Nuevas generadoras de empleos
Las empresas del tercer sector incorporan cada vez más personal rentado y contribuyen así a crear puestos de trabajo
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- Hasta hace poco no había empleados asalariados en la ONG
- La selección se realiza de la misma forma que para otro tipo de companías
- Las remuneraciones también son similares
Entre las predicciones de principios del milenio con respecto al mundo del empleo, hay una compartida por la mayoría de los gurúes de la economía: en unos años, el tercer sector va a ser el principal generador de puestos de trabajo.
Sólo en la Argentina, las organizaciones no gubernamentales (ONG) están ocupando actualmente a 395 mil empleados asalariados. En el nivel mundial, el tercer sector representa una fuente de ingresos para 19 millones de personas.
La falta de capacidad que tienen, en este momento, las empresas privadas para absorber más personal y el achicamiento del Estado vuelcan la responsabilidad de la creación de nuevos puestos de trabajo en las asociaciones del tercer sector.
Esta realidad plantea un desafío para las ONG que, además de cumplir las metas de ayuda social trazadas, deben capacitarse y reforzar sus estructuras internas para poder hacer frente a esta responsabilidad.
El capital humano
Aunque el capital humano es importante para cualquier tipo de empresa, en las ONG es el pilar fundamental sobre el que se edifica la estructura de la organización.
Marta Llaneza, directora del departamento de Recursos Humanos de Razzetto, López, Rodríguez Córdoba y Asociados, consultora que realiza búsquedas de personal para empresas del tercer sector, sostiene que la metodología de selección es la misma que se utiliza para cualquier otra clase de compañía.
"Básicamente, nos fijamos que la persona que vamos a elegir para ocupar un puesto tenga que ver con la cultura de la organización y esté en armonía con sus valores. Este procedimiento se aplica tanto para una empresa con fines de lucro como para una ONG." En cuanto a los salarios percibidos, Llaneza afirma que son los que se pagan en el mercado. "Por supuesto que dependen del cargo y de la importancia de cada organización", aclara.
Sin embargo, hasta hace poco hablar de la existencia de personal rentado dentro de una ONG era algo impensado. La mayoría de los recursos humanos eran voluntarios -generalmente jóvenes, jubilados y desocupados- que trabajaban ad honórem a cambio de la satisfacción de sentirse útiles.
"En todas las ONG del mundo se generó una discusión muy dura acerca de si una persona que cobraba un sueldo podía ser considerada voluntaria. Nosotros creemos que sí porque, además de la remuneración, el que trabaja dentro de una ONG tiene un valor agregado enorme, que es ser útil para la sociedad", opina Osvaldo Ferrero, presidente de la Cruz Roja Argentina, asociación que brinda ayuda a víctimas de catástrofes humanas y naturales.
Otro de los que coincide con esta visión es Juan de Cesaris, vocal de la comisión directiva de Caritas Nacional, brazo solidario de la Iglesia y una de las redes de ayuda más grandes del país.
"Está claro que con el voluntariado solo no alcanzaba. En Caritas, fuimos cambiando el perfil histórico. Pasamos de las señoras mayores, sensibles a la pobreza, que se congregaban en la parroquia, a trabajadores sociales, contadores y personal administrativo rentado que es de mucha utilidad para el funcionamiento de la organización."
Todo por una misión
Más allá de la discusión, hay una realidad innegable que es que el trabajador del tercer sector siente una pasión y una mística especial por la función que realiza.
"Para trabajar en una fundación es elemental creer en su misión y ser capaz de defenderla. Esto se logra transmitiendo convencimiento y pasión por lo que se hace", opina María Marty, coordinadora de comunicación de Junior Achivement, fundación de origen norteamericano que procura generar el espíritu emprendedor en niños y jóvenes.
Para Guillermina Lázzaro, coordinadora de socios y encargada de la selección de voluntarios de la Fundación ecologista Vida Silvestre Argentina (FVSA), la diferencia entre trabajar en una ONG y en una compañía tradicional está en el espíritu y tipo de organización.
"Hay una mística especial que envuelve a todos los que trabajamos en Vida Silvestre ya que nuestra tarea trasciende a la misma organización".
Aunque puede parecer un trabajo sacrificado, los protagonistas privilegian lo que obtienen en cada acción solidaria: "Es importante tener en cuenta que el trabajo en una ONG es una inversión a largo plazo, donde los resultados sólo se ven luego de mucho tiempo. Cuando finalmente ves los logros, te das cuenta en qué manera valió la pena".
"Yo me siento un privilegiado de poder trabajar en lo que me gusta y, encima, recibir un sueldo por eso. Sin duda, los sacrificios los hacen los miembros de la familia, ya que el nuestro es un trabajo fulltime y fulllife", comenta Claudio Bertonatti, coordinador del servicio de información de FVSA.
Por último, Ferrero destaca la posibilidad de experimentar un crecimiento personal: "Pertenecer a una ONG, ya sea como vountario o como empleado, es una experiencia que merece ser vivida.
En aumento
- En la Argentina, las ONG generan 12 mil millones de dólares anuales.
- Absorben 395 mil empleados asalariados y un millón y medio de voluntarios.
- Se calcula que hay 80.000 ONG registradas en el país.
- Significan el 5% del PBI.
- Representan el 9,4% del trabajo del sector de los servicios, el 33% del empleo público y el 3,7 del empleo no agrícola.
- En el mundo, las empresas del tercer sector mueven cerca de un billón de dólares anuales.
- Emplean 19 millones de trabajadores rentados.
- Representan el 4,7% del PBI mundial.





