
El Banco Patagonia adquirió el Lloyds
El comprador, que empezó hace 28 años como una financiera y en 2002 se quedó con el Sudameris, triplica su tamaño
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El Banco Patagonia-Sudameris, controlado por la familia con ancestros escoceses Stuart Milne y que inició sus negocios en la plaza local hace 28 años como grupo Mildesa, adquirió ayer los activos y pasivos de la filial argentina del Lloyds Bank.
Así, la entidad -que en octubre de 2002 se había quedado con el Sudameris (su ex dueño, el grupo italiano Intesa BCI, aún mantiene una participación del 19,95% en el paquete accionario del banco que surgió de esa fusión)- triplicó su tamaño en menos de dos años y se trepó al lote de las 10 primeras entidades privadas (la 3a. entre las de capital nacional) en el marco de un proceso de expansión de este tipo de banca a expensas del capital extranjero.
La operación anunciada ayer implica un nuevo paso en la estrategia de repliegue del Lloyds TSB Group hacia su mercado de origen, como lo demuestra el hecho de que fue anunciada en consonancia con la venta de la filial que el propio banco tenía en Colombia, que fue traspasada al Banistmo, originario de Panamá.
"La decisión es parte de una estrategia global", dijo a LA NACION Tim Bower, director de banca internacional del Lloyds y encargado de los negocios en la región, y recordó que al cabo de los últimos dos años el banco, por esta misma razón, se había retirado de lugares tan disímiles como Brasil, Nueva Zelanda, Francia, Bahamas, las islas Caimán, Panamá, Guatemala y Honduras.
El ejecutivo negó que en esta decisión hubiera influido la próxima puesta en marcha de nuevas normas prudenciales para el negocio mundial de bancos, un sistema conocido como Basilea II, o la revalorización del euro, que provocó que los aportes de los negocios en mercados no centrales o con monedas devaluadas se hayan reducido en dos años a su mínima expresión. "Nada de eso, es sólo la decisión de hacernos fuertes en Gran Bretaña", señaló, aunque se negó a comentar si eso corresponde a la presunción de una próxima oferta de compra hostil.
Lo concreto es que al banco inglés, que operaba aquí desde 1863, sólo le queda presencia en la región en Uruguay, Paraguay y Ecuador, más la oficina en Miami, desde donde coordina un negocio de banca privada que cuenta con muchos clientes argentinos.
Otro paso
El traspaso le suma al Patagonia-Sudameris (actual agente financiero de la provincia de Río Negro) una apetecible cartera de 100.000 clientes de nivel adquisitivo medio-alto y un interesante negocio de tarjetas de crédito. Además, le agrega proyección nacional a su estructura comercial, que ya tenía fuerte desarrollo en la región patagónica, pero ahora suma buena presencia en las zonas metropolitana y central del país. "Sólo nos restaría estar en Formosa y Santiago del Estero para tener presencia en todo el país", comentó su titular, Jorge Stuart Milne, que junto a su hermano Ricardo controla, en partes iguales, el 65,16% del paquete societario.
El acuerdo entre las partes, que espera la aprobación de los entes reguladores antes de que finalice el año, contempla el traspaso de la totalidad de la plantilla del personal que presta servicios en el Lloyds y, según interpretó en un curioso comunicado el Banco Central, muestra la "expansión de la banca privada nacional" dentro de un "proceso de normalización del sistema financiero liderado por el BCRA".
Preocupación por el sistema
La calificadora de riesgo Fitch Argentina advirtió que si bien el sistema financiero argentino muestra una evolución positiva, tras la crisis de 2001 "aún se mantienen importantes descalces de plazos, monedas y tasas, lo que los deja (a los bancos) expuestos a la volatilidad de variables que podrían afectar seriamente su rentabilidad".
En un informe difundido ayer, la agencia indicó que su mayor preocupación es la solvencia de las entidades bancarias, dado que casi la mitad de los activos del sistema financiero están constituidos por títulos públicos o financiaciones al sector público. "Como la gran mayoría de ellas está valuada según su valor técnico, resulta difícil cuantificar sus verdaderos patrimonios tanto como su capacidad para solventar el crecimiento necesario para lograr resultados positivos adecuados, sin necesidad de mayores inyecciones de capital", explicó Fitch.
Con todo, la firma observó una "evolución positiva en la performance del sistema financiero" que aún no se refleja en las calificaciones que otorga a los bancos por "las incertidumbres prevalecientes" y la afectación del "riesgo soberano".
En este sentido, reconoció que las significativas pérdidas sufridas durante la crisis "se suavizaron a partir del segundo semestre del año anterior" y que durante el primer semestre de este año "las entidades comenzaron a mostrar márgenes financieros positivos y resultados operativos en equilibrio".
Fitch también señaló que la calidad de las carteras de crédito ha mejorado. "En abril la cartera de préstamos al consumo registró una irregularidad del 14,8% entre los bancos privados, cuando un año antes era del 23,8%, y entre los créditos comerciales la morosidad fue del 31,1%, contra el 46,1% de un año antes", detalló.





