El popcorn , un negocio que se expande con agregado de valor
Varias empresas locales apuestan a la industrialización del maíz pisingallo
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El negocio del pochoclo explota y se expande en la Argentina, el primer exportador mundial de maíz pisingallo. No es una exageración porque ya no se trata sólo del acondicionamiento del grano para su envío en bruto, sino de la apuesta de varias empresas que están invirtiendo en la fabricación y comercialización de elaborados como popcorn para microondas, un snack con una demanda internacional creciente.
Es el caso de Nutrisol SA, que el año pasado -después de dos años de desarrollo- lanzó su producto Pop XXI y ya lo exporta a Bulgaria, Grecia, Rusia, Uruguay y la India. "En la Argentina, el consumo de pochoclo era bajo, pero nuestro crecimiento ha sido muy bueno", se entusiasmó Carlos Arcusín, representante comercial e inventor del producto.
Al menos dos particularidades hacen especial a Pop XXI: no tiene grasas adicionadas y se vende en un envase que permite el expendio, la cocción y el consumo sin trasvasar su contenido a otro recipiente. De hecho, la empresa -que tuvo un stand en la última edición del Salón Internacional de la Alimentación (SIAL), de París- tiene una patente de invención por el producto y otra por el envase.
Marlom s, una empresa con diez años en el rubro, también abona el terreno para el desembarco en los mercados externos. "Después de la devaluación y luego de importar y comercializar un producto similar algunos años, empezamos a fabricarlo aquí", dijo Cristóbal Koefoed, gerente comercial de la firma, una pyme que logró colocar su producto en las principales cadenas de supermercados y de videoclubes. Con tres presentaciones ya instaladas -manteca, dulce y manteca light-, está trabajando ahora en el desarrollo de otras propuestas.
Todas las empresas del sector apuestan al mundo porque la demanda local de popcorn es todavía baja: se lo come principalmente en entretenimientos, cines y shoppings, y como máximo se consume el 10% del pisingallo cosechado. Por eso, en los últimos meses Nutrisol y Marlom s incorporaron máquinas para ampliar la capacidad de producción. Cada una por su lado podrá envasar hasta 1,5 millones de paquetes mensuales de popcorn para microondas.
Las exportaciones de pisingallo a granel -en realidad, en bolsas de 25 kilos especialmente acondicionadas- facturan más de US$ 50 millones al año. Los principales clientes de esos envíos son Brasil (que se lleva el 20%), Turquía (13%), Egipto (6%) y Emiratos Arabes Unidos (5%), y en menor proporción mercados como Perú, Ecuador, Colombia, España, Angola, Corea del Sur, Taiwan y Tailandia.
En esas condiciones, Pop Company -una empresa de Hathor SA, filial local del grupo holandés Navy- exporta el producto a más de 40 países desde su planta de Santa Isabel, Santa Fe. Pero ahora también está introduciendo en el país el popcorn para microondas Boom Magic, que lleva materia prima argentina, pero se elabora en Tijucas, en el estado brasileño de Santa Catarina. "La Argentina es uno de los principales proveedores de maíz pisingallo de Brasil: entre el 30 y 40% de la producción va hacia ese mercado y se destina principalmente para producir popcorn para microondas", detalló Gabriela Cavagnero, gerenta de ventas de Hathor.
"La industrialización del grano todavía es una asignatura pendiente, pero es lo que le permitiría incursionar en mercados que hoy son abastecidos por Estados Unidos", afirmó Alfredo Paseyro, del semillero Satus Ager, que desarrolla genética para ese cultivo. Actualmente, la Argentina es el primer exportador mundial y cada año vende a 90 países un volumen global de 180.000 toneladas. "El pisingallo argentino es muy competitivo por el volumen, la calidad, el precio y la relación flete-destino, también por nuestros costos de producción y eficiencia en el sistema productivo", afirmó Paseyro.
"Las empresas locales pudieron llegar a esos niveles de exportación gracias a la alta calidad. Algunas desarrollaron la trazabilidad del producto desde su origen en la semilla hasta que llega al comprador en el exterior", agregó César Vilgré La Madrid, de la Secretaría de Agricultura.
Entre los precursores del cultivo en la Argentina se cuentan los amigos Carlos Wetzler y Norberto Nóbili, que trajeron y sembraron la primera semilla a finales de los 80. Actualmente, Wetzler es uno de los principales exportadores del grano y Nóbili, con la marca Baby Pop, fabricó y exportó a gran escala popcorn para microondas a Brasil. Ahora, su marca está presente en 50 puestos en shoppings y cines que comercializan el pisingallo inflado.





