
El ejemplo de cohesión del vino y el campo
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La resolución de las diferencias es uno de los puntos críticos que lleva a rupturas tanto del lado de los sindicatos como de las cámaras. El informe sobre el tejido empresario del IAE destaca la experiencia del sector del vino en la Argentina como un caso que ayuda comprender que los modos de resolución sin ruptura resultan imprescindibles para avanzar en la generación de políticas integrales de desarrollo. El campo, con un poco menos de trayectoria, también consiguió algunos logros gracias a la unidad, todavía puesta en duda, de las principales entidades.
En Mendoza se dio una condición inicial que fue una crisis a fines de la década del ?70 que liquidó el 30% de las hectáreas producidas. Con el tiempo, la consecución de objetivos que de forma separada no alcanzaban ni los actores más influyentes actuó como estimulante para mantener la unión. "Los mendocinos aprendieron que hay que sostener los disensos hasta resolverlos y que no terminen en ruptura", dice Eduardo D'Andrea, profesor de Dirección de Empresas del IAE.La cristalización de esta experiencia fue la conformación de la Corporación Vitivinícola (Coviar), una institución pública no estatal formada por las cámaras del sector y siete gobiernos provinciales.
Un caso más contemporáneo es la Comisión de Enlace que forman las principales entidades agropecuarias. Como al sector vitivinícola a fines de la década del ?70, fue el espanto lo que unió al campo cuando a principios de 2008 se elevó el monto de las retenciones a las exportaciones de granos con la famosa resolución 125. Multitudinarias manifestaciones en Rosario y Buenos Aires, protestas en la ruta, el fin de la resolución 125 en el Congreso y la mayor participación política del sector son algunos de los logros de esta unidad.



