
El día en que se dudó de Machinea
Durante la jornada de ayer surgieron versiones sobre la estabilidad del ministro; pero luego consiguió el apoyo empresarial
1 minuto de lectura'
En una tarde llena de rumores sobre la continuidad de José Luis Machinea al frente del Palacio de Hacienda, el ministro logró el apoyo de empresarios de distintos sectores que vincularon las versiones con presuntas operaciones políticas y ambiciones personales.
Sin embargo, los rumores se dispersaron rápidamente en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, que ayer sufrió una caída en el índice Merval del 2,89 por ciento.
La semana comenzó con un sorpresivo viaje de Machinea a Washington para entrevistarse con la cúpula del Fondo Monetario Internacional. Si bien no hubo un pedido formal de ampliación de las metas de déficit fiscal, Machinea dejó entrever que podrían flexibilizarse.
Pero lo que puso al rojo vivo la usina de rumores fueron las declaraciones del economista Miguel Angel Broda, quien habló de cómo debería ser el sucesor de Machinea, dando por hecho que la salida del ministro era inminente.
Sobre esas declaraciones se subieron los operadores locales de bolsa para comenzar a hacer circular e-mails con la versión de una supuesta renuncia de Machinea.
Pero entre los empresarios del sector productivo y del sector financiero, las declaraciones de Broda fueron asociadas a operaciones políticas o a planes personales.
Consultado por La Nación , Broda dijo que era "independiente". Y agregó que está "muy preocupado por el deterioro de la credibilidad argentina. Mi intención fue básicamente mostrar que tanto las declaraciones de Carlos Menem, Guillermo Calvo y el disparate del plan de devaluación más dolarización sólo incrementan el riesgo país. Lamento si yo contribuí a subirlo".
En estricto "off the record", un banquero aseguró que "no hay interés entre los bancos de primera línea de limar la imagen de Machinea, porque está haciendo las cosas bien. Además está haciendo de bisagra entre los empresarios que quieren un ministro más liberal y los que quisieran a alguien más progresista".
Agregó que "el problema no es con Machinea, sino con la Alianza, su falta de velocidad para actuar y sus distintos discursos".
A la hora de señalar a algún sector que podría estar buscando desestabilizar al ministro, el banquero dijo que "el grupo que está muy enojado con el Gobierno es el Consejo Empresario Argentino, porque no tomaron en cuenta su proyecto de reforma del Estado". Pero tampoco descartó que se trate de "una jugada de Broda para separarse de Machinea, ante algunas críticas que le llegan al ministro".
"Sería una tontería"
Para el vicepresidente de una grupo industrial, "sería una tontería buscar ahora que se caiga Machinea. Sería un gravísimo error. El ministro está logrando mantener relativamente en orden el frente fiscal y además está ensayando políticas de desarrollo".
Jorge Mariscal, economista jefe del gigante banco de inversión Goldman Sachs, dijo desde Nueva York que "los rumores no nos preocupan. Los ratios de la economía argentina van más allá de los individuos, y hace falta tiempo para medir el resultado de las políticas aplicadas en la Argentina". Un ministro del gabinete nacional dijo ayer a La Nación que "lo de Broda me sorprendió, porque además está fuera de tiempo. Además, viniendo de Broda me suena a usina de rumores para influenciar en los mercados".
En Bariloche, donde se realizan las jornadas del Instituto de Altos Ejecutivos de Finanzas, los secretarios de Estado Guillermo Rozenwurcel, Daniel Marx y Débora Giorgi se mostraron ayer preocupados y sorprendidos por las declaraciones de Broda.
Mientras en la Bolsa se realizaban ayer apuestas sobre el futuro de Machinea, entre otros operadores de bancos consultados reinaba la cautela. Confían en la continuidad de Machinea al decir que el ministroes funcional a las necesidades políticas del presidente De la Rúa, ya que cuenta con el aval del ala izquierda de la Alianza y con el apoyo de Fernando de Santibañes.
Por lo demás, creen que la crisis da lugar para que actúen toda clase de lobbies. "Acá se han juntado muchos intereses. Están los ortodoxos, que no lo quieren a Machinea porque desconfían de su fe ortodoxa. Y los no ortodoxos, que en su momento confiaban en la capacidad de generar políticas que podría tener Machinea, y que ahora lo ven como un ortodoxo más". explicó a La Nación , tras reclamaranonimato, el titular de un banco local.






