El helado argentino gana Nueva York
La heladería Cones aumenta 20 por ciento al año sus ventas; abrirá otra sucursal en Manhattan
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NUEVA YORK.- Los dos principales sueños de los argentinos acerca de cómo hacer fortuna en los Estados Unidos son imponer el dulce de leche o los helados artesanales. Los hermanos Raúl y Oscar D´Aloisio están haciendo real el segundo.
Raúl es arquitecto y hace 10 diez años vino a probar suerte por estas tierras. Oscar trabajaba en una empresa constructora y su única relación con los helados fue levantar el local de la marca de helados norteamericana Häagen Dazs en el shopping Alto Palermo. "Sabía que el helado norteamericano era malo porque lo probaba cuando venía a visitar a mi hermano. Por eso se nos ocurrió. La verdad es que pensábamos que la plata la perdíamos, pero nos jugamos igual. Los proveedores nos daban muy pocos días de vida", recuerda Oscar. El oficio de fabricar cremas heladas lo aprendieron, antes de animarse con la patriada, gracias a los servicios del maestro heladero argentino Oscar Luque.
En marzo de 1998, los D´Aloisio abrieron las puertas de Cones -en castellano significa cucuruchos o conos- en medio de un barrio típicamente neoyorkino: West Village. Es la zona que eligieron los inmigrantes italianos luego de copar el famoso Little Italy, donde también conviven homosexuales con bohemios rodeados de muchos edificios antiguos que ya están cerca de los dos siglos de existencia.
El local -sobre Bleecker, entre las avenidas sexta y séptima-, se ubica justo en un área donde hay dos sucursales de Häagen Dazs. Es austero, pero llama la atención. Su superficie es de 90 metros cuadrados, con algunas mesas en la entrada y con los clásicos mostradores que dejan ver al cliente el helado.
El idioma que se escucha es el inglés. "Nuestros clientes no son latinos", puntualiza Oscar. En la zona donde se ubica la heladería, el alquiler de un departamento de un ambiente difícilmente sea inferior a US$ 1500 por mes. El cucurucho más chico vale US$ 2,5 y el envase de 450 gramos, US$ 9.
Al gusto argentino
Pero los primeros pasos de la conquista no fueron simples. "Al principio dábamos a probar el helado en la puerta. Las cremas de ellos son más duras y grasosas.
Nosotros hacemos el helado argentino. Hasta pusimos el cartel de helados artesanales, concepto que ellos no entendían", dice Oscar con mucho orgullo celeste y blanco. Para mostrar aún más la calidad del helado hecho en el lugar llegaron a dejar a la vista los tachos con las cáscaras de fruta que cortan para hacer los helados.
Hoy, Cones ofrece 32 gustos, incluso el de dulce de leche, introducido en este país por Häagen Dasz. Pero no es el que más se vende. Por lejos, el helado de café se ganó la preferencia de la clientela gringa. Tampoco se queda atrás el Zabayone, tal como rebautizaron al sambayón, siguiendo los consejos de un chef francés porque así se conoce más este sabor en los Estados Unidos.
Durante el primer año, la heladería cerró en enero y febrero. En el segundo, 10 días y en pleno tercer año de actividad, todavía no se sabe, ya que las cosas marchan bien. "Las ventas aumentan un 20 por ciento por año y estamos buscando otra sucursal en Manhattan", afirma Oscar.
Y a pesar de que no hay ninguna referencia a la Argentina en el local, los D´Aloisio importaron una modalidad desconocida en Nueva York: la entrega a domicilio, en un área de 10 cuadras. Pero no hay motos, todo es tracción a sangre.
Reconocimiento
Los reconocimientos no tardaron en llegar. La revista Time Out incluyó a Cones en su guía de los 100 mejores lugares de Nueva York para comer. El prestigioso The New Tork Times dijo que tienen el mejor helado de la ciudad. Un programa de televisión abierta les hizo una nota de media hora y la revista Elle, de Londres, los incluyó en sus páginas.
La clientela también se amplió. Fabrican helado para siete restaurantes y hasta hacen gustos especiales, tales como helado de limón al champagne Dom Perignon (Lemon D.P.) o el chocolate con whisky Bourbon. "Nunca hicimos publicidad para hacernos conocer. Sólo hacemos nuestro helado", dice Oscar desafiando aún más a Freddo o a cualquier heladería de la Argentina que alguna vez pensó en este negocio.
Clientes famosos
- La fama de la heladería artesanal Cones atrajo también a clientes famosos de distintas actividades. Como todos los comerciantes orgullosos de sus visitantes, los D´Aloisio se han sacado fotografías con los actores Billy Crystal y Jerry Seinfield, y los músicos David Byrne y Rubén Blades. Este último, el más habitué de todos ellos gracias a su entusiasmo con el helado de coco.





