
Danone inauguró una moderna usina láctea
$ 60 millones: en sociedad con La Serenísima, estrenó el segundo centro fabril del planeta y el más grande de la América latina.
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Con una inversión de 60 millones de pesos la empresa Danone SA, surgida de la asociación de la francesa Danone y la argentina Mastellone Hnos -dueña de la marca La Serenísima-, inauguró ayer la segunda planta láctea del mundo y la más grande de América latina, en la localidad bonaerense de Longchamps para la elaboración de lácteos frescos.
El centro industrial, con una superficie cubierta de 40.000 metros cuadrados, sobre un terreno de 11 hectáreas, cuenta con una capacidad de producción anual de más de 200.000 toneladas de yogures, postres, flanes y quesos untables, que abastecerá al mercado interno y a los países limítrofes.
La inauguración del segundo complejo lácteo del mundo -el primero también es de Danone, en Ohio, Estados Unidos-, contó con la presencia del presidente Carlos Menem; el ministro de la Producción Bonaerense, Carlos Brown; el presidente de Mastellone, Pascual Mastellone; el director general del grupo Danone, Jacques Vincent, y el director general de Danone SA, François Salamon.
La planta, que procesará 600.000 litros de leche diarios, se encuentra equipada con moderna tecnología, que incluye procesos automatizados, transporte robotizado y control informático de los procesos de producción.
Vincent dijo que durante 1998 el grupo en Argentina tuvo "un buen rendimiento", ya que su facturación será un 6,6 por ciento mayor que la del año anterior.
Sobre las consecuencia de la crisis asiática sobre el sector lácteo, Mastellone admitió que "en materia de exportaciones perdimos un 17 por ciento" por la baja del dólar en las naciones hacia donde se destinaban las ventas. "En el mercado interno no vemos problemas de recesión", expresó.
Vincent expresó que si como consecuencia de la crisis bursátil internacional "hay quiebre de consumo, deberemos ofrecer productos que convenzan a los consumidores".





