El pomelo rosado tiene poco de agrio
Los grandes fabricantes de bebidas sin alcohol apuestan al gusto que venían impulsando segundas marcas
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A la caza de nuevos sabores y productos innovadores, los grandes fabricantes de bebidas sin alcohol parecen haber descubierto el pomelo rosado. Si bien desde hace más de diez años que las segundas marcas de gaseosas están apostando a este primo del pomelo tradicional, en el último verano se multiplicó la oferta del nuevo gusto flúo en el portafolio de las compañías líderes del rubro, como Coca-Cola y Danone, con sus líneas de aguas saborizadas Aquarius y Levité, respectivamente, y Arcor, con los jugos en polvo BC.
En la industria explican que la mejor puerta de ingreso del pomelo rosado a las grandes ligas es el negocio de las aguas saborizadas, debido a que se trata de una categoría más permeable a la aparición de nuevos sabores.
"En aguas saborizadas la gente se anima a probar cosas nuevas, a diferencia de lo que ocurre con las gaseosas, que tienen consumidores más tradicionales. Y en el caso puntual del pomelo rosado, creo que se trata de un sabor que se adapta muy bien al paladar más cítrico de los argentinos", explicó María Laura Moreno, gerenta de marketing de Nuevas Bebidas de Coca-Cola de Argentina.
Agrandar la categoría
En Aguas Danone destacan que el lanzamiento de Levité pomelo rosado le permitirá a la marca que ya lidera la categoría aguas saborizadas reforzar la venta de su sabor estrella, que es precisamente el pomelo tradicional. "El pomelo es nuestro sabor número uno en ventas, por encima de la naranja y la manzana, y con el rosado no esperamos que se fagociten los consumidores sino que agranden la categoría", explicaron en la firma. "La demanda del sabor pomelo además es tan grande que acabamos de cerrar un acuerdo con la Cooperativa Tabacalera de Misiones para la plantación de 800 nuevas hectáreas de pomelos que se destinarán a la elaboración de jugos concentrados", señalaron.
Sabores emergentes
A diferencia de lo que sucedió con otros sabores emergentes, como el maracuyá o el melón, que se pusieron de moda entre los consumidores de altos ingresos y después se derramaron hacia el resto de la pirámide social, en el caso del pomelo rosado la tendencia de consumo viene de abajo hacia arriba. Cuando a fines de la década del 90 ingresaron nuevos competidores al negocio de las gaseosas el pomelo rosado se convirtió en uno de los sabores estrella para marcas como Tubito, La Bichy Ahora, Winner's, Rafting o Goliat. "La clave es el color. El rosa flúo funciona muy bien, especialmente entre los chicos", explican en Refres Now, la empresa embotelladora de las gaseosas Manaos y La Bichy Ahora. "El éxito del pomelo rosado en el consumo de la base de la pirámide de hoy tiene como antecedente aquel jugo importado de pomelo rosado con pulpa de Tropicana que desembarcó en las góndolas ABC1 de los 90, y que en evolución tardía se transformó en el actual polvito rosado. Una mutación gustativa de un viejo producto importado adaptado al ecosistema gastronómico vernáculo de hoy", conjetura Kiwi Sainz, coolhunter y consultora de tendencias.
Personalización masiva
El auge de nuevos sabores forma parte de una tendencia hacia "la personalización masiva" que se registra a nivel mundial en la industria de las bebidas sin alcohol y que se basa en la idea de ofrecer una gran variedad de líneas de productos para el consumidor, con una oferta cada vez más personalizada. Dentro de esta lógica también se inscriben las ediciones limitadas de sabores, que generalmente se lanzan en el verano y que si tienen buena respuesta, después de marzo pasan a engrosar el portafolio de marcas y productos de la compañía.




