
Mientras la Argentina consiguió sólo 286 millones en bonos, a Kenia le dieron el triple
El Gobierno salió a buscar 3000 millones en Bonar 2024 y consiguió menos del 10%; una semana antes, este país del este de África colocó 750 millones con 5,5% de interés
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En su primera emisión tras ingresar en default selectivo, Argentina colocó 286 millones en bonos en dólares con vencimiento en 2024, que representan apenas el 9,5% de los 3000 millones que el Gobierno nacional pretendía obtener.
Los Bonar 2024 (AY24) ofrecen una tasa de interés del 8,75% y ofrecen uno de los rendimientos más altos del mundo. Aunque muy pocos inversores quisieron introducirlos a su cartera, el ministro de Economía salió a calificar esa operación (junto con el pago anticipado o canje de Boden 2015) como "un éxito" en el marco de un "espaldarazo de confianza".
Antes de anunciar el resultado, el ministro Axel Kicillof mostró indicadores que reflejaban la caída de los mercados internacionales a partir del derrumbe en el precio del barril de petróleo.
El funcionario habló de una "tormenta financiera internacional" sobre la región a la que configuró a partir de la caída en el precio del crudo, problemas financieros y la devaluación de monedas de países emergentes. En ese cuadro, el apetito por el riesgo se había reducido casi a cero, de acuerdo con el razonamiento oficial.
La emisión argentina tuvo algunos problemas de origen: la nueva emisión de AY24 se ofreció a 96,2 dólares por lámina de cien, mientras que el precio de mercado era inferior. Entre el 10 y 12 de diciembre -los días de la licitación- osciló entre 94,85 y 96 dólares, mientras que hoy ya cerró a 92,5.
Bonos africanos
Hay razones para pensar que el escenario internacional conspiró poco para hacer fracasar a la licitación argentina de Bonar 2024. Exactamente una semana antes de que Kicillof convocara a una conferencia de prensa para anunciar el resultado, su par keniata festejaba una colocación millonaria.

El 5 de diciembre pasado, Kenia, considerado uno de los hub financieros del este de África, emitió bonos por 750 millones de dólares a una tasa de interés del 5,5%. Henry Rotich, a cargo del Tesoro, comunicó a los medios que había recibido ofertas por 3000 millones, cuatro veces más que el monto requerido desde inversores de Europa, Inglaterra y Estados Unidos principalmente.
Las autoridades keniatas estaban exultantes: el éxito de esta emisión incluso les permitió conseguir una mejor tasa de interés para financiar proyectos públicos de infraestructura en energía, transporte y agricultura.
Kenia había logrado colocar este año otra emisión por 2000 millones de dólares a mediados de junio, al mismo tiempo que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar el caso argentino y ratificó la sentencia de pago en contra de Argentina a favor de los fondos buitre.
El país africano se ha convertido en unos de los corazones financieros de la región y entre sus principales exportaciones también se encuentran derivados del petróleo. De acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional, su economía crecerá 5,3% este año y 6,2% en 2015.
La experiencia keniata se enmarca en un proceso ascendente de emisión de deuda en dólares que realizaron países de África subsahariana durante el 2014: Zambia y Ghana consiguieron 1000 millones cada uno entre abril y septiembre de este año y ambos también recibieron un nivel de ofertas superior al de la demanda.




