
Desde los CDO a las hamburguesas eran terreno fértil para Goldman
Los corredores de hipotecas de Goldman Sachs Group Inc., bajo la lupa debido a la demanda presentada por el gobierno de Estados Unidos contra la firma de valores, no se limitaron a formar mercados de bonos durante la burbuja de bienes raíces en Estados Unidos.
También apostaron en un concurso de hamburguesas.
En diciembre de 2007, luego de que la firma distribuyera bonificaciones de miles de millones de dólares en parte gracias a las apuestas a un colapso inmobiliario, alrededor de 10 corredores de Goldman rodeados por decenas de colegas que los alentaban, se comieron las hamburguesas, según asistentes al evento. Quienes estaban allí apostaban efectivo a cuántas hamburguesas podían comer los corredores.
Era una versión menos glamorosa del corretaje de valores enérgico y feroz que caracterizaba al grupo. Los bonos respaldados por hipotecas, incluidos complejos derivados cuyos precios variaban conforme al desempeño de grupos de préstamos de alto riesgo, se vendían por mucho dinero en la división de hipotecas de Goldman, que contaba con 400 empleados.
En 2007, el grupo apostó que los precios de las hipotecas se derrumbarían, una jugada que les reportó ingresos de casi US$4.000 millones, según fuentes cercanas. Goldman, en todo caso, asegura que los ingresos netos provenientes de productos relacionados con hipotecas residenciales fueron inferiores a los US$550 millones, lo que quizás refleje pérdidas en otras áreas.
De todos modos, los corredores esperaban que sus cuantiosos retornos los condujeran a "Hitters Row", el enclave en el piso 50 de un edificio de Goldman en Manhattan donde trabajaban los máximos ejecutivos del negocio de valores.
El perfil del grupo ha subido en las últimas semanas. El mundo financiero está cautivado por la demanda que entabló este mes la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) contra Goldman, a la que acusa junto a uno de sus corredores del grupo hipotecario de crear un producto destinado a fracasar, para el beneficio de un fondo de cobertura que apostó en contra. Goldman ha negado reiteradamente cualquier irregularidad. La filial estuvo bajo la lupa la semana pasada al ser llamada a testificar ante el Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de EE.UU., que analiza las causas de la crisis financiera.
El modelo de muchos corredores jóvenes del grupo era Tom Brady, mariscal de campo del equipo de fútbol americano Patriotas de Nueva Inglaterra y marido de la modelo brasileña Giselle Bündchen, quien es reconocido por ser metódico y no perder la compostura bajo presión.
En el caótico 2007, en todo caso, no había mucho tiempo para el deporte. Los bonos hipotecarios se derrumbaron y allanaron el camino para la tormenta que se desató con toda la fuerza en 2008. Los corredores trabajaban muchísimas horas en una oscura oficina que tenía largas filas de terminales de computadoras y teléfonos.
Daniel Sparks, quien dirigía el departamento de hipotecas, solía llegar a las 7.30 de la mañana. Michael Swenson y David Lehman, codirectores del grupo de productos estructurados, aparecían poco después, afirman fuentes cercanas. Sparks, Swenson y Lehman prefirieron no realizar comentarios.
Era habitual trabajar hasta altas horas de la noche. "¡Siento que me estoy volviendo loco y apenas tengo 28 años!", escribió el corredor Fabrice Tourre en un correo electrónico enviado a un amigo el 31 de enero de 2007. Tourre, un acusado en el caso de la SEC, y sus abogados no quisieron hacer comentarios y disputan los cargos en su contra.
De baja estatura y con anteojos, Tourre, oriundo de Francia, trabajaba con fondos de cobertura y bancos para negociar complejos productos de renta fija. El joven no se destacaba en particular, indican personas que se encontraban allí en ese momento.
A medida que el mercado de préstamos hipotecarios de alto riesgo se deterioró en 2007, algunos corredores se sobresaltaron. Muchos se sorprendieron el 2 de abril, cuando el prestamista de alto riesgo New Century Financial Corp. se declaró en bancarrota.
Tourre reconoció que el auge de las hipotecas de alto riesgo se acercaba a su fin, aunque organizó la venta de productos hipotecarios a los clientes de la firma, según e-mails divulgados por Goldman. En enero de 2007, describió haber creado algo "que no tiene propósito, que es absolutamente conceptual y altamente teórico". Agregó: "Me enferma el corazón verla derribada a mitad del vuelo... es como si Frankenstein se volviera en contra de su propio inventor".
En ese momento, Tourre ensamblaba una obligación de deuda garantizada (CDO) sintética llamada Abacus 2007-AC1. A diferencia de valores que son garantizados por hipotecas reales, las CDO sintéticas eran una apuesta a un grupo de valores respaldados por valores hipotecarios "de referencia". La SEC dice que Tourre no les dijo a los clientes que el fondo de cobertura
Paulson & Co. ayudó a seleccionar los valores de referencia y apostaba a la caída del CDO. "El edificio entero está por venirse abajo en cualquier momento", le escribió Tourre a su novia. "De todos modos, no me siento demasiado culpable".




