
Danone ya es el rey del agua mineral
Conquista: compró Villavicencio en US$ 135 millones y pasó a controlar la mayoría del mercado; los franceses ya eran dueños de Villa del Sur.
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A rey muerto, rey puesto, dice el categórico refrán. El fondo de inversión DL &J firmó hace unos meses una carta de intención para quedarse con Villavicencio (agua mineral) y Resero (vino de mesa), del grupo mendocino Cartellone.
La operación se cayó sobre el final, y anteayer a la noche los franceses de Danone -dueños ya de Villa del Sur- compraron la firma y pasaron a ser los dominadores absolutos del mercado de agua mineral en la Argentina, con el 64% en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y el 44% en el interior, según mediciones privadas. En una negociación que no se habría extendido más de 45 días, el grupo europeo pagó alrededor de US$ 135 millones por Villavicencio. La jugada incluye además tomar por cinco años la distribución del vino Resero y los productos enlatados marca Molto, ambos propiedad de Cartellone. Por otra parte, esta última marca está en venta, y el principal interesado sería la compañía norteamericana Del Monte.
La ofensiva se habría acelerado para eludir la flamante ley antimonopolio. De esta manera, Danone se aseguró no tener que rendir cuenta a ningún tribunal de defensa de la competencia por detentar una cuota mayoritaria del segmento de aguas minerales. Danone es uno de los líderes del mundo en tres rubros: agua mineral, galletitas y cerveza. En el primero, su marca mundial es Evian, que también importan en la Argentina.
Danone ingresó en el país en 1994. Son dueños del 100% de la rama de postres y yogures de La Serenísima y del 50% de Aguas Minerales SA, sociedad que concentra las marcas Villa del Sur, San Francisco y Waikiki. Por estos días, también están dando la puntada final a la opción que tenían de tomar el 50% restante.
El consumo de agua mineral per cápita es de 17 litros, con más de 550 millones de litros vendidos por año, representando el 6% del consumo total de bebidas por año. El volumen de ventas del mercado es de alrededor de US$ 350 millones. En los últimos dos años, el consumo cayó entre el 10 y el 20% debido al ascenso de las gaseosas. La deflación de las marcas de primera línea (Coca-Cola y Pepsi), el surgimiento de las segundas marcas (Sao, Harlem y Gini, entre otras) y de las marcas propias de supermercados a muy bajo precio afectó a la industria.
Según datos proporcionados por la consultora Claves, Villavicencio es líder en el interior del país y segunda en la Capital y el Gran Buenos Aires. Como parte del mismo proceso de concentración del sector en manos de empresas internacionales, la suiza Nestlé -embotelladora de las marcas San Pellegrino y Perrier- compró hace poco más de un mes el 49 % de Eco de los Andes, de Cervecería y Maltería Quilmes.
Quilmes, más Pepsi
Cervecería Quilmes quiere entrar en serio en el segmento de gaseosas y no se contenta solamente con haber comprado la embotelladora de Pepsi (Baesa), que cubre las áreas de Buenos Aires y Córdoba. Para alcanzar aún más escala y poder competir con el gigante Coca-Cola y las segundas marcas, ahora quiere todo el manejo de Pepsi en la Argentina.
Anteayer, algunos ejecutivos de Quilmes y Pepsi y sus asesores de la consultora de BACP se reunieron con los directivos de las embotelladoras del interior del país para plantearles la intención de los flamantes dueños de Baesa de, "a cambio de un precio justo", tomar el manejo de la gaseosa en todo el territorio nacional.
Entre los presentes se encontraron los propietarios de las embotelladoras Juniquen, Ruiz y Comahue. La mayoría de ellas tienen vigente su contrato de franquicia con Pepsi, pero pueden renunciar al mismo, ante la oferta de Quilmes.





