
Dos bancos locales se harán cargo del Scotiabank Quilmes
Son el Comafi y el Macro; se conservarán 1200 de los 1800 puestos de trabajo y 53 de las 92 sucursales activas
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Como si se tratara de una historia en la que el guionista se esmeró en tensar al máximo la cuerda del suspenso, la suerte del Scotiabank, la entidad bancaria que lleva 2852 horas con sus puertas cerradas, se definió apenas 24 horas antes de que expire el último plazo legal para determinar su salvamento o quiebra. Y, por suerte, la taba cayó del lado del rescate.
Pese a que sólo se trata de un preacuerdo, que apenas tomaba forma final al cierre de esta edición, en lo conceptual está definido que dos bancos locales absorberán al Scotiabank Quilmes.
Se trata del Comafi (también dueño del Banco del Tucumán) y del Macro (controlante del Bansud), las dos entidades que desde anteayer venían pujando duramente por quedarse con la entidad suspendida, que tras el reciente canje de depósitos por bonos había recuperado atractivo.
Los rostros cansados pero satisfechos que ayer lucían los banqueros que en los últimos días pugnaron por obtener su control, como los de los funcionarios del Banco Central (BCRA), que supervisaron las negociaciones, y los de los trabajadores, que desde que quedó suspendida la entidad estuvieron en permanente vigilia, lo decían todo: aunque muy lejos de un final ideal, la solución hallada luce mejor de la que cualquiera esperaba hace sólo un mes atrás, cuando el único escenario visible era el cierre.
En resumidas cuentas, los grupos financieros Comafi y Macro pasarán a controlar al banco suspendido que desde hace 5 años estaba en manos de los canadienses del Nova Scotia.
El acuerdo al que arribaron supone un alivio para los ahorristas, tanto para los que mantenían $ 190 millones en cuentas a la vista como para los que tienen $ 250 millones reprogramados. ¿ Por qué? Porque si el acuerdo alumbrado ayer, que se perfeccionará el fin de semana, no llegaba, el esquema legal que puso en vigencia hace unos meses el decreto 905 habilitaba a entregarle a buena parte de los depositantes bonos del Estado en pesos a 7 años y sólo daba cobertura a las colocaciones en cuentas a la vista de hasta $ 1200, por los que poco más de $ 95 millones de los $ 190 millones en esa condición corrían riesgo de licuarse en la cola de espera de la quiebra.
Y también para los empleados: 1200 de los poco más de 1800 que prestaban servicios en el banco canadiense mantendrán sus puestos de trabajo, según el compromiso al que se arribó ayer, aunque tras ser despedidos. "Se contempla el pago de la doble indemnización que marca la ley para todos. Luego serán recontratados 1200 como nuevos, es decir, sin antigüedad", explicaron.
Según revelaron a LA NACION altas fuentes del BCRA, ambos bancos se comprometieron además a mantener activas 53 de las 92 sucursales que componían la red del Scotiabank. Pero la operación quedará formalizada el lunes próximo, luego de que entre los oferentes y del Central se pulan los detalles del acuerdo y el reparto de depósitos y sucursales.
Por lo pronto, desde hoy se negociarán los detalles de la transferencia que supone un auxilio de $ 240 millones ($ 190 millones que se le piden a Sedesa y otros $ 50 millones que se toma del remanente Fondo de Capitalización Bancaria) por repartir entre ambas entidades para que se hagan cargo de este compromiso.
En un comunicado que emitió anoche, la autoridad monetaria informó que ambos bancos habían ratificado ayer por la mañana sus propuestas, tras lo cual el flamante superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias, Jorge Levy, invitó a los interesados a presentar una oferta superadora -ya fuere en forma individual o conjunta-, "con el objeto de contemplar primordialmente la preservación de los puestos de trabajo".
El convite fue aceptado por los banqueros, que en el transcurso de la tarde acordaron efectuar una oferta conjunta para hacerse cargo de los activos y pasivos del Scotiabank, la que se estaba elevando al cierre de esta edición.
El BCRA comunicó además que su intención es "tomar una decisión final antes del vencimiento del plazo de suspensión" fijado para el lunes, por lo que adelantó que durante el fin de semana se analizarán todos los aspectos de la operación, con el objeto de firmar ese día (pese al feriado) los acuerdos correspondientes antes de la apertura de las operaciones bancarias del martes.
Antecedentes
Otro más y van: con el acuerdo de absorción queda sellada la salida del Scotiabank de la Argentina. Se sumó así a los retiros del Credit Agrícole (el más intempestivo), el Urquijo, el General de Negocios (que era controlado en partes iguales por el Credit Suisse First Boston; el Dresdner Bank y el Chase Manhattan y los hermanos Rohm) y el ABN Amro, entre otros (dejó el negocio minorista y se quedó con una oficina de representación).
Quién es quién: el Comafi era un banco mayorista que en 1996 adquirió el 75% del Banco del Tucumán y busca crecer en el negocio minorista. El Macro, que domina los bancos de Salta, Jujuy y Misiones, a fines del año pasado adquirió el Bansud, con lo que duplicó su red de distribución y se expandió hacia el Sur.
Fernández se quedó sin foto
- Ayer, a media tarde, en el BCRA tenían pensado un acto para rubricar el acuerdo y contar con la correspondiente foto que lo testimonie. Después de todo, la crisis del Scotiabank terminaba mejor de lo que se esperaba. Tal vez por eso hubo quienes quisieron sumarse a la foto. El más interesado era el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández. El ex intendente de Quilmes no olvida que el banco que hasta aquí controlaban los canadienses había nacido alguna vez en sus pagos y hasta llevaba el mismo nombre del distrito (y de los indios que antiguamente habitaban ese lugar) y conserva en esa zona su mayor influencia.


