Un programa para incorporar al discapacitado al mundo laboral
McDonald´s emplea a jóvenes con síndrome de Down leve para atención al cliente
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El Programa de Inserción Laboral para Jóvenes con discapacidad de McDonald´s ya consiguió integrar a 130 personas a sus locales. Según explican en la compañía, el objetivo es incorporar a dos empleados con discapacidad en cada local con más de seis meses de funcionamiento y 50 empleados.
En su mayoría, se trata de jóvenes con síndrome de Down y otras discapacidades mentales leves. Quienes ingresan bajo este programa, se transforman en empleados efectivos y reciben la misma remuneración que los demás empleados en la misma posición, acorde con la cantidad de horas que trabajan. También, al igual que el resto, tienen horarios flexibles que pueden adecuar a sus otras actividades.
La iniciativa tomó forma en 1992, de la mano de una propuesta de la Fundación Discar. Así, es esa organización la que se encarga del proceso de evaluación, inserción y seguimiento de los jóvenes dentro de la compañía. Victoria Shocron, presidenta de esta institución, explica que el primer paso una vez aceptado el programa es realizar una evaluación de los puestos de trabajo y definir el perfil adecuado para cubrir cada uno. Luego se hace la evaluación de distintos aspectos de quienes están en lista de espera. Más tarde, llega el turno de la etapa de capacitación, no sólo para el joven que va a ingresar sino para la empresa. "Para que sepan cómo es la mejor manera de recibirlos y que sea positivo para todos - explica Shocron -. Siempre decimos que una buena integración abre puertas para una próxima."
Una vez que se realizó la incorporación al local, el trabajo que sigue es el seguimiento sistematizado de cada una de las personas que están integradas. "Junto con la evaluación, ésa es la parte fundamental del programa", afirma Shocron.
Después de ocho años de estar en funcionamiento, Shocron sostiene que "la evaluación es más que positiva, por lo que pasa dentro de la empresa, con los compañeros de trabajo y por supuesto por los cambios que se producen en el joven con discapacidad y en su familia. Crecen todos".
Así, la titular de la Fundación Discar cuenta que una de las consecuencias que tuvo el programa es que abrió puertas para el ingreso de personas con discapacidad a otras organizaciones. "La alianza con McDonald´s nos sirvió para mostrar que sí se puede -afirma Shocron-, y que si una empresa tan importante, que apunta a la excelencia de servicio y calidad, lo estaba haciendo, otras compañías también lo iban a poder hacer."
Marta Mendia, encargada del área laboral de la fundación, explica que cuando los jóvenes con discapacidad empiezan a trabajar se producen cambios en todos los niveles de la persona. "Lo fundamental es cómo crece la autoestima al saber que pueden hacer cosas, y eso repercute en todos los ámbitos de la personalidad.
"Hay chicos que han aprendido a hablar mejor, a viajar solos y a relacionarse mejor con su familia. El poder trabajar les ha permitido crecer como personas", asevera Mendia.
Guillermo Garberi, gerente de Recursos Humanos de McDonald´s, asegura que la integración de jóvenes con discapacidad en los locales encuentra en los demás empleados muy buena predisposición. "Refuerza la motivación del equipo. Los chicos aprenden que hay gente con capacidades distintas y la relación con ellos los fortalece".
Así, Garberi concluye que "la experiencia es formidable" y que "es una excelente idea para que se copien todos".
"Me siento feliz"
Eleonora Sosnovsky muestra orgullosa la credencial que la acredita como entrenada en todas las áreas del local y asegura que todas le gustan por igual. Con 21 años, ingresó en McDonald´s hace cinco, como parte del Programa de Inserción Laboral para Jóvenes con Discapacidad .
"Vengo a trabajar contenta, con fuerza y con ganas. Soy miembro del equipo, me siento feliz", dice Eleonora, mientras no deja de saludar a todos sus compañeros con una sonrisa.
"Me cuidan, me apoyan y comparto con todos. Tengo amigos, son como mis hermanos", continúa. Así, cuenta que su sueño es seguir trabajando en ese mismo local. "Me dan todo", explica.





