
El Estado, otra vez con una silla en Aerolíneas
Juan Bontempo fue designado director
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El Estado volvió a ocupar la silla que le corresponde en el directorio de Aerolíneas Argentinas, después de varios meses en que ese privilegiado lugar estuvo vacante.
Se trata de Juan Antonio Bontempo, un santacruceño de máxima confianza del presidente Néstor Kirchner y enfrentado con el ministro de Planificación, Julio De Vido, que desde el miércoles pasado es el representante ad honórem del Estado, que aún conserva un porcentaje mínimo de acciones, pero que tiene derecho a designar un director.
Aunque Kirchner designó a Bontempo mediante un decreto del 29 de abril de este año, sólo la semana pasada el santacruceño fue nombrado por la asamblea de accionistas.
La demora estuvo sujeta, en principio, a las dilaciones de la asamblea de accionistas de la línea aérea, que fue pasada a cuarto intermedio en varias oportunidades y mereció un pedido de nulidad por parte del Ministerio de Economía. El pedido no prosperó en la Justicia y la asamblea finalmente se celebró a mediados de octubre. Pocos días antes de las elecciones, la empresa confirmó a todos los miembros del anterior directorio, entre los que están Antonio Mata, y Horacio y Diego Fargossi. Pese a estar designado por el Presidente, la asamblea no eligió el director por el Estado y decidió pasar a un cuarto intermedio de un mes para dirimir ese punto.
Todo terminó el miércoles pasado, y aunque voceros de la empresa negaron a LA NACION que se hubiera celebrado la asamblea, el edificio de la calle Bouchard recibió a los accionistas y a un funcionario de la Inspección General de Justicia para designar a Bontempo como director.
La demora en el nombramiento echó a rodar varias especulaciones, entre ellas, que se dejó pasar las elecciones porque Bontempo era candidato a diputado nacional por Santa Cruz. Como finalmente los votos no le alcanzaron para llegar al Congreso, la silla en el directorio de la aerolínea fue bien recibida.
En la empresa reconocieron a LA NACION que aún esperan ver cuál será la postura de una persona de máxima confianza del Presidente en la sociedad. "No lo conocemos demasiado; esperaremos a la primera reunión para ver con qué se viene", dijo una fuente de Aerolíneas.
Un "pingüino" más
Hasta febrero de este año, Bontempo fue ministro de Gobierno de Santa Cruz, momento en el cual partió del gabinete de Sergio Acevedo para sumarse a la Secretaría General de la Presidencia, donde estaba a cargo de la Unidad Presidente.
En las elecciones fue candidato en tercer lugar a diputado nacional. Las estadísticas oficiales indicaban que el oficialismo provincial se podía quedar con las tres bancas en juego, lo cual finalmente no ocurrió.
Bontempo, licenciado en ciencias políticas, cumplió una carrera meteórica dentro de la gestión pública. A los 27 años, ingresó como asesor de De Vido cuando éste era ministro de Economía provincial y, desde allí, junto con otros jóvenes, creó dentro del Frente para la Victoria Santacruceña el espacio de pensamiento Forjar Santa Cruz, hoy un tanto desactivado.
Pese a surgir desde el ministerio de De Vido, la relación entre ambos se fue deteriorando. Kirchner sacó tajada de la tirantez y decidió apadrinar a Bontempo encargándole la conflictiva Subsecretaría de Interior en 2002.
Fuentes cercanas a De Vido aseguran que cuando Bontempo fue nombrado en la secretaría de Oscar Parrilli, el ministro no escondió su enojo y ordenó a sus colaboradores directos: "A Bontempo, ni agua". Ocupó los cargos de subsecretario de Planeamiento desde el inicio del último mandato de Kirchner como gobernador, en 1999, y del Interior a partir de 2000.
Cuando Kirchner fue elegido presidente, junto a él partió buena parte del gabinete provincial, y llegó la hora de Bontempo, que con 33 años fue ministro de Gobierno de Héctor Icazuriaga durante la transición, y de Acevedo hasta febrero último. Durante el año que duró como ministro de Gobierno, Bontempo no se terminó de encontrar en su relación con Acevedo. Tarde o temprano, era sabido que partiría al gobierno nacional.
Con la colaboración de Mariela Arias
corresponsal en Santa Cruz






