
El grupo San José compró la cadena Auchan en la Argentina
La constructora española se quedó con la filial local de la compañía francesa
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Los supermercados Auchan tienen nuevo dueño. La constructora española San José anunció ayer la adquisición de la filial local propiedad del grupo francés.
La operación, que todavía está sujeta a la aprobación de la Comisión de Defensa de la Competencia, implica la salida de la Argentina de Auchan que había llegado al mercado local hace siete años, con la apertura de un centro comercial en Avellaneda.
En la actualidad, Auchan Argentina cuenta con tres complejos en operaciones en Avellaneda, Quilmes y La Tablada y, además, es dueño de otros tres terrenos, incluyendo uno estratégico, como es el predio pegado al edificio de la empresa Philips, en Panamericana y General Paz.
La operación también incluye el traspaso del terreno de 55 hectáreas que pertenecía al Regimiento de Infantería N° 3 de La Tablada y en el que hoy ya funciona uno de los centros comerciales. Los otros dos predios sin desarrollar están ubicados sobre la avenida Panamericana -un poco después de Unicenter- y en el Camino de Cintura, en el límite entre Morón y Hurlingham.
Tanto en Auchan como en San José se negaron a informar sobre el monto de la venta, aunque fuentes cercanas del mercado estimaban que sólo el valor de los terrenos rondaría los US$ 50 millones. La cifra igualmente está muy lejos de los más de US$ 150 millones que los franceses invirtieron en la Argentina en los últimos siete años.
Auchan Argentina cerrará el año con una facturación anual de 53 millones de euros (un poco más de $ 200 millones) y una participación de mercado muy lejos de las cadenas líderes, como Carrefour, Coto y Jumbo.
Para el grupo San José, la compra significaría su debut en el nivel internacional en el negocio de los supermercados. Por esta razón, está negociando sumar a la operación la licencia para continuar operando con la marca Auchan en el país.
En Auchan dijeron que la venta de sus negocios en la Argentina forma parte de un plan de desinversión en América latina para concentrarse en la expansión de la cadena en Europa y China. El primer paso en este sentido lo dieron hace unos meses cuando se desprendieron de su filial mexicana.
En el grupo francés admitieron que en la Argentina no habían alcanzado la escala suficiente para tornar rentable su negocio.
"Con tres tiendas y perspectivas de desarrollo limitadas en un ambiente perturbado, el grupo no estaba en condiciones de asegurar en forma duradera una presencia competitiva y rentable en el mercado", expresaron en la compañía mediante un comunicado.
El primer paso que dieron los nuevos dueños de Auchan es confirmar la continuidad del actual management de la cadena en la Argentina, que es encabezado por Juan Carlos Escudero.
El grupo San José adelantó que dentro de sus planes figura retomar los proyectos de expansión de Auchan Argentina, que habían quedado postergados por la crisis económica de los últimos años.
El emprendimiento más importante por su ubicación y dimensiones es el de Saavedra, sobre la avenida General Paz. Las obras de ese complejo comercial se iniciaron a fines de 2001 y poco después de la devaluación del peso se suspendieron. El proyecto original de los franceses -que ahora será retomado por los españoles- contempla la construcción de un centro comercial, que incluirá un supermercado y una torre de oficinas. En su momento, la inversión se había calculado en 80 millones de dólares.
Si finalmente no surge ningún problema con la autorización de la operación por parte de las autoridades nacionales, la intención de San José es retomar las obras de construcción en un plazo de tres meses.
Presencia polémica
Antes de cerrar la adquisición de Auchan, San José ya contaba con una presencia en el mercado argentino mediante su empresa constructora que, entre otros proyectos, fue la encargada de la construcción del complejo comercial de Auchan en Avellaneda.
Sin embargo, la compañía en su momento se hizo más conocida por algunas denuncias por supuestos casos de corrupción que involucraban a uno de sus ejecutivos locales, Basilio Pertiné, cuñado del ex presidente Fernando de la Rúa.


