Entrevistas en otro idioma
Desde que el inglés se convirtió en requisito excluyente, la selección se hace de forma bilingüe
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Un clásico entre los requisitos excluyentes para acceder a un puesto de trabajo es saber inglés. Pero aunque muchos afirman conocer el idioma y hablarlo sin problemas, las sorpresas suelen ser grandes cuando deben demostrar sus dotes bilingües durante la entrevista laboral.
Por falta de actualización, timidez o una tendencia a sobredimensionar el conocimiento que se tiene del idioma, los mejores candidatos dejan de serlo en el momento en que se quedan callados o empiezan a chapucear unas pocas palabras luego de una pregunta formulada en inglés.
Incluso hasta los más desenvueltos oradores bilingües suelen trastabillar frente al entrevistador por no conocer los códigos propios de un proceso de selección, en el que entran en juego muchísimas más variables que el simple manejo de otra lengua.
No alcanza
"Que una persona hable correctamente otro idioma no significa que vaya a desenvolverse bien durante la entrevista", afirma Silvia Haskler, directora de la consultora homónima, que dicta cursos de capacitación para preparar a los candidatos y a los entrevistadores para llevar el proceso de manera amena.
Es que, más allá de que se conozca el idioma, la situación es de por sí estresante. "La entrevista laboral, en una economía como la nuestra, es un factor de tensión. Si encima se le agrega que es en una lengua que no domina, entendemos que hay que reforzar con capacitación, explica Haskler.
Algunos candidatos llevan al extremo su afán por demostrar el manejo del idioma extranjero. "Hay casos en que se esfuerzan más por esto que por exhibir sus competencias laborales", sostiene Gabriela Piccirilli, directora académica de On Target, firma que dicta cursos de inglés in company y un workshop grupal que prepara a los futuros postulantes.
En general, estos cursos están dirigidos a personas que tienen un nivel intermedio y necesitan reforzar no sólo el vocabulario, sino también ciertas cuestiones relacionadas con su perfil laboral, como sus fortalezas y debilidades.
"Lo primero que hay que hacer es evaluar qué nivel de inglés tiene y reforzarlo con lenguaje y estructuras gramaticales; el segundo paso consiste en ahondar en las competencias y en las preguntas que posiblemente le hagan para el puesto por ocupar, y una tercera etapa consiste en trabajar sobre sus propias expectativas, los aspectos humanos e interpersonales", describe Haskler.
A pesar de que existen distintas técnicas de selección, como el assessment centre, estos talleres suelen preparar para la entrevista tradicional. "Las grupales, en las que se representan distintas situaciones laborales, se siguen haciendo en castellano -afirma Piccirilli-. Las que se hacen en inglés son las individuales, en las que se discuten las fortalezas y oportunidades de mejora de la persona, y en las que negocia su paquete remunerativo."
Otra de las cuestiones en las que se trabaja fuertemente en estos workshops es en la elaboración del currículum y la carta de presentación en otra lengua.
Servicio en alza
Pero las consultoras no sólo capacitan a los potenciales candidatos mediante workshops o talleres, sino que ofrecen el servicio de entrevista laboral bilingüe a sus clientes empresarios.
"Hace algunos años notamos que la gente exageraba el nivel de inglés que tenía. En varias oportunidades nos pasó que un candidato se ajustaba perfectamente al perfil profesional que buscábamos, pero no era del todo sincero en cuanto a su conocimiento de inglés", recuerda Amalia Vanolli, presidenta de Tiempo Real Consultores.
Lo que comenzó como una curiosidad pronto se transformó en un servicio para los clientes. "No se cobra aparte, sino que lo hacemos de forma habitual, desde que las empresas se volvieron muy exigentes con el tema del inglés -dice Vanolli-. Antes era una herramienta importante, pero ahora, desde que se abrió el mercado a la exportación, se volvió fundamental para cerrar negocios".
Valuar Hudson Highland Group también adoptó las entrevistas bilingües como parte del servicio habitual que brinda a sus clientes. "En los casos en que el inglés es requisito, hacemos la selección también en ese idioma. En general es en la mayoría de las búsquedas, es muy raro que exista una compañía que no pida saber inglés como condición para acceder al puesto", cuenta Gabriela Preto, de Valuar.
Como no se trata de medir sólo la herramienta, sino su adaptación al negocio de la compañía, las entrevistas en inglés suelen orientarse a cuestiones de carácter laboral: "Las hacemos a medida; es decir, las adaptamos según el área en la que se desenvuelve la compañía. Lo que tiene que ver con competencias, habilidades y fortalezas lo dejemos para la entrevista en español", dice Vanolli.
También escrito
Además de medir el grado de conversación, tanto en Valuar como en Tiempo Real buscan que el candidato sepa redactar un informe o traducir un texto: "Aunque se suele privilegiar la parte oral, la gramática también es importante. Por eso evaluamos la capacidad del postulante para elaborar un escrito", sostiene Preto.
Al final, la evaluación en inglés será contrastada con el desempeño durante la entrevista en castellano, la imagen y la impresión causada al entrevistador. Pero una cosa es segura: nadie que repruebe el examen en lengua extranjera tendrá oportunidad de ser tenido en cuenta para el puesto.
"Le ponemos una nota de 1 a 10. De 7 para arriba posee un nivel aceptable de inglés. Los que sacan un 6 tienen un conocimiento aceptable del idioma, pero dificultades para desenvolverse. Si el perfil interesa, la empresa puede reforzar con algunas clases. Y los que tienen de 5 para abajo son lo más flojos, los que, aun con capacitación, costará recuperar", describe Preto.
Es cierto que suena a colegio secundario. Pero cuando el inglés se convierte en algo estratégico para la organización, es mejor prevenir que curar.
Lo mismo, pero en portugués
Aunque el inglés sigue siendo el idioma corporativo, el portugués está sonando cada vez más entre los requisitos para acceder a un puesto. Con su ascenso, las consultoras también brindan el servicio de selección y capacitación en ese idioma.
"Hemos tenido algunos casos específicos en los que entrenamos a una persona para la entrevista en portugués, pero no es lo habitual", reconoce Haskler, que agrega que la metodología es la misma que la que se aplica para el inglés.
Para Vanolli, el portugués es un plus, pero a diferencia de la lengua anglosajona no es excluyente. Y Preto sostiene que "el portugués es cada vez más valorado, aunque la realidad es que el inglés sigue siendo el idioma más requerido".




