
En el mercado negro del crédito, manda la usura
Las cuevas prestan dinero con una tasa anual del 70% y, como garantía, obligan a los usuarios a firmar cupones de tarjetas.
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Piso 17 del Apart de las Naciones. Oficina 1704. Después de un timbre corto abre la puerta una chica rubia de no más de 20 años, vestida con jeans y una remera de algodón rojo. En la pequeña oficina, que no tiene más de diez metros cuadrados, las paredes están desnudas, hay dos líneas de teléfono, un handy , un fichero pequeño desbordado de carpetas y una mampara de vidrio detrás de la cual se esconden dos escritorios. Desde la ventana llegan los bocinazos de la avenida Corrientes.
El cronista explica que necesita un préstamo de $ 2500 e inmediatamente le detallan la operatoria: "Si quiere 2500 va a tener que devolverlos en 12 cuotas de $ 350 cada una. Así que le hacemos un cupón por 4200 y en el resumen de la tarjeta le va a figurar como que realizó una compra en algún comercio. Si está de acuerdo lo firma y en 15 minutos le traemos la plata".
Cuando el interesado pide tiempo para pensarlo, la veinteañera saluda con cortesía y entrega una tarjeta personal. Dice "Organización Río de la Plata. Turismo" y tiene su nombre escrito con letras cursivas.
El mercado negro de los créditos personales es un sector que se expande como un torrente subterráneo. La práctica más usual consiste en ofrecer dinero en el acto a los usuarios de tarjetas de crédito, con un interés anual superior al 70%, e importa por lo menos dos transgresiones: violación de contrato y evasión impositiva.
Los prestamistas ofrecen diariamente sus servicios en el rubro 10 de los clasificados del diario Clarín:en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires existen por lo menos 70 cuevas a juzgar por la cantidad de avisos publicados ayer.
La operatoria es sencilla: la persona interesada recibe el dinero y esa suma, más los intereses correspondientes, se hacen figurar como una compra en cuotas en un comercio que actúa como cómplice. A partir de allí, el usuario cancela sus pagos mensuales cada vez que recibe el resumen correspondiente.
Hasta hace un año, para esconder las transacciones marginales, se utilizaban como pantalla a los electrodomésticos, pero como subieron las alícuotas de retención, ahora se prefieren los pasajes de avión.
Así, el usuario de tarjeta de crédito que solicita un préstamo aparece comprando algo que no recibe:a él le dan el dinero y el pasaje se lo queda el agenciero, que lo introduce en un circuito paralelo. Esta modalidad es la que les permite, luego, ofrecerlos escuetamente en los clasificados de los diarios porteños a precios irrisorios (US$ 300/400 para volar a los Estados Unidos; US$ 400/500, para ir a Europa). Las agencias que participan en el mercado de los préstamos personales mejoran considerablemente el margen de sus ganancias. Mientras que la venta de tickets por los carriles normales tiene una rentabilidad del 7%, la comercialización por izquierda la lleva al 35 por ciento.
La modalidad preocupa a varios. A las administradoras de tarjetas, porque aseguran que no es legal prestar dinero por esa vía. A los bancos, porque deben cargar con los insolventes que no pagan sus cuotas y entran en mora. A la IATA, la entidad que concede licencias a las agencias de turismo, porque se diluye la transparencia del sector. Y a la DGI, porque no se pagan impuestos.
El negocio es de doble mano:el prestamista gana cobrando intereses y los intermediarios y las agencias de viajes, con la venta de pasajes y electrodomésticos en el mercado marginal. También es doble el nivel de complicidad:existe la del usuario, que acepta las reglas, y la del agenciero, que vende dos veces el mismo producto.
Las fuentes consultadas coinciden en señalar que el préstamo de dinero con esta operatoria es un negocio marginal de algunas cooperativas de crédito y de las financieras que se dedicaban a la compra-venta de dólares en la época de la plata dulce .
Perfiles
Por lo general, quienes recurren a estos servicios son personas que por sus antecedentes no pueden acceder a la financiación bancaria (el promedio de los créditos tomados por esta vía orilla los $ 1000).
Incautos, muchos de ellos suelen ser blancos de estafas cuando acceden a firmar cupones en blanco. Sin embargo, muy pocos se animan a denunciarlos: por pudor o porque temen ser considerados como eslabones de una cadena delictiva. Este tipo de préstamos marginales, además, es campo fértil para las prácticas delictivas.
Si antes el que robaba una tarjeta la utilizaba para comprar mercadería y después reducirla, ahora no tiene más aguardar cinco minutos en una cueva del microcentro para que le otorguen en efectivo todo lo que el límite de plástico permita.
Representa, al mismo tiempo, el umbral de ingreso a un negocio más turbio: según los bancos, existe una industria de la falsificación de identidades para la obtención de créditos bancarios que después nadie paga.
Un halo de misterio envuelve a la actividad. Pese a que la Corte Suprema estableció en 1995 que la operatoria no constituye un delito penal (luego de una denuncia presentada por American Express), los prestamistas se mueven en las sombras:poseen una estructura mínima, se mudan permanentemente y ofrecen servicios a domicilio.
La mayoría se concentra en los alrededores de Tribunales.
- Raúl Fiori (Card Club): "Este tipo de préstamos no es un delito en sí mismo, pero representa la puerta de ingreso a un universo de delitos mayores".
- Eliana López Garrido (gerenta de IATA, la entidad que concede licencias a las agencias de turismo): "Como no es obligatorio que los boletos sean emitidos a nombre del titular de la tarjeta de crédito, las cuevas estafan a las líneas aéreas con triangulaciones".
- Diego Gottheil (abogado): "En 1995, como patrocinante del Banco Río denuncié cinco casos documentados, en el juzgado de instrucción Nº 39 del doctor Ernesto Botto. Pero hasta ahora no hubo resolución".
- Juan Carlos Carsillo (director de Fiscalización de la AFIP): "Las cuevas son ilegales y deben ser erradicadas, pero materialmente es imposible detenerlas. Son organizaciones muy difíciles de desbaratar".





