Crece la enseñanza virtual, pese a la crisis de las empresas de Internet
Una firma hace y exporta software educativo para entidades y casas de estudios
1 minuto de lectura'
Cuando Armando Mann y Santiago Subotovsky, ambos de 24 años, comenzaron con el proyecto de AldeaX.com, del que luego se desprendió Tecnonexo, Internet no era lo que es actualmente.
Empezaron en 1999 y, como muchos otros jóvenes, en el cuarto de servicio de la casa de uno de ellos y con la ayuda de los amigos. Después llegaron los 700.000 pesos de inversores privados y se unieron a la iniciativa Christian Podlesker, de 25 años, que se ocupa del desarrollo tecnológico, y Marcos Fontela, de 29 años, que se encarga del desarrollo de e-learning (enseñanza virtual).
El trabajo de Tecnonexo se basa en aportar soluciones tecnológicas para entidades y casas de estudio vinculadas con la formación y la capacitación de recursos humanos, lo que se conoce como e-learning.
"Hace tres años aún no existían grandes nombres que utilizaran Internet a fondo y empezamos a ver cuál era uno de los nichos donde se podía insertar uno; ese nicho era el educativo.", recordó Podlesker. Pero entre los muchos que tomaron Internet como modelo de negocios, Tecnonexo logró sobrevivir, autosustentarse y crecer. Actualmente, los socios esperan terminar el año con una facturación de un millón de pesos en la Argentina y de 750.000 dólares en sus actividades en el resto del mundo.
"El negocio no está en crear una nueva economía, sino en darles a las economías tradicionales la oportunidad de aprovechar las ventajas de Internet", comentó Mann."Nosotros no quisimos reinventar el mundo sino utilizar la tecnología para alcanzarles soluciones a quienes sí tienen un negocio", agregó Fontela.
También, como pocos, se convirtieron en el tercer sistema de e-learning con mayor cantidad de implementaciones en América latina, detrás de gigantes como WebCT y Learning Space. Y, como pocos emprendimientos argentinos en la red de redes, exporta actualmente contenidos a los Estados Unidos y espera abrir oficinas en Buenos Aires, Miami y Washington, y representaciones en 12 países.
Distintas estrategias
Entre sus clientes figuran instituciones como la Universidad de San Andrés, el instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) Up & Learn, en Estados Unidos, y Widemouth, en Irlanda. Tecnonexo coloca sus productos en dos mercados: América latina y Estados Unidos. En cada uno aplican estrategias de negocios diferentes. "Pero no son dos unidades inconexas. Estamos ayudando a entidades educativas para que exporten sus programas a Estados Unidos", afirmó Fontela.
Desde la Argentina manejan la unidad de negocios América latina y, desde Washington, capitaneados por Subotovsky, hacen lo propio con la filial norteamericana. El desarrollo de los productos, es decir, el software, lo hacen en la Argentina, Colombia e India.
Si bien el negocio ya marchaba bien el año pasado, la devaluación del peso aceleró el proceso de ingreso en América latina con valores más competitivos. "A pesar de que el precio no es el punto clave en este negocio porque lo que los clientes buscan es respaldo y experiencia, el precio nos juega a favor", explicó Mann.
Por el aumento de la brecha entre el peso y el dólar la empresa modificó sus expectativas para este año. La facturación creció y de las 15 personas que trabajaban en la empresa se pasó a un staff de cuarenta y cinco. "Esperamos, como mínimo, poder triplicar la facturación el año próximo", confió Fontela.





