
Dinamarca quiere hacer más negocios con la Argentina
Impulsa asociaciones como la de SanCor y Arla
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El gobierno de Dinamarca, un país con una de las economías más desarrolladas del mundo, se muestra ansioso por aumentar las relaciones comerciales que tiene con la Argentina; no sólo en intercambio de bienes, sino también en la asociación de las empresas danesas con las locales para exportar juntas su producción. Sólo hay un aspecto que lo inquieta y con el que es crítico: la poca apertura del mercado local.
El ministro de Economía danés, Brian Mikkelsen, fue quien dio a conocer estas opiniones durante su reciente paso por el país, en el que visitó empresas de su nacionalidad, como la fabricante de pinturas para barcos Hempel, y se reunió con su par local, Amado Boudou, para pedirle una mayor liberación del comercio local.
"El intercambio comercial entre los dos países creció mucho en los últimos años, pero a mí me gustaría que explote", opinó Mikkelsen. "Dinamarca está atrasada respecto de sus competidores en sus relaciones con la Argentina."
Las importaciones de bienes desde Dinamarca pasaron de US$ 210 millones en 2002 a 854,3 millones en 2010, según cálculos del Consejo de Comercio de Dinamarca, sobre la base de datos de Danmarks Statistik. En tanto que las exportaciones de productos argentinos subieron de 2250 millones a 2878 millones.
Uno de los puntos fuertes con que cuenta la avanzada danesa para lograr su objetivo es la energía verde, un área en la que tiene reconocimiento internacional. La exportación de tecnología para la generación de esta energía representa un 10% de los bienes de exportación del país nórdico. Dinamarca cuenta con un gigante como la fabricante de molinos eólicos Vestas, que domina ese mercado.
Además de la gran oportunidad de exportación que este país ve en tecnología verde, el funcionario hace hincapié en la posibilidad que tiene la Argentina de aprovechar la cooperación que se puede dar entre empresas de ambos países; una relación en la que las firmas danesas podrían aportar mucho de su conocimiento y prácticas probadas en otras regiones.
"Tenemos experiencia y tecnología y podríamos hacer joint ventures aquí con empresas ya existentes, ya que somos fuertes en fabricación de tubos, farmacéutica y agroindustria, entre otras", señaló Mikkelsen.
Ya hay un caso que puede servir de estímulo. La danesa Arla y la local SanCor hicieron un joint venture para fabricar y vender proteína en polvo sobre la base del suero (líquido obtenido en el proceso de fabricación del queso). Juntaron esfuerzo, capital y tecnología para exportar todo lo que producen bajo la marca Afisa.
En tanto, Hempel está levantando aquí una planta para producir y exportar. El proyecto, en el que invirtió US$ 1400 millones, empezará a vender en 2012.
Entre otras 30 firmas de prestigio, muchas de las cuales ya están aquí, el ministro destacó cinco que podrían asociarse con locales para exportar juntas. Ellas son la farmacéutica Novo Nordisc, Vestas, la empresa de termostatos Dersk, la productora de las bombas más eficientes a nivel global, Confost, y la reconocida marca de juguetes Lego.
Otro negocio en el que los nórdicos están muy activos es el de certificados de reducción de emisiones de carbono, por el que los países que reduzcan sus emisiones más de lo comprometido en el protocolo de Kyoto podrán vender los certificados de emisiones excedentarios a los países que no hayan alcanzado su meta.
En Chile, por ejemplo, la local Arauco (Grupo Angelini) y la danesa Nordjysk Elhandel firmaron un acuerdo de comercialización de 100.000 certificados de emisión, equivalente a US$ 2 millones.




