
Los tests psicológicos no admiten preparación
Los especialistas recomiendan ser espontáneo frente a estos estudios
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El proceso de búsqueda y contratación de un empleado les insume a las empresas tiempo y dinero, por eso hacen uso cada vez más de herramientas que les permitan estar seguras a la hora de tomar decisiones.
Uno de los elementos utilizados son los tests psicológicos. Pero, ¿qué función cumplen?, ¿son realmente útiles a la hora de elegir al candidato correcto?, ¿qué características buscan en el postulante? Estas son algunas de las preguntas que se hacen quienes, en medio de una búsqueda laboral, se ven enfrentados a asistir a una evaluación de este tipo.
Según la licenciada Gabriela García, de la consultora Magna Psicología Laboral, los tests en esa área sirven para poder evaluar a una persona en función de un determinado perfil de puesto. Así, se utilizan para determinar todas aquellas aptitudes, potencialidades, competencias y motivaciones que se están requiriendo desde la empresa. "Si están pidiendo que pueda trabajar en equipo, hay que utilizar técnicas para poder evaluar esa capacidad y por ejemplo, ver cómo va a ser su modalidad para vincularse y cómo va a ser su integración a un grupo", explica.
La psicóloga Alicia Schifrin, encargada de este tipo de exámenes para Movicom y Citibank, entre otras empresas, afirma que los tests tienen por objetivo poder conocer al candidato en aspectos distintos que en una entrevista técnica.
"A veces pasa -explica Schifrin- que alguien puede tener muchas habilidades para desempeñarse en un cargo, pero hay que ver si las características de personalidad las acompañan para que se pueda desarrollar en una determinada compañía."
Ansiedad y nerviosismo
En cuanto a la actitud que tienen quienes concurren a realizar los tests, Shifrin asegura que se trata de una evaluación y que como tal moviliza al individuo. "En un principio se pone tenso, está a la expectativa frente a alguien desconocido que va a poder encontrar -por lo menos ésa es su fantasía- aspectos que tal vez desconoce de sí mismo" y aclara que en ese punto es fundamental la tarea del entrevistador. "Hay que hacer que el postulante se relaje y no se sienta tan presionado por la situación", explica.
Gabriela García coincide en este punto, al decir que "hay que crear en el psicotécnico una relación amena, porque siempre que haya menos ansiedad y menos nerviosismo se van a poder extraer los mejores resultados". El licenciado Daniel Kordon, especialista en psicología laboral y a cargo de los tests de la consultora Nora Gluzman, cuenta que en sus entrevistas va dando devoluciones parciales a los postulantes. "Sirve para evitar que se sienta perseguido, para que sepa en qué estamos trabajando y qué es lo que yo leo de lo que él me da", explica. Entre los tests que se utilizan, se puede hacer una división entre los psicométricos y los proyectivos, que se utilizan para evaluar diferentes cosas. Según García, los primeros suelen utilizarse para evaluar los aspectos intelectuales o los recursos que la persona tiene en ese campo para desarrollar una determinada tarea, mientras que los otros permiten inferir cuestiones relativas a las características de personalidad.
La batería de tests que se utiliza en la evaluación psicológica varía de acuerdo con el profesional que la realice y depende también de las características que se buscan en el postulante. Kordon explica que entre los que él utiliza se encuentran los tests Gestáltico Visomotor de Lauretta Bender, el de Apercepción Temática de Murray (TAT), el de Relaciones Objetales de Philipson (TRO), el de Dominos de Anstey y el de Rorscharch.
La preparación del postulante
Ahora, ¿es posible prepararse para un test? Schifrin asegura que actualmente la gente tiene acceso a mucha información y que hay respuestas que se pueden conseguir, pero que el profesional se da cuenta. "Lo que pasa es que estamos hablando de tests de personalidad y, por ende, lo que uno espera ver, además de una respuesta estereotipada y esperable, es creatividad -explica- y eso tiene que ver con cada individuo en particular. Por eso, si uno tiene respuestas mínimas y totalmente copiadas, el entrevistador va a pensar que es un mediocre." Además, Schifrin pone énfasis en el trabajo que se hace desde la entrevista. "Allí, se genera una hipótesis acerca de esa persona y uno espera ver en los tests ciertas cosas que van a confirmarla. Si se encuentra mucha distorsión, algo está pasando."
Finalmente, si hay que recomendar qué postura adoptar frente a un test, la respuesta es unánime: Hay que ser como uno es. Según Schifrin, "ésa es la mejor manera de asumir debilidades y resaltar las cosas positivas que uno puede tener".




