El Banco Mundial condiciona créditos

Para dar US$ 900 millones exige que el país garantice la inmunidad del directorio del Banco Central.
(0)
28 de marzo de 2000  

NUEVA ORLEANS (De un enviado especial).- El vicepresidente del Banco Mundial (BM) para América latina y el Caribe, David De Ferrantis, afirmó que la Argentina aún necesita dinero de la entidad, a pesar de haber recibido 12.000 millones de dólares, y reafirmó que la inmunidad del directorio del Banco Central es una condición necesaria para otorgarle al país US$ 900 millones que quedan pendientes de un préstamo de ajuste estructural.

En una entrevista con La Nación en Nueva Orleáns, donde se desarrolla la asamblea anual del BID, De Ferrantis dijo que el peso recuperará terreno frente al real por el crecimiento de la economía brasileña, y aclaró que no tienen pensado darle créditos al Gobierno para bajar los encajes bancarios.

-¿Cuáles son los planes que tienen para asistir al país?

-Trabajamos en el sector social, que es muy importante para el desarrollo del país. Tenemos un programa para asistir a las provincias en términos fiscales y sociales, y exploramos otros relativos a la infraestructura.

-El BM ya le otorgó a la Argentina US$ 12.000 millones. ¿El país necesita más dinero de esta entidad?

-Países que están en el camino de mejorar su nivel de inversiones internas pueden beneficiarse mientras tanto del apoyo del BM. Japón y EE.UU. en el pasado también dependieron del capital externo, y el desafío es dirigir esa ayuda para fortalecer su economía.

-Hay especialistas que creen que la asistencia debería dirigirse a países menos desarrollados que la Argentina.

-Una prioridad para el BM es ayudar a reducir la pobreza; hay muchos países que son muy pobres y estamos focalizándonos en ellos. Sin embargo, hay otros que están bien en términos generales, como la Argentina, pero que cuentan con mucha gente pobre. Desde esa perspectiva, estamos preparados para seguir ayudando al país para que incremente los niveles de vida.

-¿En qué estado está la discusión con el gobierno argentino para liberar el tercer tramo del préstamo de ajuste estructural, confinanciado con el BID, por US$ 900 millones?

-Espero que en los próximos dos meses terminen las discusiones, aunque como la situación mejoró más que lo esperado, el Gobierno cree que sus necesidades financieras no son tan urgentes en este sentido. Además, éste es un nuevo gobierno y por lo tanto quiere tomarse seis meses, hasta junio, para revisar algunos temas.

-¿Qué pasa con la condicionalidad que quiere imponer el BM a cambio de este préstamo para que las autoridades del Banco Central tengan inmunidad judicial?

-Si alguien del Banco Central que esté a cargo de regular el sistema financiero es enjuiciado por afirmar que un banco está en serios problemas y necesita intervención, se crea una situación complicada. La tensión en torno de la inmunidad surgió por cuestiones políticas que no tienen nada que ver con este acuerdo, pero que hacen muy difícil para el Congreso y el Gobierno tratar el asunto ahora. De todos modos, cualquiera que sea el resultado del asunto, este tema debe ser discutido en el futuro.

-Por lo tanto, seguirá siendo una barrera para otorgar el préstamo.

-Es una barrera porque es un requerimiento que debe ser alcanzado y no podemos cambiarlo sin preguntarle al directorio del BM.

-¿Discuten con el Gobierno un préstamo por US$ 5000 millones para bajar los encajes bancarios?

-No surgió hasta ahora.

-¿Podrían dar un préstamo de esas características?

-No hacemos préstamos a bancos centrales para bajar requerimientos o mantener reservas.

-¿Cuál es su perspectiva sobre la economía argentina?

-La situación es mucho mejor que lo que cualquiera podía esperar a esta altura. Lo que se observó es un fortalecimiento de la economía y una posición más sólida del Gobierno en términos financieros. Esto también refleja la recuperación de América latina, y de Brasil en particular, que fue más rápido que lo que se esperaba.

-¿La Argentina deberá convivir con una alta tasa de desempleo por mucho tiempo?

-Hay razones para esperar que la tasa de desocupación baje más rápido que en el pasado, por las mismas razones por las cuales la recuperación económica fue mejor que la esperada. No estoy entre los pesimistas y espero una continuada recuperación económica, con mejoras en términos del empleo.

-Según el Banco Mundial, la Argentina tenía 13 millones de pobres en 1999. ¿Cómo se modificó esa cifra tras la recesión del 3 por ciento?

-Es muy difícil tener esas estadísticas al día, pero creemos que la recuperación de este año compensará los efectos de la recesión.

-¿Qué otros problemas observa el BM en la Argentina?

-Un fuerte desafío surgió por la modificación de la política cambiaria brasileña, que puso más presión sobre la Argentina en términos de competitividad. Pero en realidad el resultado fue menos negativo que lo que se esperaba: Brasil seguirá creciendo y eso apreciará su moneda, por lo cual la distancia entre los dos países se recuperará en favor de la Argentina. Además, a medida que Brasil crezca, demandará más bienes argentinos. Este es un momento clave para la Argentina, como lo era para EE.UU. a principios de los 80, cuando estaba en desventaja en relación con Japón.

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?