Creció un 44% la población sin medicina privada ni obra social
Según el Censo 2001, quienes dependen sólo del sistema público son 17,4 millones
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Paradójicamente, la recesión incrementó la actividad en algunos sectores: es el caso de los hospitales públicos, que vieron crecer el número de visitantes, a la par del fenómeno de la caída de la tasa de población con acceso a los servicios brindados por una obra social, una mutual o una firma de medicina prepaga.
Según datos del censo poblacional realizado por el Indec en 2001, que fueron difundidos ayer, son 17.424.010 las personas que en ese momento no contaban ni con una cobertura de adhesión voluntaria -como un plan privado- ni con la protección que da el sistema de seguridad por medio de las obras sociales.
Se trata del 48,1% de los habitantes del país, un porcentaje que supera en 11,2 puntos al índice registrado en 1991, cuando, siempre según el Indec, el porcentaje de la población sin esa cobertura era del 36,9%, es decir, 12.035.130 personas. Si se compara esta última cifra con la de 2001, resulta que, al tiempo que la población total se incrementó en la década un 11%, la cantidad de personas sin cobertura creció algo más del 44 por ciento.
Desde 2001 en adelante, la situación parece haber empeorado para el universo de beneficiarios de la medicina prepaga, como consecuencia lógica del encarecimiento de las cuotas que siguió a la devaluación. Una investigación publicada por la Asociación de Entidades de Medicina Prepaga (Ademp) da cuenta de que, desde fines de 2001 y hasta septiembre pasado, salieron del sistema unas 510.000 personas (ver aparte). Ahora, según fuentes del sector, ese proceso de reducción de beneficiarios estaría frenado.
Seguridad social
En cuanto a las obras sociales, los datos más recientes, de abril pasado, de la Superintendencia de Servicios de Salud indican que los beneficiarios son 13.550.000, sin contar la población cubierta por las entidades provinciales o pequeñas mutuales.
Los datos de la AFIP sobre la cantidad de trabajadores dependientes afiliados y aportantes a la seguridad social de fines de 2001 y de meses más recientes permiten estimar que no siguió la caída, sino que, por el contrario, y dada la recuperación del empleo en los últimos meses, el número de afiliados estaría creciendo.
Los datos del instituto estadístico muestran que son las provincias del Norte las que tienen mayor proporción de pobladores sin cobertura: en Chaco y Formosa el índice supera el 65%, en tanto que en jurisdicciones como Salta, Santiago del Estero y Corrientes más de seis de cada diez habitantes deben recurrir al hospital público. En cambio, en la ciudad de Buenos Aires, Tierra del Fuego y Santa Cruz es donde hay más porcentaje de población que sí accede a un plan que no es el sector público.
En los partidos del conurbano bonaerense, en tanto, las estadísticas muestran que el 52% no cuenta con cobertura privada ni de seguridad social, contra el 38,5% de 1991. En esa zona se concentran 4.512.315 personas en tales condiciones, es decir, el 25% del total. En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, el avance del índice fue del 19,7 al 26,2 por ciento.
Más consultas en hospitales
Según datos aportados a LA NACION por la Secretaría de Salud del gobierno porteño, si se compara el número de consultas entre 2001 y 2002 en los 33 hospitales públicos de la ciudad el crecimiento fue del 8%, en tanto que en el período de enero a octubre de este año creció otro 3% el número de personas que acuden a los consultorios externos, en relación con igual lapso de 2002. En los primeros diez meses de este año hubo 7.691.541 consultas. En cuanto a las internaciones, el incremento de casos fue del 4,4% entre 2001 y 2002, y de la misma magnitud si se comparan los diez primeros meses de 2002 con los de 2003.
Respecto de los datos difundidos por el Indec, el relevamiento muestra que la población de hasta 2 años es la que tiene la tasa más elevada de falta de obra social o prepaga, un dato que se condice con la realidad de la pobreza, que muestra, para la población infantil, tasas más altas que las generales.
Lo cierto es que el 59,3% de los niños de hasta 24 meses depende del sector público para su atención sanitaria, en tanto que entre quienes tienen de 15 a 49 años ese índice es del 49,8% y en la población de 65 años o más, del 18,7 por ciento. En todos los casos, la tasa se incrementó significativamente respecto de 1991.









