El petróleo hunde también a los bonos basura

Gregory Zuckerman
Katy Burne
Rob Copeland
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16 de diciembre de 2014  

El colapso del petróleo ha abierto grietas en el mercado estadounidense de bonos chatarra de US$1,3 billones, lo que ejerce presión sobre una fuente crucial de financiación empresarial y amenaza el crecimiento económico.

Los precios de los bonos basura en Estados Unidos han caído 8% desde finales de junio, según datos de Barclays PLC. Un tercio del declive ha tenido lugar este mes y el mercado se encamina a registrar su peor desempeño anual desde la crisis financiera de 2008.

Aunque gran parte de la presión ha estado en el sector energético a causa del pronunciado descenso de los precios del petróleo, la penuria se ha esparcido últimamente a lo largo del mercado de bonos de baja calificación crediticia.

Cada uno de los 21 sectores de alto rendimiento del índice de bonos chatarra de EE.UU. seguidos por J.P. Morgan Chase & Co. registró pérdidas en los cinco días previos al 9 de diciembre.

"Los precios del petróleo han aplastado el sector energético y están filtrándose a todas partes", dice Andrew Herenstein, cofundador de Monarch Alternative Capital LP, que administra US$5.000 millones y está entre los mayores inversionistas de deuda en problemas. Una deuda generalmente se considera en estragos cuando los inversionistas ven un alto riesgo de impagos o de una reestructuración, al menos en algún momento.

Una caída de los bonos chatarra suele augurar una revaloración más amplia del riesgo en todos los mercados financieros, lo que eleva las probabilidades de que los inversionistas vean con mayor recelo la renta variable y otros activos.

Los escépticos advirtieron este año que el mercado de deuda de grado especulativo se estaba sobrecalentando, al señalar el riesgo de una retirada de capitales mayor a la prevista.

Una seguidilla de normas tras la crisis financiera ha perjudicado a los bancos que operan con valores, lo que ha reducido la capacidad de estos intermediarios de amortiguar una venta generalizada, en especial de activos riesgosos. Muchos dicen que el cambio de rol de esas firmas está exagerando las caídas de precios, al elevar el riesgo de una venta indiscriminada o liquidación.

La venta generalizada de los bonos basura se produce en momentos en que los inversionistas están inquietos por la economía global y los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal de EE.UU. que muchos prevén para el próximo año.

Los bonos chatarra, al igual que las acciones, en general se han mostrado resistentes, al repuntar después de moderados descensos. Tanto este tipo de deuda como la renta variable podrían volver a soportar una fuerte caída.

No obstante, algunos apuestan a que el actual declive de los bonos de baja calificación se profundizará si los inversionistas se ven sorprendidos por una desaceleración del crecimiento, un correspondiente aumento de las cesaciones de pagos y dificultades de los operadores para absorber toda la venta.

Joshua Birnbaum, ex corredor de Goldman Sachs Group Inc. que realizó apuestas contra las hipotecas subprime, o de alto riesgo, durante la crisis financiera, ahora tiene más de US$2.000 millones en operaciones que se beneficiarán de un colapso de los bonos de alto rendimiento en su gestora de fondos de cobertura Tilden Park Capital Management LP, según do-cumentos internos de la firma.

Algunos inversionistas temen que la venta podría autoalimentarse, lo cual elevaría los rendimientos, frenaría nuevas emisiones y daría lugar a reestructuraciones o solicitudes de protección bajo la ley de bancarrota, dicen analistas.

La caída de la demanda de bonos de grado especulativo ha llevado a los inversionistas a exigir un rendimiento más alto. Los bonos basura ahora ofrecen 5,28 puntos porcentuales por encima de los rendimientos de los bonos equivalentes del Tesoro, frente a una prima de 3,23 puntos en su nivel más bajo del año, alcanzado en junio.

La "lógica de pánico" de los inversionistas también incluye algo de "nerviosismo" a la espera de la reunión de la Fed de esta semana, en la que podría ofrecer mayores indicios sobre las tasas de interés, dice Anthony Valeri, estratega de inversión de LPL Financial, que supervisa directamente o asesora sobre US$415.000 millones en activos.

Los bonos de alto rendimiento de EE.UU. han dado retornos de apenas 0,78% este año, incluidos movimientos de precios y dividendos, según Barclays, por lo que se encaminan a cerrar su peor año desde 2008. Los bonos basura rindieron 7,44% el año pasado y 15,8% en 2012, indicó Barclays.

Desde junio, los inversionistas han retirado más de US$22.000 millones de fondos dedicados a bonos chatarra, de acuerdo con la firma de datos Lipper. Los inversionistas sacaron US$1.900 millones adicionales en la semana que terminó el miércoles pasado.

Los factores que han impulsado el mercado de bonos basura desde 2009 en gran parte siguen vigentes. La economía estadounidense está creciendo —la creación de empleos se expandió el mes pasado al mayor ritmo desde el boom tecnológico de fines de los años 90— y las tasas de interés y las cesaciones de pagos se mantienen bajas. Pese a la desaceleración de las emisiones, la financiación continúa ampliamente disponible.

—Matt Wirz contribuyó a este artículo.

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