El Gobierno volvió a apelar al temor a la inflación para asegurarse financiamiento
Captó $77.000 millones del mercado; el grueso de los recursos llegaron por la demanda de una Letra que ajusta capital por CER
5 minutos de lectura'


El Gobierno puso en marcha hoy su cronograma de deuda programado para marzo con la colocación de tres Letras del Tesoro en pesos de distinto tipo (dos reaperturas de unas letras ya en circulación y la emisión de una nueva con capital ajustado por inflación), una oferta con la que logró captar del mercado $77.000 millones, suma que supera en más de cuatro veces los $15.000 millones que como mínimo buscaba y ocho veces los $9600 millones necesitaba para hacer frente a vencimientos financieros perentorios.
La operación logró asegurar un ingreso de fondos anticipado de cara al vencimiento de otros títulos por $145.000 millones que le tocará enfrentar a fin de mes, de modo de llegar con suficiente oxígeno a ese test y reducir el riesgo de enfrentar aumento en el costo del financiamiento si se genera un espacio para que el mercado especule con esa necesidad, aprovechando el apetito que muestra el mercado por instrumentos que lo pongan a cubierto de la inflación y escapar a las tasas negativas, en un contexto en que la elevada liquidez colabora para que puedan sostenerse a pesar de castigar la inversión en pesos.
En concreto, la apuesta de Finanzas (a cargo de Mariano Sardi) pasaba por jugar con el temor que generó la aceleración de la inflación de los últimos meses -y que podría mantenerse por algunos meses más, considerando la inercia y los ajustes de precios de referencia y tarifas ya anunciados o en proceso de definirse- para asegurar “caja”. Y lo lo logró: el 49% de los fondos ofertados fueron por ese instrumento, aunque sólo el 37% logró que se lo adjudicaran.
Así, el Ministerio de Economía intenta asegurar no sólo una refinanciación de vencimientos sin estrés, sino también conseguir los fondos netos que prevé el presupuesto para cubrir el elevado gasto público, tratando de evitar recaer en más emisión monetaria, dado que -a comienzos de mes- ya debió solicitarle al Banco Central (BCRA) unos $70.000 millones, aun cuando los ingresos tributarios vienen creciendo a tasas reales positivas en los últimos meses (sostenidos por las retenciones) y se prepara para recibir lo que aporte el impuesto a la riqueza.
Por esta razón, el cronograma del mes tiene previstas otras dos licitaciones de deuda en pesos (los próximos lunes 22 y 29), subastas en las que buscará terminar de cumplir con ambos objetivos cuidando costos. Muestra de ello es que por primera vez para la Letra del Tesoro a Descuento y ajustable por CER (Lecer a descuento) ofrecida hoy no había garantizado un precio mínimo.

“El mercado sabe que la agenda electoral impone niveles elevados de gasto y emisión de moneda hacia la segunda mitad del año que, tarde o temprano, pasarán factura. En este contexto, no debe sorprender que la demanda de bonos CER se mantenga elevada como herramienta de cobertura inflacionaria, dado que no se avizora una política antinflacionaria que pueda por sí convalidar una desaceleración semejante”, apuntó hoy en un informe la consultora Criteria. “Fue un muy buen resultado que debería ayudar para mantener la recuperación de los bonos en dólares”, valoró el analista Santiago López Alfaro, presidente y socio de Patente de Valores .
Los títulos ofrecidos a inversores hoy fueron: una Letra a Descuento (Ledes), que se colocó al precio mínimo ofrecido de $877,57 por cada $1000 nominales (que implica tasa del 38% nominal anual), y una Letra ajustable según la tasa de pases que fije el Banco Central (Lepase), ofrecida a $1027,70 por cada $1000 (tasa del 37,5%), ambas a caducar en 134 días días (el 30 de julio). El primero captó $20.578 millones y el segundo, $24.428 millones.
A eso se sumó la Lecer a descuento ya mencionada, a vencer en casi un año (28 de febrero del 2022), que fue la “estrella” de la colocación, como se esperaba, al atraer ofertas de compra por algo más de $43.000 millones (suma equivalente a lo que juntaron los títulos cortos), aunque sólo fueron aceptadas por $33.914 millones para no tener que pagar tasa por encima del ajuste por inflación.
Sardi destacó la cantidad de ofertas recibidas (477 ofertas por un total de $91.038 millones), y que gracias a estos resultados el Tesoro Nacional inicia el tercer mes del año “con un financiamiento neto cercano a los $67.400 millones”, que le permite acumular un financiamiento neto positivo cercano a los $143.700 millones en lo que va del año. “Llevamos más de ocho meses con rolleo positivo por sobre los vencimientos”, destacó.
El Gobierno necesitará un financiamiento elevado en el mercado doméstico para cubrir el rojo fiscal total previsto para 2021, que estimó en seis puntos del Producto Bruto Interno. Según el presupuesto, la mayor parte (3,2% del PBI) será financiada con emisión monetaria ($1,2 billones), mientras los restantes 2,8 puntos (al menos $1 billón) los buscará con más colocaciones de deuda en pesos.
La hoja de ruta se pone más desafiante en abril, cuando le toque enfrentar vencimientos por $385.000 millones, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
1Propiedades destacadas: cuál es el secreto de la manzana roja por dentro que llegó al país
2Murió José Mastellone, hijo menor del fundador de La Serenísima
3Cuesta Blanca se reinventa para competir con marcas extranjeras: nuevo diseño, aperturas y salto de calidad
4Cambio de dueños: los capitales argentinos están en retirada de una de las industrias más poderosas




