
Crecimiento descabellado en el mercado de los peluqueros
En Buenos Aires, las peluquerías se convirtieron en el nuevo negocio de ocasión
1 minuto de lectura'
El negocio de las peluquerías se ha puesto de moda en Buenos Aires. En lo que va del año se inauguraron 120 locales y de aquí a diciembre se abrirán otros 60 más. Con este escenario también desembarcará la cadena francesa Mod´s Hair, que invertirá US$ 10 millones para tener 20 bocas propias antes del 2001. La estadística proporcionada por el Sindicato de Peluqueros de la República Argentina ofrece una doble lectura. Al tiempo que refleja un crecimiento de la industria de la belleza en el segmento ABC1, confirma la precariedad del empleo en la Argentina, ya que la mayoría de las nuevas peluquerías locales son proyectos unipersonales regenteados por ex empleados de las grandes cadenas, o por desocupados que encuentran en este oficio una salida para la falta de trabajo.
Para abrir un local modesto en un barrio no hace falta más que pagar un alquiler. La inversión mínima para el resto del mobiliario, según los precios de mercado, oscila en los $ 3000 y se financia con la recaudación del negocio. Pero como la ganancia es exigua, el camino más corto conduce a la evasión impositiva.
Este, al parecer, es punto sensible dentro del mercado. "En este negocio los sueldos son muy bajos y nadie le paga al fisco ni hace los aportes a sus empleados", destaca el titular del gremio Abel Hernández, que señala que el 40%de los peluqueros trabaja en negro.
Por el convenio que rige a la actividad, los estilistas sólo cobran un básico de entre $125 y 250, y reciben comisiones del 30%, que puedan llevar sus ingresos por encima de los $ 1500. Es esta parte del salario la que suele quedar exenta del pago de aportes.
"Lo que está pasando es increíble. Muchos se arriman por necesidad, pero no quiere decir que exista más cantidad de gente dispuesta a cortarse el pelo. Antes, todos los empleados que se quedaban sin trabajo se compraban un remise con la indemnización, y ahora se les da por las peluquerías", analiza Roberto Giordano, que tiene 500 empleados y encabeza el ranking de facturación dentro del sector con 14 millones de pesos.
El hombre, famoso por sus megashows veraniegos en Punta del Este y Pinamar, cree que la expansión del mercado es un espejismo. "No hay lugar para todos. No es lógico que haya más peluquerías que casas de comidas. Dentro de poco, todos los que abren locales chicos van a tener que cerrar, porque no van a poder subsistir", vaticina.
En la misma dirección opina su colega Rubén Orlando, al que le acaban de dictar su quiebra en primera instancia por una deuda que arrastra desde 1992 con el Banco Bansud.
"Este mercado crece porque nadie paga impuestos, pero a nadie le interesa controlar a las cadenas que cobran los cortes a cinco pesos", explica el estilista, que lleva tres décadas empuñando tijeras y manipulando ruleros.
Orlando mantiene una disputa pública con Giordano, al que acusa de querer perjudicarlo para obligarlo a vender su red de locales propios y franquiciados, aunque éste lo niega:"Mi idea es crecer, pero nunca le hice una oferta".
Quién es quién
Dentro del mercado, los actores se dividen en tres grandes grupos, según los precios que ofrecen a su clientela.
Entre los más altos se ubican Roberto Giordano, Rubén Orlando, Llongueras, Pino, Andrea, Sanders, Miguel Romano y Staff Cerini, que cobran, de mínima, entre 25 y 50 pesos por servicio.
D´Antuán, Adriano Giardino, Giorgio y Paulino Acosta, famosos por sus bajos precios y una decoración que se ubica en las antípodas de la estética minimalista, oscilan en una franja de precios que va de los siete a los 12 pesos.
El tercer pelotón lo integran los peluqueros barriales, que, por lo general, no tienen sucursales y ofrecen sus buenas artes por menos de 10 pesos.
Un estudio de campo realizado en el área metropolitana por la consultora de Julio Aurelio, durante los últimos días de mayo, determinó que casi el 50% del mercado está en manos de las peluquerías chicas.
En la porción que corresponde a los estilistas de renombre, la investigación señala que Giordano es el más reconocido, en todos los segmentos económicos,aunque su popularidad es menos homogénea en el sector ABC1. Allí obtiene una adhesión del 25% contra el 9,2% de Sanders y el 9% de Pino-Leo-Lina. Detrás se encolumnan Staff Cerini (8,6%), Llongueras (7,7%), Andrea (6,8%) y Rubén Orlando (6,6%).
Poca base
Más allá de estas consideraciones parciales, la conclusión para el final es que pocos creen que la expansión general del sector se asiente sobre bases sólidas.
Así como en su momento proliferaron las casas que ofrecían galletitas recién horneadas, los lavaderos automáticos, los videoclubes barriales, las canchas de paddle y de fútbol cinco, y los populares parripollos, ahora el pulso de los negocios de ocasión lo marcan las peluquerías.
Lo que nadie sabe es por cuánto tiempo.





