
El patrimonio de los bancos cayó 60%
Una caída contable mayor al 30% de los títulos públicos en poder de la banca colocaría al sistema en quiebra técnica
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El primer semestre del año resultó demoledor para los bancos. Algunos no sobrevivieron y cerraron sus puertas, mientras que las entidades que capearon el temporal, lo hicieron a un costo muy alto. El patrimonio neto de la banca privada disminuyó un 60% medido en dólares, de acuerdo con el último informe monetario del Banco Central (BCRA).
Tomado en pesos y a valores corrientes, los activos bancarios crecieron 56% entre diciembre de 2001 y junio pasado. Pero "si se expresan las partidas a valores constantes -por ejemplo, utilizando el índice de precios internos al por mayor-, se puede advertir una disminución equivalente al 21% del activo total y al 16% del patrimonio neto", abundaron los técnicos de la entidad, aportando otra comparación.
El Banco Central consignó además que los bancos quedaron al borde de la declaración de quiebra técnica, tras la devaluación, la pesificación y la indexación asimétricas, la cancelación anticipada de préstamos por el sector privado y el ingreso masivo de títulos públicos a modo de compensación, cuyo valor nominal y real de mercado distan de ser equivalentes.
Sólo el comportamiento y las decisiones que tome el Estado nacional en los próximos años evitarán que se materialice el colapso, cuando las deudas del sector público con el sistema financiero aumentaron un 270% entre diciembre de 2001 y junio pasado, según surge de los datos del BCRA.
El margen de maniobra es sumamente restringido. "Cambios en el valor contable del crédito al sector público que representen disminuciones apenas superiores a un tercio de su registración actual significarán agotar el valor contable a junio de 2002 del patrimonio neto para el conjunto de entidades privadas analizadas", detalló la entidad.
Para Julio Piekarz, titular de la consultora IB&CP y ex gerente general del Banco Central, el riesgo es tangible. "Si los activos bancarios correspondientes al sector público se tomaran de acuerdo con los valores reales de mercado, el patrimonio neto del sistema financiero resultaría negativo", estimó.
Pero eso no es lo peor, según Piekarz. "Más que la caída que pueda ocurrir en el patrimonio neto de los bancos, lo más grave es que el sector público pasó a absorber casi el 50 por ciento de la cartera bancaria de activos. En la práctica, significa que casi se ha estatizado esa cartera, en momentos en que el país se declaró en default", explicó.
En diciembre de 2001, la cartera de activos bancarios incluyó créditos al sector privado -39% del total-, al sector público -21%-, otros activos -30%- y reservas -el 10% restante-. Seis meses después, los créditos al sector público absorbieron el 49% de la cartera, mientras que los destinados al sector privado cayeron al 21%, los activos restantes bajaron al 24%, y las reservas, al 6 por ciento.
La cartera de pasivos bancarios no fue ajena al cimbronazo. En diciembre de 2001, los depósitos sumaron el 54%, el patrimonio neto alcanzó al 14%, las obligaciones negociables y las líneas de crédito al exterior otro 12%, otros pasivos absorbieron el 18% de la cartera, y las obligaciones con el Banco Central, un 2 por ciento. En junio último, los depósitos retrocedieron al 35% y otros pasivos al 11%, mientras que las líneas con el exterior treparon al 28%, las obligaciones con el BCRA al 11%, y el patrimonio neto al 15 por ciento.
Sin sorpresas
El cuadro, sin embargo, no genera alarma en el sistema financiero. "No es para preocuparse y ya era sabido que sería así. Los bonos del Estado son activos que ahora valen muy poco en el mercado, y los bancos estarían quebrados si tuvieran que liquidarlos hoy para pagar a sus depositantes. Pero la valuación cambia mucho con el paso del tiempo y, hoy, esos bonos están en su piso mínimo", confió a LA NACION un ex economista jefe del Banco Central que pidió reservar su nombre.
Piekarz aportó otros atenuantes: "Hay compensaciones pendientes, por ejemplo, por la indexación asimétrica de los activos y pasivos bancarios, según el CVS y el CER. A esto hay que sumarle otros 5000 millones de pesos por compensar por la diferencia que existe entre aplicar el tipo de cambio libre en los amparos y la pesificación previa de esos depósitos a 1,40 peso", afirmó.
Una alta fuente del BCRA recordó otros datos alentadores: "El análisis llega a junio pasado, cuando el sistema seguía sin repuntar. Desde entonces, subieron los depósitos, la sangría por amparos se estabilizó o bajó, y mejoró la liquidez del sistema. De hecho, se levantó el corralito y se redujeron los depósitos reprogramados en el corralón", dijo.






