa, no pasó la etapa de la precalificación en el proceso de licitación.
La empresa de las familias Barugel y Azulay es uno de los principales jugadores en la comercialización minorista de materiales para la construcción. Con un único local en el barrio de Núñez, apunta al segmento ABC1, el de mayor poder adquisitivo, y tiene una facturación anual de US$ 70 millones.
"Nuestro interés tiene que ver con cualquier sector que tenga potencial de crecimiento -explicó a La Nación Peter Davenport, CEO de BISA-. Siempre quisimos estar en la construcción y con Barugel se presentó una excelente oportunidad."
Con esta movida, BISA apuesta a la expansión de la construcción, empujada por el crecimiento general de la economía y el desarrollo de los créditos hipotecarios. Entre 1991 y 1996, el sector creció a un ritmo del 14 por ciento anual.
BISA se quedó con alrededor del 42% del paquete accionario de la firma, que fue fundada en 1933. Sus anteriores dueños, Ernesto Barugel y Jorge Azulay, retuvieron un 18 por ciento y el management.
Aunque todavía no está definida la estrategia para los próximos meses, lo que BISA ya tiene decidido es la apertura de nuevos locales.
El negocio de la pintura
La compra del 100% de Hydra -productora de thinners, diluyentes, removedores, aguarrás y solventes- tiene como objetivo complementar el negocio de Colorín, la fabricante de pinturas que el grupo controla (con un 81% de las acciones) desde septiembre del último año.
"Hydra y Colorín utilizan el mismo canal de distribución, y llegan a las mismas pinturerías y al mismo consumidor final", comentó Davenport.
Hydra es una de las marcas más reconocidas en su rubro y tiene el 30% del mercado. Con más de 50 años de trayectoria, cuenta con una planta en Bernal.
Desde su nacimiento, en 1992, el grupo BISA fue escalando posiciones entre las compañías inversoras más fuertes del país. Hizo pie en 10 empresas, que facturan un total de US$ 600 millones y emplean a unas 2500 personas.
Su primera jugada fue la adquisición del 10% de Litoral Gas, distribuidora de gas. Hoy tiene participaciones en Hidroeléctrica Alicurá (energía hidroeléctrica), Bactssa (terminal de contenedores), Tasa Logística y Transfarmaco (distribución y almacenamiento), Fast Food Sudamericana (dueña de la franquicia de Burger King para la Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile), y Nahuelsat (comunicaciones satelitales).
Su capital para inversiones y compra de empresas es de US$ 150 millones. Entre sus accionistas figuran el grupo Bemberg (que, con una cuarta parte de la empresa, ocupa el papel de primera minoría), Morgan Stanley y Howard Hugues Medical Foundation (de los Estados Unidos), y Gartmore (Gran Bretaña).
Para los próximos meses, la compañía no sólo tiene en la mira a la Argentina sino a toda América del Sur. Uno de los primeros pasos será la apertura de nuevos locales de Burger King.
En los últimos tres años, los fondos de inversión cambiaron el panorama de las compañías locales. Entre los más activos están, además de BISA, The Exxel Group (dueño, por ejemplo, de la cadena de supermercados Norte y la comercializadora de sanitarios y materiales para el hogar Blaisten), el CEI Citicorp Holdings (que junto a Telefónica Internacional y Torneos y Competencias sigue negociando la compra del 72% de Editorial Atlántida), WestSphere (que está cerca de quedarse con La Arrocera Argentina) y el Newbridge Latin America (que hizo pie en Alpargatas).
Los analistas más conservadores calculan que estas compañías tienen reservados fondos por más de US$ 1500 millones para nuevas inversiones.




